Suplementos | El Señor fue tan claro en sus palabras, que incluso Pedro intentó reconvenirle Las cuentas claras El Señor fue tan claro en sus palabras, que incluso Pedro intentó reconvenirle Por: EL INFORMADOR 27 de agosto de 2011 - 11:47 hs Durante su ministerio terrenal el Señor Jesús habló muchas veces con sus discípulos, unas veces en forma de parábolas, otras veces en misterios que de momento no entendieron, y algunas veces muy claramente. Tal es el caso del relato de Mateo 16, 21-27, en donde el Maestro les anticipó que pronto iría a Jerusalén, para padecer de parte de los ancianos, e incluso moriría en mano de ellos, para resucitar al tercer día. El Señor fue tan claro en sus palabras, que incluso Pedro intentó reconvenirle, para que no permitiera que eso sucediera, pero lo único que obtuvo fue una llamada de atención de parte de Jesús. El Maestro no sólo estaba decidido a morir, sino que estaba señalando el mismo camino para sus seguidores; esa es la razón de sus siguientes palabras, en donde dice: “El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida a causa de mí, la encontrará”. Por supuesto que en ese momento los discípulos se concentraron en las palabras de su Maestro referentes al futuro inmediato, en el cual les estaba anticipando que pronto sería apresado en Jerusalén, para luego ser muerto. Esto les preocupaba en gran manera por muchas razones: ¿qué pasaría con ellos si su Maestro era asesinado?, ¿quién continuaría con su labor?, ¿dónde quedarían los planes de que Dios restaurara el reino a Israel?, ¿habría entre ellos alguno capaz de tomar la estafeta y continuar con el ministerio de Jesús? Las respuestas a estas preguntas eran una grave preocupación por lo que tendrían que enfrentar entonces. No se dieron cuenta de que Jesús les estaba señalando el mismo camino, si es que de verdad deseaban ser sus discípulos. Jesús fue claro, pero ellos no entendieron, porque se centraron en la preocupación por su Maestro. Fue hasta después, cuando Jesús resucitó, que sus discípulos comenzaron a entender que Dios les estaba llamando a entregar sus vidas por causa del nombre de Cristo. Cuando Jesús les dijo que ellos también deberían “cargar su cruz y seguirlo”, no estaba diciendo que, literalmente, ellos también debían ser crucificados, sino más bien que ellos debían estar dispuestos a renunciar a sus propios deseos e impulsos, para hacer la voluntad de Dios. De hecho, según la tradición, fueron muy pocos los discípulos de Jesús que fueron crucificados, aunque prácticamente todos dieron sus vidas por causa del evangelio; pero antes de morir físicamente, ellos murieron muchas veces a sus propios caminos y pensamientos, haciendo la voluntad de Dios, aunque ello les significara una gran cantidad de problemas con los incrédulos y las autoridades religiosas y civiles de los lugares a donde fueron a predicar. De manera que la lección que la Palabra de Dios nos enseña hoy, es que, como verdaderos seguidores de Jesús, hemos de estar dispuestos a negarnos a nosotros mismos, renunciando al egoísmo o la comodidad por tratar de agradar a Dios. Es posible que esto nos haga más complicada y difícil la vida terrenal, pero tiene promesas de grandes recompensas eternas, que Dios dará cuando juzgue a todos los hombres por lo que hicieron en este mundo. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Lee También En misa de bienvenida de "La Generala", cardenal pide por una reforma judicial justa "La Virgen me salvó del cáncer de mama", agradecen la vida, salud y bienestar en la Romería 2025 Veinticinco años Evangelio de hoy: Jesús se deja encontrar en nuestro sufrimiento Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones