Suplementos | Nuestra participación en el mundo y la vida debe hacerlo mejorar, para que progrese, para que dé más vida Las cosas que nos rodean: El verde más hermoso En este tiempo causa verdadero gozo contemplar los campos esmeralda, sembradíos de maíz, milpas lozanas en su verde esplendor que promete de una buena cosecha Por: EL INFORMADOR 15 de julio de 2008 - 06:50 hs En este tiempo causa verdadero gozo contemplar los campos esmeralda, sembradíos de maíz, milpas lozanas en su verde esplendor que promete de una buena cosecha. No por nada los antiguos pobladores de estas tierras consideraban el maíz como un regalo de Dios. Una planta fuera de serie, no fácil de cultivar, que requiere cuidados muy específicos… Para los que viven en la ciudad, es una oportunidad muy buena para salir a dar una vuelta por los alrededores tan sólo a contemplar los campos cubiertos de milpas, que nos hacen recordar la Parábola del sembrador que el Señor Jesús nos relata en su Evangelio y que se repite en la liturgia de hoy. Esto, sin duda, dará motivo para reflexionar en la semilla que continuamente siembra Dios en el corazón de cada ser humano, y que espera también ver crecer, florecer y fructificar abundantemente. Aunque también nos hace la advertencia de mirar que nuestro corazón no sea un terreno pedregoso o breñal de espinas, donde no germina ni crece la buena semilla… o que no dejemos que se la lleven los pájaros, como sucede cuando cae al lado del camino por elemental descuido y distracción. Las milpas de ahora serán elotes mañana, y luego maíz que nos dará alimento. No es ociosa la comparación que nos invita a encontrar un símil entre nuestra persona y las acciones que día a día realizamos, ya sea en nuestro trabajo o en el ámbito familiar, o en cualquier otro círculo que frecuentamos. Nuestra participación en el mundo y la vida debe hacerlo mejorar, para que progrese, para que dé más vida, sobre todo en la actualidad en que se especula tanto de la carencia de alimentos que amenaza a nuestro mundo. Bien podemos cooperar en alguna forma, a que esta crisis sea más leve y nos afecte menos. Cultivar alguna planta comestible en nuestro jardín, al lado de las plantas de ornato, es una sugerencia muy saludable y beneficiosa. ORACIÓN DE LAS MILPAS Cuando sopla el viento, o cuando cae la lluvia, nuestras hojas ondulan y dan gracias al Creador, porque el verde esplendor de lo que ahora es milpa, es promesa de maíz abundante que será alimento y llegará a la mesa de todos, aún de los más pobres, como llega a diario la bendición de Dios. Planta sencilla, frágil, de vida efímera pero indispensable, quiero ser siempre evocación y memoria de la bondad que es la providencia divina. Dime si fuiste al campo, si al mirar las milpas tuviste otras inspiraciones, que hicieron levantar tus ojos a los cielos y desde el corazón agradecer a Dios su infinita bondad. María Belén Sánchez fsp Temas Religión Fe. Lee También En misa de bienvenida de "La Generala", cardenal pide por una reforma judicial justa "La Virgen me salvó del cáncer de mama", agradecen la vida, salud y bienestar en la Romería 2025 Veinticinco años Evangelio de hoy: Jesús se deja encontrar en nuestro sufrimiento Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones