Suplementos | Esta vida que hoy tenemos, un día, cercano o lejano, habrá de terminar Nuestra finitud 'Al atardecer serás examinado en el amor' Por: EL INFORMADOR 6 de agosto de 2010 - 08:04 hs Una verdad contundente que muchos hombres en la actualidad intentan ignorar, soslayar, esconder, y rehúsan reflexionar acerca de ella y hasta huyen y hacen oídos sordos cuando se habla de la misma, es nuestra finitud; es decir, el hecho de que esta vida que hoy tenemos, un día, cercano o lejano, habrá de terminar, de extinguirse, para pasar --créase o no--a una nueva vida, a una vida eterna, infinita. Ello, entre otras razones, por la forma en que muchos, desde una vida sin fe ni esperanza, ven a la muerte como un final definitivo, y no como lo es y lo que Jesús les enseña: un nuevo comienzo. O bien como otros la contemplan: como una desgracia, como una tragedia. Hay un dicho popular muy sabio: “Como es la vida es la muerte”. Lo que nos confirma que a quienes viven su vida al margen, ignorando, rechazando o hasta blasfemando contra Dios, su conciencia --aunque traten y crean que logran silenciarla-- continuamente les está recordando la realidad de una vida después de la muerte, en la que deberán dar cuentas de cómo vivieron la terrenal. Así lo afirmó san Juan de la Cruz: “Al atardecer serás examinado en el amor”, haciendo alusión al pasaje evangélico en el que Jesús habla del juicio final, y en el que destaca la primacía del mandamiento del amor a Dios y al prójimo, en el cual --como también Jesús dice-- se encierra toda la ley. Aunado a esto, está otra realidad innegable: el fin de nuestra vida llegará en un momento tal vez inesperado, de seguro imprevisible y menos programado, porque es lo menos programable que existe, a excepción de aquellos que deciden darle fin por su propia mano, y aún ellos suelen fallar, como también los que optan por la eutanasia. Por ello Jesús, con el gran amor que nos tiene, por el cual quiere y procura lo mejor para aquellos por los que dio hasta la última gota de su sangre para salvarnos --y cómo no puede haber algo mejor que una vida eterna viviendo con Él, gozando de una felicidad plena, incomparable e inacabable, y no una vida eterna lejos de Él, con un sufrimiento indescriptible e interminable--, por ello Él nos exhorta y a sus discípulos les ordena, como lo leemos en el Evangelio de este domingo: “Estén preparados, porque a la hora que menos piensen vendrá el Hijo del Hombre”. En uno de los mensajes que la Virgen María dio a uno de los elegidos para recibirlos, nos advierte que son muchos de sus hijos los que caen al infierno, condenados para siempre, porque vivieron una vida sin Dios, con una actitud como si esta vida terrena nunca terminara para ellos, y fueron sorprendidos por la muerte sin oportunidad de siquiera pensar en Dios, mucho menos de arrepentirse, pedir perdón y recibir la absolución sacerdotal en el sacramento de la Confesión. Y esto le duele mucho a nuestro Dios, que “quiere que todos sus hijos se salven y lleguen al conocimiento de la Verdad”. Comentando este tema con un amigo, decía que él no creía esto, porque creía que Dios es un Padre misericordioso que todo lo perdona, a lo que le respondí que, efectivamente, así es nuestro Padre Dios, pero que si no hay arrepentimiento de por medio, no puede haber perdón, porque hasta en estas circunstancias Él respeta nuestra libertad, y, por lo demás, la Sagrada Escritura nos revela que así como es misericordioso, nuestro Dios también es justo. Yo sé que para algunos de nuestros respetables lectores, estos renglones les parecerán “cosas del pasado”, pero por el contrario, están vigentes como siempre. Lo que pasa, entre otras cosas, es que nuestra cultura cristiano católica ha sido invadida por una serie de corrientes, de terapias, de doctrinas sectarias, que han logrado confundir y hasta acabar con la fe de muchos que, como fuera, pero eran creyentes. Ustedes, amigos lectores, ¿se han preguntado cómo está su fe? Hoy es un buen día de preguntárselo, porque el Señor aún les da la oportunidad. Mañana tal vez ya no. Francisco Javier Cruz Luna cruzlfcoj@yahoo.com.mx Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones