Domingo, 02 de Noviembre 2025
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Por los alrededores de Madrid

Toledo, antigua capital imperial

Por: EL INFORMADOR

Antigua capital imperial de España y una de las localidades más visitadas por los turistas debido a su historia y a la monumentalidad de la catedral y los edificios del casco histórico. Construida en una colina junto al Tajo, tiene mezcla de construcciones góticas, árabes, cristianas y judías. Generalmente el visitante toma una excursión de medio día o de día completo para visitar ésta maravillosa ciudad, pero una visita más a fondo se requiere para comprender la historia de España y las influencias que ha tenido en el correr de los siglos.

Toledo es el lujo de España. Desde tiempos inmemorables, conforma una ciudad singular en la que compiten bellos edificios con diversos estilos artísticos. De su pasado medieval, sobresale el papel desarrollado en la cultura occidental por la Escuela de Traductores de Toledo, fiel reflejo de la convivencia y tolerancia entre las culturas cristiana, musulmana y judía.

Puede iniciar el recorrido de sus callejuelas por el Alcázar, que se encuentra en la célebre Plaza de Zocodover, punto de encuentro del viajero y donde se localiza un antiguo mercado. Desde esta plaza se llega al Museo de Santa Cruz. Otro punto de interés son las ruinas del Circo Romano que se encuentran bajando justo de la Puerta Bisagra y casi adentrado en el barrio de la Reconquista. También encontramos la Ermita de la Virgen del Valle. Esta ermita fue reedificada en 1626.

La Peña del Moro se ubica subiendo por los riscos. La cúspide son unas rocas de granito que forman oquedades y adoptan figuras caprichosas. Una de las rocas se destaca con una extraña forma que es la Peña del Moro.

Muestra de la cultura de Toledo, es la casa Museo del Greco, conjunto de bellas edificaciones levantadas sobre el solar de la casa del célebre pintor El Greco, en 1910, por el Marqués de la Vega Inclán. Aquí se reproducen con exquisita precisión una mansión del siglo XVI. En esta casa se exponen 20 de las más conocidas pinturas este plástico, así como de otros autores contemporáneos de la escuela toledana.

Por su puesto que su recorrido no podía estar completo si no visita la Muralla, una pared gruesa y resistente que circunda la ciudad y existe desde los tiempos romanos.

En Toledo convivieron las culturas árabe, judía y cristiana, quienes compartieron sus valores y de una manera mutua enriquecieron esta ciudad. Hoy podemos notarlo en cada obra de la metrópoli toledana.

Alcázar. Impresionante fortaleza que domina la ciudad y que ahora es el Museo del Ejército. Cuenta con impresionantes colecciones de cañones, armas, armaduras medievales y vehículos militares de todas las campañas militares en que se ha visto envuelta España.

Casa y el Museo del Greco. La Casa y el Museo del Greco son muy interesantes pues se muestra como vivía éste singular artista y muchas de sus obras.
Puerta del Sol. De estilo mudéjar, se construyó en el siglo XIII por los Caballeros Hospitalarios que daba acceso a la Medina o ciudad amurallada. Su planta es rectangular terminada en semicírculo y tiene un gran arco apuntado sobre columnas, con puerta de herradura. En el centro de las arquearías ciegas se alojan fragmentos de un sarcófago paleocristiano del siglo IV con una representación de las Negaciones de San Pedro.

Sinagoga de Tránsito. Fue construida por el tesorero de Pedro I, Samuel Leví, en 1366 . Se destaca la cabecera y partes altas decoradas con yesería nazarí (dinastía musulmana que reinó en Granada durante los siglos XIIl al XV) y con inscripciones hebraicas. En el muro derecho está la tribuna reservada a las mujeres. El artesonado es de preciada madera de alerce, al igual que el de Santa María la blanca. Hoy la Sinagoga de Tránsito, oficia actos y exhibe numerosas muestras de su culto original sefardí.

Catedral. La impresionante catedral gótica es la segunda de España por su tamaño y una de las más bellas por su interior monumental. Además de sus naves y ambulatorios colosales, se sugiere ver las capillas del tesoro, las capitulares, la capilla Mayor, el Retablo, la Cámara del Tesoro y el Transparente, que es un ojo de buey maravillosamente trabajado en estilo barroco por el artista Narciso Tomé y que adquiere diferentes tonos en su estructura de mármol a diferentes horas del día por la iluminación que hacen los rayos del sol. En la Sacristía hay pinturas maravillosas del Greco. La Capilla Mozarábica y los claustros son otras joyas de la catedral. El Coro, la Sala Capitular, el órgano del arzobispo, las rejas de Domingo de Céspedes, el retablo mayor y sus muchas vidrieras, hacen de esta catedral un museo de museos. La Catedral es protagonista indiscutible de la fiesta grande de Toledo, El Corpus, celebrada el sexagésimo día después del Domingo de Pascua de Resurrección, sacando en procesión la Monumental Custodia de Arfe que tiene su propia capilla en la Catedral.

Fuera del casco antiguo. Fuera del casco antiguo y las murallas se sugiere visitar el antiguo Hospital de Tavera, actualmente un museo de pintura y objetos de la dominación árabe. También las Puertas Árabes Nueva y Antigua de Bisagra que son monumentales y daban acceso a la ciudad antigua. Por último los puentes de Alcántara y San Martín del siglo XIII.

Iglesia de Santo Tomé. La iglesia de Santo Tomé es la más famosa iglesia de Toledo después de la catedral pues en ella se exhibe la obra cumbre del Greco, la impresionante pintura el “Entierro del Conde de Orgaz”. Está compuesta por una interesante torre mudéjar, de mampostería encintada del siglo XV, y dos cuerpos superiores realizados con ladrillo. Además se pueden apreciar los arcos lobulados sobre columnas policromas. En una de sus caras se empotró una hornacina de mármol blanco y en otra una cruz, ambas visigóticas, que se ven perfectamente desde la calle.

Las Sinagogas del Tránsito y de Santa María la Blanca . Son muestras de la armonía que en Toledo había de la cultura hebrea con la cristiana y árabe.
Monasterio de San Juan de los Reyes. Fue mandado construir por los Reyes Católicos; tiene claustros e iglesias muy interesantes.
Museo de la Santa Cruz. Incluye gobelinos antiguos, un hermoso patrio plateresco y una colección impresionante de pinturas del Greco.

Ávila, románica e inolvidable
Es una de las pequeñas ciudades más interesantes de España. Se sitúa a hora y media de Madrid y tiene como peculiaridad que es una ciudad cercada, con murallas que los siglos han preservado perfectamente. Junto con Carcassonne en el sur de Francia, son las ciudades amuralladas mejor conservadas de Europa; además su casco histórico es muy interesante, lo mismo que la casa de Santa Teresa de Ávila que aquí nació. Generalmente las excursiones desde Madrid hacen visitar esta ciudad junto con Segovia y el Palacio de la Granja, pero por sí sola Ávila merece la pena de al menos un día completo.

Casco Antiguo. El casco antiguo tiene cientos de estrechas callejuelas y casas góticas muy viejas y destacan algunas iglesias como el convento de Santa Teresa, el monasterio de la Encarnación, la iglesia de San Pedro y el Real Monasterio de Santo Tomás. También hay muchas dulcerías pues con tanto convento las monjas elaboran aún toda clase de dulces y postres, siendo las más famosas las yemas de Santa Teresa que se venden por toda España. Es común ver en las calles de Ávila grupos de tunas y estudiantinas que le dan mucho sabor a la ciudad.

Murallas. Las murallas de casi dos kilómetros de longitud, fueron construidas en el siglo XI. Tienen 88 torreones y nueve puertas, siendo la más imponente la de San Vicente. La catedral medieval forma parte de las murallas lo que la hace aún más interesante; es muy antigua y sus capillas laterales son muy hermosas, son dignos de visitarse la Capilla del Tesoro, la Sacristía y los claustros.

Cómo llegar. Está conectada a Madrid por la autovía de Salamanca y por trenes y autocares que la sirven cada media hora desde la estación madrileña de Chamartín.

El Escorial y el Valle de los caídos
El impresionante monasterio del Escorial se levanta en la Sierra Guadarrama, a 50 kilómetros al norte de Madrid a una altitud de mil metros sobre el nivel del mar. El rey Felipe II encomendó al célebre arquitecto Juan de Herrera la construcción de un monasterio colosal dedicado a San Quintín, en agradecimiento de la batalla ganada a los franceses. Actualmente es un monasterio y panteón de los reyes de España.

El Valle de los Caídos es un espectacular monumento a los caídos en la Guerra Civil Española de 1936. Generalmente se visita como complemento de recorrido por El Escorial, que está a escasos 6 kilómetros.

El Escorial. Los Reales Apartementos o Apartamentos Borbónicos tienen hermosos salones con techos finamente pintados y antiguos gobelinos. La Sala de las Batallas tiene frescos pintados relatando batallas y escenas de la época. Las habitaciones de Felipe II en el segundo piso son de gran lujo, con pinturas de Goya y gobelinos de la escuela flamenca. Por el Patio de los Evangelistas se llega a los Panteones, una sobria cámara de tumbas en mármol jaspeado donde están enterrados la mayoría de los reyes de España y los infantes. Después vienen las Salas Capitulares, que tienen hermosas pinturas del Greco y otros maestros españoles de la pintura, y la grandiosa basílica con un monumental retablo y vastas proporciones. Otros sitios de interés son los nuevos museos y la biblioteca. Fuera del recinto del monasterio se sugiere visitar también la casita del Príncipe, que es un palacio en miniatura, construida para Carlos IV, con hermosas pinturas y jardines de estilo francés.

Valle de los Caídos. En un imponente marco de rocas graníticas y al pie de una cruz de proporciones colosales, está la basílica igualmente imponente con capillas laterales y copias de gobelinos belgas del Apocalipsis. Debajo de la cúpula yacen los restos de Franco y José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange y restos de 40 mil muertos en la Guerra.

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