Suplementos | Robyn, tienda a cargo de Miguel Altamirano Paraisos de parafina y reciclaje La creatividad no tiene límites en Robyn, tienda donde 'Mike' pone a la venta sus enigmáticas velas Por: EL INFORMADOR 11 de enero de 2015 - 04:50 hs 'Mike' no conoce la frase 'no se puede' cuando se trata de crear sus piezas de parafina. EL INFORMADOR / A. Camacho GUADALAJARA, JALISCO (11/ENE/2015).- El olor dulce se nota en el momento en que se abre la puerta, son esencias suaves y otras muy fuertes que se perciben en una casa de Avenida La Paz, que funge como una tienda de accesorios donde se pueden adquirir velas aromáticas en distintos tamaños, figuras y colores; también hay cuadros estilo art-pop, libretas ilustradas a mano, candelabros de acrílico y macetas de botellas de vidrio recicladas que en conjunto le dan al inmueble un toque cálido y vintage, un rinconcito en la ciudad de Guadalajara que inmediatamente te pone cursi, te pone de buenas… Miguel Altamirano —o “Mike” para los cuates— es como su tienda: relajado y amigable, él es dueño de “Robyn”, este espacio ubicado en una avenida muy transitada que en momentos puede ser caótica; sin embargo, al interior del lugar se percibe y se siente un pequeño paraíso de la decoración, además también es casa y taller del joven que con su más de 1.90 metros de estatura y su parlanchina estampa es quien en los últimos años se ha vuelto un promotor emergente de talentos que como él buscan un espacio para comercializar sus productos orgánicos y decorativos. “Mike” es comunicólogo de profesión y es mano derecha de una relacionista pública, esto le ha permitido obtener los recursos necesarios para darle rienda suelta a su creatividad y consolidar su tienda además de impulsar a otros jóvenes que como él producen accesorios muy artesanales, vanguardistas y contemporáneos, con precios que son accesibles; son piezas únicas, no se repiten, ni se producen en serie, a menos que el cliente así lo decida. Todos nacemos con una vocación o estamos en busca de ella, pero eso no es impedimento para desarrollar otros talentos y “Mike” es una prueba de que se puede explorar la creatividad a partir de las aficiones, él no tomó cursos ni alguna carrera enfocada en la decoración, todo fue a partir de experimentar. Su taller es un auténtico laboratorio donde parafinas de distintos tipos se funden para ofrecer acabados y fijaciones más concretas, incluso los colores neón que parten de los primarios. Así, el joven artista va buscado los tonos idóneos que quiere darle a sus piezas. “Comencé haciendo velas hace como cinco años de una forma muy personal, compraba los materiales, pero después mi mamá me decía: ‘te quedó súper bonita, regálame una para dársela a tu tía’, o mi hermana que las quería para su casa y realmente ahí comenzó todo”. Bohemio y creativo “Mike”, con brazos largos y las uñas sumamente cortas, parece un director de orquesta mientras explica con fervor cómo son sus momentos creativos para moldear piezas de búhos, venados, budas y ciervos que pesan aproximadamente tres kilogramos. Para tal faena, su taller está lleno de botellas de vidrio, moldes y aceites de distintas esencias; es su espacio, ese lugar donde sólo él y las horas se vuelven uno mismo. Puede trabajar hasta 12 horas y sentir que el tiempo no pasa, toma un café, duerme un rato y regresa a seguir elaborando sus piezas. “El lugar me da la oportunidad de tener un espacio como exhibidor y puedo separar un área para yo vivir, ya que el tema de producción es muy lento, me meto al taller y pueden pasar 12 horas seguidas, porque tengo que fundir la parafina, colorarla, teñirla, hacer mis vaciados... son procesos que no puedo detener porque la parafina es como una gelatina y hay que esperar a que cuaje para hacerle ciertos acabados y continuar con lo demás”. Y como “Mike” vive cerca de bares y restaurantes, todos los días por la mañana se va a recorrer los establecimientos para reciclar las botellas, incluso los propios locatarios saben que las recoge y ellos mismos se las obsequian. Estas botellas las utiliza para darles forma de lámparas o macetas, incluso como porta velas. Todo funciona, todo sirve, todo se ve bonito con un poco de creatividad e ingenio para hacer elementos estéticos y decorativos. “Comencé a dar con fórmulas y técnicas que me permiten hacer cosas más lindas, más elaboradas; hice alianza con un chavo escultor que aprendió todo el tema de moldeado, se llama Juan Pablo Michel, él hace las piezas en resina o barro”. Pero también está Cinthia Nuez, que hace cuadros en distintos formatos que comulgan con el espacio de la tienda. En total son cerca de 10 personas que exponen sus productos que van desde las fundas para celular con materiales reciclados, así como portarretratos, cojines, cortinas, relojes de madera y muebles. Cada uno tiene un concepto que se puede adaptar a la exigencia del cliente, sin perder su esencia o estilo. Cada persona es muy peculiar en sus gustos y exigencias, hay quienes le piden a “Mike” rostros de parafina, cirios con la imagen del difunto, o letras de canciones escritas en el material fundible para obsequiar al ser amado: “Hasta el momento no hay figuras que le digamos al cliente que no podemos hacer”. Eso sí, todos tienen la seguridad de que lo que piden nadie más lo tendrá. Robyn está abierto a quienes deseen promover su arte siempre y cuando lo que hagan sea distinto de lo que ya se expone —para evitar competencias y que haya un campo de acción más amplio para todos—. “Pasa que la gente creativa es muy introvertida, pero yo me encargo de hacer más ruido, que se conozcan unos con otros y que entre ellos mismos fusionen proyectos; que si hay alguien que hace figuras de madera, tal vez la otra persona tiene proyectos de plantas, se junten y entre las dos hagan algo nuevo”. Como todo proyecto el éxito radica en la promoción “de boca a boca”, y hasta este momento ésta ha sido la clave para que todos los talentos promuevan sus creaciones, no sólo desde Robyn, también en bazares y showrooms que promueven el autoempleo y la microempresa, que en los últimos años son la base de la economía nacional. Amor por Guadalajara Durante el próximo mes de febrero Robyn también celebra el 473 aniversario de la Ciudad de Guadalajara, por lo que la casa de decoración está convocando a los artistas de distintas técnicas y materiales a que realicen piezas en alusión a la arquitectura de la ciudad o sus monumentos históricos. “Mike”, por ejemplo, hará en parafina la figura de La Minerva, efigie emblemática de la idiosincrasia tapatía. “Ahora todos están haciendo sus productos con algún motivo de Guadalajara, algunos van a resaltar tradiciones o frases muy típicas de los tapatíos. Todo va a estar expuesto y a la venta, hay una chica que es fotógrafa que dice que es muy difícil que las personas compren una foto, por eso ella va a hacer rompecabezas con imágenes de casas antiguas de Guadalajara”. El talento siempre está latente y hay quienes no lo reprimen e inspiran a otros a seguir en el camino. “Mike” cierra la puerta de su casa toda vez que presume lo que ahí se fabrica, pero sabe que ésta se abrirá de nuevo cuando otros curiosos lleguen invitados por el olor que el espacio ofrece, un aroma cálido que los pondrá relajados y cursis. Temas Tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones