Suplementos | Atándose las agujetas Las cosas que nos rodean San Pablo nos habla mucho de amor, es más, siempre habla de amor, porque eso fue lo que aprendió de Jesús Por: EL INFORMADOR 5 de septiembre de 2008 - 14:33 hs Siempre se ha hablado mucho de san Pablo, pero en este tiempo más, desde que el Papa Benedicto XVI tuvo la feliz idea de que vamos a celebrarle su cumpleaños número 2000 con un “Año paulino”. Mucho hablamos de san Pablo, y san Pablo nos habla mucho de amor, es más, siempre habla de amor, porque eso fue lo que aprendió de Jesús el día que se encontró con Él a las puertas de Damasco, a donde iba persiguiendo a los cristianos, que lo conocían como el temible Saulo de Tarso. A decir verdad no fue un encuentro tan suavecito, ya que lo tiró bruscamente de su caballo y lo encandiló con una luz tan fuerte que lo dejó ciego por varios días. Pero fue hasta cierto punto bueno para él; es más, fue lo mejor que pudo sucederle, porque desde ese momento dejó de mirar las cosas desde un punto de vista material y humano, y empezó a ver lo divino con los ojos espirituales que Dios ha dado a cada uno. Por eso, cuando leemos en el Evangelio que lo que se ate en la tierra será atado para siempre en el cielo, ciertamente no se trata de las agujetas con las que a diario atamos nuestro calzado; pero ciertamente, éstas nos pueden recordar que cuando atamos el amor en nuestra vida, es lo que perdurará para siempre. Por eso hay que tener cuidado en no desatar ni romper las ataduras que sostienen el amor familiar, las amistades y todo lo bueno que es valioso y hay que conservar. San Pablo indica claramente cómo hay que vivir en el amor, y Jesús ya había dicho que la unión de dos o más personas esa tan fuerte y tan grande, que puede hacer que su oración llegue hasta el cielo… ORACION DE LAS AGUJETAS Si pudieras atar tu amor tan fuertemente como aprietas el nudo que ata tu zapato…No importa que sea hebilla, no importa que sea sandalia, recuerda siempre que por nada del mundo hay que dejar que se aflojen los nudos de esos afectos sinceros que ayudan a vivir y que llevan muy lejos y muy alto. Ojalá pudieras siempre pensar que lo más valioso en la vida es el amor;que de nada sirven orgullos y rencores;que cumpliendo el amor se cumplen todos los mandatos humanos y divinos, que forman con su trama la voluntad de Dios... No es fantasía, no es retórica, no es romanticismo. Bien sabemos que el verdadero amor es realidad, cuando llega a doler hasta lo más profundo del ser. Pero es tan sólo ese amor hecho de sinceridad y entrega, lo único que llevaremos de equipaje en el último día de nuestra vida, cuando daremos el paso a la eternidad de Dios María Belén Sánchez fsp Temas Fe. Lee También Evangelio de hoy: El justo vivirá por su fe Evangelio de hoy: El inmenso abismo Evangelio de hoy: La lógica del mundo y la lógica del Reino Evangelio de hoy: Alegría, signo de perseverancia y misericordia Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones