Lunes, 17 de Noviembre 2025
Suplementos | Nissan se renueva. De nuevo

Motor de arranque

Por Sergio Oliveira

Por: EL INFORMADOR

No hace mucho, comenté en este espacio sobre la renovación de Nissan Mexicana. Se trataba del lanzamiento de uno de los dos productos que son pilares de la empresa, la Estaquitas, que junto con el Tsuru representa casi 60 por ciento de las ventas totales de la marca en México.

Al hablar del tema, me acordé del discurso de llegada de Shoichi Miyatani, hecho a principios de 2006, cuando el entonces nuevo Presidente de Nissan en este país, dijo que su tarea en México era renovar con éxito a la marca. Una de las frases de Miyatani fue “El Tsuru no es eterno”. Claro que no durará para siempre este compacto cuyo precio y desnudez de equipo de serie, lo han bajado a la categoría de subcompacto. Sin embargo, cómo deshacerse del auto más vendido del país, que fue comprado por más de 63 mil mexicanos en 2007. Es un problema de difícil solución.

Con la “Estaquitas”, la transición fue satisfactoria. Mucho se debe al hecho de que fue transportada a una nueva plataforma, la D22, lo que le confiere más fuerza para estar al día, con una carrocería similar, que marca una simple evolución sobre el exitoso modelo. Tal vez las cosas no sean tan simples con el Tsuru —que en realidad es un Sentra de hace cuatro generaciones— ya que cambiar a la actual plataforma puede ser más caro, algo complicado en un auto que vende mucho más por su precio que por sus cualidades, a pesar de que sí las tiene.

Quedaba, entonces, por ver cómo resolvería Miyatani el problema mayor. Sin embargo, con poco más de dos años en su puesto, se anuncia que este japonés amable, de sonrisa fácil y aguda inteligencia, se va de México. Miyatani tendrá a su cargo el crecimiento de Nissan en América Latina en general, una tarea tal vez aún más complicada que renovar el Tsuru y trazar las bases del futuro de Nissan Mexicana.

Ahora, a partir del primer día del mes de julio próximo, la presidencia de Nissan en México será ocupada, por primera vez, por un mexicano. El honor —y la responsabilidad— recae sobre los hombros de Julio Panamá, actual Vicepresidente de Ventas y Mercadotecnia, quien mantendrá las riendas de esos departamentos, además de la presidencia y dirección general de Nissan Mexicana.

Nissan tiene mucho tiempo, pensando, estudiando y actuando en su gama de autos compactos y subcompactos. El primer “estudio” de mercado para una futura sustitución del Tsuru, se dio ya en el marco de la Alianza Renault-Nissan, celebrada en 1999. Nissan decidió fabricar en México el Renault Clio Symbol, o Clio sedán, que sería la segunda opción de la marca en este terreno. A pesar del éxito inicial, el Platina no mostró nunca vitalidad suficiente para mantenerse vivo, mucho menos para desplazar el Tsuru. Sus ventas hoy van a la baja y si se mantiene la tendencia actual, sería difícil ver a un Platina 2009 en el mercado. Es que este pequeño sedán logró convencer a 35,201 mexicanos en 2006. En 2007, sólo 15,687 lo compraron y entre  enero y abril de este año, sus ventas fueron por 2,386 unidades. De repetirse ese número en los siguientes ocho meses, el Platina apenas rebasaría las siete mil unidades, aunque probablemente Nissan Mexicana se ponga muy contenta si logran desplazar a más de cinco o seis mil en todo 2008.

La estrategia, claro, no se basaba sólo en el Platina. En 2006, Nissan pone en el mercado el Tiida, también fabricado en suelo nacional, que es ahora un gran éxito de ventas y tiene más posibilidades de mantenerse así, que repetir la historia del Platina. El Tiida es un coche más moderno, bien diseñado y bien hecho, con mucho menos problemas de posventa que el Platina. En 2007, el Tiida conquistó a 26,424 mexicanos y si mantiene la tendencia en este 2008, debe terminar el año con más de 27 mil unidades desplazadas, incluso podría superar las 30 mil.

Sin embargo, el Tiida tampoco fue la última opción de Nissan para el segmento. En 2007, trajo de Brasil al Aprio, otro coche derivado de Renault (o de Dacia, para ser más preciso). Éste no tuvo el arranque espectacular del Platina, pero logró recuperarse un poco en este 2008 y vendió en los primeros cuatro meses, 4,115 unidades, es otras palabras, casi el doble del Platina que, insisto, está condenado a desaparecer más temprano que tarde.

Es cierto lo que dijo Miyatani, el Tsuru no es eterno, pero probablemente tenga para rato todavía. Porque es posible que la estrategia de Nissan sea mantener, o hasta crecer un poco, sus ventas totales en el segmento, al ofrecer mayores opciones. Ellos, tal vez, no puedan darse el lujo de arriesgar perder ventas tan altas como las del Tsuru, por eso buscan una alternativa que esté lista para cuando, en el momento en que el “rey de los taxistas” deje de ser uno de los preferidos de los consumidores, ya exista un sustituto, llámese Tiida, Aprio o cualquiera que venga en el futuro.

La diferencia es que, ahora, la transición ya no está en las manos de Miyatani, sino de Panamá. Y pocos como él para conocer a fondo el mercado mexicano. Su llegada pudo haber sido, pues, lo más interesante, fresco y sensato movimiento para Nissan Mexicana en años recientes. Hasta más que un “nuevo Tsuru”. El tiempo, como siempre, dirá el veredicto final.

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