Suplementos | Ford Focus RS Para jugar en serio Nadie compra la versión RS del Focus para moverse de un lado a otro, pero sí para disfrutar el trayecto Por: EL INFORMADOR 27 de marzo de 2010 - 01:50 hs Desde el mismo color se puede percibir que éste, no es un Focus cualquiera. Tiene los atrevimientos que son más comunes en los que quieren personalizar su auto y dejar en claro qué conducen. Pero aquí, todo se ve bien, pensado, medido. Hasta sus excesos son calculados. Y lo mejor de todo es que en el RS, esto es válido tanto visual como dinámicamente. Ya sabemos que, en México, contamos con el mejor Focus del planeta, el que se hace en Europa., Y al menos hasta el final de este año, cuando se unifiquen diseño y criterios de este buen compacto, así seguirá. Ya habíamos probado algo de la capacidad del chasis de este coche para soportar versiones más agresivas, con el magnífico Focus ST. Pero el RS va mucho más allá y aún así el auto se muestra noble, perfecto en su función de dejar satisfechos a los que no se conforman con poco. Ford México decidió que todos los RS vendidos en nuestro país serían ofrecidos en este llamativo color verde que se ve en las fotos. En el Viejo Continente también están disponible el color azul (bautizado Azul Racing) y blanco. No es fácil para un auto verse bien con ese color, pero el RS lo consigue. Es que en ningún momento hay confusiones sobre este coche. El RS es un deportivo. Punto. Esto se nota más allá del tono de su piel, se percibe en los rines; en las inmensas tomas de aire; en el enorme alerón trasero, en la baja altura de su carrocería y en detalles como el faldón lateral y, por supuesto, los logotipos RS. Lo que sirve para el exterior, es igualmente válido para el interior. De hecho, la forma y el color de los asientos, tapizados en tela y Alcántara, salta a la vista incluso antes de que abramos una de las gigantescas puertas del auto. Firmados por Recaro, los asientos abrazan perfectamente al cuerpo y esto, junto con su tapicería, hace que nuestro cuerpo no se mueva ni un milímetro en las curvas hechas con ímpetu. Hasta en esto, el RS es un deportivo y casi esperábamos encontrar cinturones de seguridad de cuatro punto en lugar de los tradicionales, de tres. El volante es grueso de por sí, aún más en la posición correcta de sostenerlo, a las “10 para las 2”, si comparamos a un reloj. Hay algunas concesiones al lujo, como el aire acondicionado; los cristales eléctricos; el estéreo marca Sony (que, dígase de paso, nunca funcionó bien durante nuestra prueba) y el sistema de manos libres, que es en realidad un accesorio (marca Parrot) puesto posteriormente y no parte del proceso de fabricación del coche, lo que es una pena, aunque funciona relativamente bien. No espere excesos, como el quemacocos, porque esto sería añadir peso justo donde menos se necesita, lo que elevaría el centro de gravedad del auto y comprometería su desempeño. Y este coche, es totalmente pensado para el desempeño. Para radicalizar aún más el Focus, comparado al ST, Ford aumentó su potencia a 305 caballos de fuerza, 80 más, lo que se consiguió con un turbo que tiene el doble de presión que el ST (1.4 bares para el RS). Para equilibrar el auto ante la mayor potencia, hubo que hacer algunas concesiones. Una de ellas fue aumentar el tamaño de los elementos de enfriamiento del motor, para mantener la máquina de cinco cilindros en línea, en la temperatura correcta de operación. Otra fue redimensionar los frenos y una tercera, poner el alerón trasero que no es sólo estético, como en otros autos. Esto le añadió 76 kilogramos de peso al coche. Otro problema es el coeficiente de penetración aerodinámica, que es también distinto y peor, en el caso del RS, comparado al ST. El RS tiene un coeficiente de 0.38, contra 0.32 del ST. El resultado es que el RS es menos explosivo en el arranque, de lo que hubiéramos pensado. En nuestras pruebas logró 7.5 segundos de cero a 100 km/h, lo que no es tan brillante como esperábamos. Hay que tomar en consideración el viento, la humedad y la altitud de 1,560 metros de Guadalajara, por supuesto. Pero su velocidad final, a pesar de los problemas de sobrepeso y resistencia al aire, llega a espectaculares 267 km/h. Lo mejor, empero, no es esto. Llévelo a una carretera llena de curvas y el Focus RS lucirá en todo su esplendor. Su agarre es sensacional y hacer que las llantas comiencen a gritar, exige algo de valor de parte del piloto. En la medida en que lo conducimos más fuerte, más confianza le vamos agarrando. La dirección apenas sufre el embate del torque, bien equilibrado que fue para aguantarlo. Es rápida y precisa. Al igual que la caja de velocidades. Las relaciones del cambio son más largas de lo que pensaríamos, pero aún así consiguen darnos mucha diversión y sacarle provecho a la máquina. Con la fuerza de su motor, basta con llevarlo en tercera y tendremos siempre fuerza para un rebase ocasional. Curva tras curva, el RS nos hace sentirnos vivos, alegres, entusiasmados. El auto desnuda nuestro niño interno y hay que estar atentos para no dejar que nuestro lado infantil nos haga cometer errores. Si esto pasara, los frenos están listos para detenernos desde los 100 km/h en tan sólo 38 metros. Gracias a la una rigidez de suspensión 40% mayor que el ST, la estabilidad es sorprendentemente elevada. En pocas palabras, el Focus RS es uno de los mejores deportivos que hemos probado. Probablemente el mejor por lo que cuesta. En el día a día, la convivencia puede no ser tan agradable. Los altos bordes de los asientos molestan un poco al entrar y salir. Son, claro, tan duros como la suspensión y esto, en nuestros imperfectos caminos, cobra la factura en la espalda y los riñones. También en la hora de llenar el tanque con Premium, se siente la inversión en la felicidad proporcionada por el RS. No se espera de él nada más “verde” que su color. Si quiere salvar al planeta, cómprese un Fusion híbrido. Pero cualquiera que esté dispuesto a conducir rápido, sabe que tiene que pagar es precio. A cambio, obtiene un fantástico coche, que además tiene una buena cajuela y espacio para otros tres o cuatro ocupantes. Nosotros dejamos nuestro Focus RS de prueba con la sensación de que estábamos observando irse a uno de los mejores autos del planeta. Sin embargo, nuestra preferencia personal, a pesar de todas las muchas bondades del RS, continua con el más equilibrado ST. Sergio Oliveira Ficha técnicaFord Focus RS Motor: Frontal transversal; cinco cilindros en línea; 2.5 litros de desplazamiento; Turbo; 16 válvulas; con inyección indirecta de combustible. Potencia: 305 cv @ 6,500 rpm / Torque: 440 newton-metro @ 2,300-4,500 rpm. Tracción: Delantera. Transmisión: Manual de seis velocidades (6+R). Suspensión: Delantera – Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Trasera- Independiente, de paralelogramo deformable, con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Frenos: De discos ventilados adelante y discos sólidos atrás, con sistema antibloqueo (ABS) y distribución electrónica de la fuerza del frenado (EBD). Dirección: De piñón y cremallera, con asistencia hidráulica. Dimensiones y capacidades en milímetros: Largo / Ancho / Alto 4,402 / 1,842 / 1,497 Distancia entre ejes: 2,640 mm. Peso: 1,468 kilogramos. Tanque- 62 litros. Cajuela- 385 litros. Precio: 450,600 pesos Resultados de la prueba realizada en el Autódromo Guadalajara: Aceleración 0 a 100 km/h en 7.5 segundos. Frenado de 100 km/h a 0 en 38 metros. Cuarto de milla: 15.54 segundos a 145.9 km/h. Velocidad máxima observada: 250 km/h. Temas Autos Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones