Lo recomendable es tomar de uno a dos litros de agua, de preferencia siempre entre comidas. Esto ayudará a eliminar las toxinas del cuerpo. Luego, evita en lo posible la sal, ya que esta retiene los líquidos.Muy importante es comer en un intervalo de tres horas, en las que se contempla el desayuno, comida y cena, así como dos intermedios, uno a medio día y otro al final de la tarde. Sin embargo, esto no se trata de comer mucho, sino de hacerlo con porciones menores a las habituales.Cambia los carbohidratos refinados como las harinas blancas y arroz blanco, por centeno y arroz integral, por ejemplo. Evita las comidas grasosas y fritas, y de preferencia consume pescado azul, frutos secos y semillas.Quita los refrescos de la mesa, así como las toxinas que provocan las bebidas alcohólicas, el café y el cigarro. Evita también las golosinas.Por otro lado, usa ropa adecuada y no apretada, y haz un masaje en las zonas donde presentes el problema. Un buen masaje prepara de mejor forma la piel para absorber los productos anticelulíticos. Por último, pero no menos importante, haz ejercicio. Nada como 30 minutos al día para mantener activo el cuerpo.