Sábado, 25 de Octubre 2025
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Padre que se respeta

La historia de Caleb recuerda que no todos los superhéroes siempre llevan capa

Por: EL INFORMADOR

Juntos. A pesar de la jornada laboral, Caleb procura dedicarle tiempo de calidad a sus hijos. EL INFORMADOR / P. Franco

Juntos. A pesar de la jornada laboral, Caleb procura dedicarle tiempo de calidad a sus hijos. EL INFORMADOR / P. Franco

GUADALAJARA, JALISCO (19/JUN/2016).- En los días más duros -incluso titánicos-, Caleb Palencia de 38 años de vida, sintió en un principio que quizá no iba a ser lo suficientemente valiente para considerarse lo que la sociedad etiqueta como un “buen padre soltero”, ese quien entre sus brazos arrulla a sus hijos con todo su amor, cariño e ilusión y ser un gran ejemplo para ellos, aún después del gran dolor de la segregación de su madre.

Sin embargo, para Caleb luego del proceso legal para hacerse responsable de Andrés de 11 años y Arturo de 13 de años de edad, no hay mayor satisfacción que ver crecer a sus hijos con un propósito de vida muy similar al de él: con metas y sueños que los hagan felices independientemente de los obstáculos que se interpongan durante el camino, así como alcanzar la plenitud y el éxito deseado para llegar a ser un adulto congruente con los ideales forjados por su padre, quien es consciente de que la figura materna es irremplazable e intenta crear un ambiente de estabilidad, seguridad y respeto a través de su afecto y aceptación.

“Jamás voy a tener la ternura que solo una mamá te puede dar, pero también puedo decir que desde chicos me los como a besos y abrazos, aunque con el niño más grande ya es más complicado por su manera de pensar a punto de entrar a la adolescencia”, comparte Caleb.

Por otra parte, en cuestión de formación y educación, les inculca valores como la sabiduría de poder escoger su camino, “ya que yo quiero que sean libres, además de que me gusta compartirles los valores de la honradez y la lealtad hacia ellos y su mamá”, explicó Caleb, quien además enfatizó tener en mente lo necesario para desarrollar una crianza relacionada a lo propositivo.

“Mi padre biológico no fue el mejor; fue vividor, mujeriego y golpeador. Se podría decir que gracias a él sé lo que no quiero para mis hijos. Y gracias a mi mamá y los esfuerzos de mi padrastro -a quien considero como padre, porque él me encaminó a lo que soy hoy y al deporte, una de las actividades que más disfruto realizar-, tengo la guía básica para educar”, recordó Palencia, mismo que actualmente trabaja en  varias escuelas como instructor y juez de natación.

Así, con el apoyo de sus familiares y el sustento económico de sus tres trabajos, Caleb comentó en entrevista para El INFORMADOR, sentirse totalmente apto para desempeñar su rol de padre y -en algunas ocasiones sin demeritar la labor de la mamá biológica de sus hijos-, como madre.

“Sí recibo mucha ayuda, por ejemplo, los viernes de cada mes que hay consejo técnico para las escuelas de nivel básico, mi mamá me ayuda a cuidarlos. Afortunadamente también tengo tres trabajos, entre ellos ser entrenador y juez de natación los fines semana, de los cuales me salen las cuentas para sacar adelante a mis muchachos”.

Además, uno de los elementos que le ha funcionado en la distribución de horarios como padre y como trabajador, es la organización y lo multifuncional; en las que en ocasiones sus hijos también son parte de sus proyectos, tal como el más reciente, donde Caleb reconoció que Arturo y Andrés fueron sus “conejillos de indias” durante una albercada infantil de guardavidas.

“En las mañana los dejo en la escuela y me voy al trabajo, cuando termino voy por los niños. Después preparo de comer para el día siguiente, en el momento que ellos hacen la tarea y sus demás actividades de obligación. En las tardes también me los puedo traer a la alberca en donde trabajo, ya que no me estorban y siempre que puedo se meten a nadar conmigo”.

En ese sentido, bajo los ojos de Caleb, ellos son especiales: “no son niños normales, yo los veo diferentes a los de su edad. Te pueden hablar prácticamente de cualquier tema. Son muy enérgicos, activos, despiertos y saben que conmigo y a su alrededor hay reglas, las cuales deben cumplirse, porque si no, hay consecuencias”.

Una de las obligaciones que los hermanos Palencia deben cumplir, es el buen desempeño escolar. “Yo les pido muy buenas calificaciones, y si es así el caso hay una recompensa por el esfuerzo. Creo que para todo hay consecuencias positivas y negativas”.

Por su parte, también comentó que tiene una política para conducirse a ellos, la cual consiste en siempre decir la verdad “al nivel que ellos pueden entenderla sin decir mentiras”.

Entre cómics, anime y muchos videojuegos

Aunque parte de su filosofía de vida está marcada por momentos buenos y malos, como un complemento ideal a definir la realidad de una persona. Caleb disfruta pasar el mayor tiempo posible con sus hijos haciendo alguna actividad en común.

“Lo que más disfruto de ser un papá soltero -en el tiempo que no quiero colgarlos (bromea)- porque no todo es color de rosa, al ser un cargo de mucha responsabilidad  por ser ejemplo para ellos, es jugar en el parque, en los videojuegos, leer comics, ver anime, entre otras actividades que a mí me gustaba hacer cuando tenía su edad. Es increíble ver como inconscientemente, me veo proyectado en ellos, porque sin que yo les enseñara directamente mis preferencias cuando era niño, a ellos les encanta llevarlas a cabo”.

Por ello, como parte a las celebraciones del Día del Padre, Palencia piensa festejar junto a sus dos hijos quizá el próximo fin o el día que más se les acomode, esta fecha tan aclamada que hace honor a sus labores. “En el Día del Padre (hoy) tengo entrenamiento previo a las próximas olimpiadas de natación. Así que lo vamos a celebrar otro día, compartiendo lo que a cada uno le gusta hacer. Yo creo que lo ideal es pasar un día de pizzas y películas.”, detalló el juez de natación.

¿Y mamá...?

“Afortunadamente aún tienen mamá y quiero propiciar que también estén con ella”, afirmó Caleb, tras detallar que ella después de un shock depresivo se distanció un poco de la familia, “pero aún hay días de convivencia, en los que todos los involucrados se muestran felices”, pues una de las finalidades de Caleb es lograr un punto intermedio con su madre, donde ella se involucre más en el crecimiento de Arturo y Andrés, “con el fin de que los pequeños se sientan cómodos en su desarrollo. Comprendo que aun siendo lo más eficiente y práctico con ellos, amor como mamá no hay dos”.

Sobre las críticas de ser papá soltero, el entrenador de natación resaltó la presencia de las quejas que la misma familia y otros allegados le comentaban. “Lo importante es salir adelante, con toda la perseverancia, paciencia y constancia”.

Después de momentos de confusión, intriga y tristeza, Palencia admitió que el primer reto al que se enfrentó al recibir a sus niños posteriormente a que la madre durante un año sólo le diera permiso de convivir con ellos tres días, fue el hecho de compartir su espacio nuevamente con sus pequeños, de quienes en un futuro ya no piensa despegarse. “Son parte de mi felicidad”.

Lo que ellos dicen...

“Tengo un papá super padre, que es un poquito latoso (risas), pero es buena onda, me siento feliz con él, además que detiene los pleitos que tengo con mi hermano”, expresó Arturo con una sonrisa tímida, a la vez que los ojos le brillaron mientras hablaba sobre su padre.

Igualmente, Andrés mientras jugaba en unos de los columpios del parque al que su padre suele llevarlos, dijo: “mi relación con él es ¡horrible, horrible! (risas), no es cierto, es broma, porque en realidad mi vida ha sido muy alegre con él. Lo quiero y lo admiro. Además de que nos compra pizza, y algunas otras cosas, siempre y cuando saquemos buenas calificaciones”.

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