Suplementos | Jesús fue muy diferente a lo que siempre habían escuchado ¿Qué tan estrecha es la puerta? En ocasiones es común pensar que si tenemos buenas intenciones, con eso bastará para que Dios nos conceda la salvación Por: EL INFORMADOR 21 de agosto de 2010 - 10:46 hs Alguien que tenía curiosidad le preguntó a Jesús: “Señor, ¿serán pocos los que se salven?”. Esta pregunta nos hace ver que desde aquellos tiempos la gente tenía curiosidad, o temor, respecto a la vida después de la muerte, y por eso alguien quiso saber lo que Jesús pensaba al respecto. La respuesta de Jesús fue muy diferente a lo que siempre habían escuchado: dijo que la entrada a la salvación tenía puerta estrecha. Antes de Jesús todos opinaban que la salvación tenía varias puertas, o que era algo de fácil acceso, todo era cuestión de esfuerzo; pero las palabras del Maestro fueron contundentes; pocos encontrarían la salvación, ya que su entrada tiene una puerta estrecha. ¿Qué clase de puertas han intentado los hombres establecer para entrar al cielo? Una de las más comunes, es “la puerta de las buenas obras”, la cual es muy amplia porque sugiere la idea de que si juntamos una cierta cantidad de acciones correctas, Dios nos permitirá estar junto a Él. Casi todas las personas podemos hacer cosas buenas; el problema es que al mismo tiempo, ninguno de nosotros dejamos dejar de hacer cosas malas; y aún en el remoto caso de que lo bueno en nosotros superara a lo malo, no podemos esperar que Dios acepte esa mezcla. Piense, por ejemplo, si usted tomaría un jugo de naranja que viene de exprimir cuatro naranjas normales (acciones buenas) y una naranja podrida (acciones malas). “La puerta de las buenas intenciones”. En ocasiones es común pensar que si tenemos buenas intenciones, con eso bastará para que Dios nos conceda la salvación; después de todo, Dios conoce los corazones y eso ayuda para que Él mismo confirme que tuvimos buenos deseos para hacer su voluntad. Con todo, esta puerta de etrada al cielo no sirve, porque Jesús no sólo nos mandó tener buenas intenciones, sino llevarlas a cabo. En alguna ocasión usted habrá tenido “la intención de pagar el recibo de la luz”, pero si nunca lo llevó a cabo, posiblemente tuvo que enfrentar las consecuencias de no hacer lo que se propuso hacer, pero no hizo. “La puerta que se abre fácilmente” --esto es, la idea de que Dios es un Dios que nunca castiga--. Hay tantas partes en la Biblia que mencionan el profundo amor de Dios por la humanidad, y hay tanta dulzura en las palabras de Jesús, que algunos llegan a creer que Dios simplemente ha advertido a los hombres acerca del infierno, para que le teman, pero en realidad no va a llevara cabo este plan; es algo así como un padre que amenaza a sus hijos, pero en el fondo no tiene la intención de castigarlos, porque sabe que con las amenazas es suficiente. Si esto fuera cierto --que NO lo es--, sería la primera vez que Dios mintiera sobre algo, porque nunca lo que ha salido de su boca es falso, y entonces se derrumbaría la integridad de Jesús, quien en persona advirtió sobre el infierno y la condenación. Ninguna de estas puertas ha podido hacer lo que sólo Jesús hizo: abrir un camino hacia el Padre a través de la fe. En realidad, esta “puerta estrecha” es considerada así porque no cabe nada más, excepto la fe. Nuestras buenas obras no pueden acompañarnos, ni cosa alguna que hagamos en la tierra. Se cuenta la historia de un hombre muy rico que le pidió a Dios, como un favor especial, que le permitiera llevar al cielo alguna de sus posesiones terrenales; Dios se lo permitió, y el hombre llenó una maleta con oro puro del mejor kilataje. Cuando se presentó a la puerta del cielo, un ángel notó que el recién llegado traía una maleta, por lo cual el ángel preguntó: “¿Para qué trajiste pavimento del que usamos en el cielo?”. Me atrevo a sugerir que esa puerta es angosta, porque sólo cabe la persona sin sus obras y posesiones; y también es una puerta pequeña, para que quien entre sólo pueda hacerlo inclinado humildemente ante el Señor. Ángel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones