GUADALAJARA, JALISCO.- Los botánicos la han bautizado como Euphorbia pulcherrima, el primer nombre se debe a la familia que pertenece y el segundo, aunque suene algo raro, significa "la mas bella". Es tan bonita que en 1828, un embajador estadounidense llamado R. Poinset quedó tan sorprendido con esta flor que se encargó de darla a conocer por todo el mundo; enviándola a sus amigos en otros países. Por esta razón, en Europa y EUA es llamada como poinsetia. También tiene otros nombres como "Flor de Pascua", "Estrella de Navidad", "Santa Catalina", "Flor de fuego" y en Guatemala la conocen como "Guacamayo". ¿Ya adivinaste? La flor de la que estamos hablando es la "Flor de Nochebuena", esa misma que adorna nuestras casas todas las Navidades y es originaria de México y Centroamérica. Desde tiempos prehispánicos era muy apreciada por su belleza, en náhuatl recibe el nombre de Cuetlaxóchitl, nombre que significa "flor de pétalos resistentes como el cuero". Durante la colonia los españoles les gustó tanto el intenso color rojo de la flor, y dado que florece durante el invierno, decidieron llamarla "Flor de Nochebuena", desde entonces con ella se adornaban las iglesias durante la temporada navideña. Pero nadie se había percatado que esta bella planta los estaba engañando, porque tiempo después, en 1834 durante su estudio, los botánicos descubrieron algo… los rojos y enormes pétalos de la flor, no son mas que hojas coloreadas llamadas brácteas. Si miras con atención es muy fácil de percatarse de esto, ya que tienen exactamente la misma forma que las demás hojas de color verde, ¡la verdadera flor son las bolitas amarillas en el centro! Para compensarlo, y poder llamar la atención de los insectos polinizadores, miles de años de evolución han coloreado las hojas aledañas de ese rojo intenso que conocemos y que tanto nos gusta, aunque también existen de colores blanco y rosa. Desde hace algunos años, debido a su belleza y popularidad la "Flor de Nochebuena" se ha constituido como uno de los símbolos mundiales de la Navidad, pero pocos saben que cada invierno las hojas rojas se disfrazan de pétalos.