Suplementos | por: eduardo castañeda h. La vida en shuffle Bicis en tránsito Por: EL INFORMADOR 25 de abril de 2009 - 04:45 hs Cada vez parece más que las bicis han dejado de ser una moda entre mucha gente que no las usaba antes de que existiera la Vía Recreactiva, o de que se promovieran los paseos nocturnos. En medio del tránsito de motorizados, por las calles del poniente de la ciudad es ahora más común ver gente pedaleando. Están los y las fashion, que buscan el atuendo que los distinga en el paisaje, lo cual es muy divertido contemplar, a veces hasta placentero. Están los que rescataron la bici destartalada del cuarto de los tiliches, con vestimenta ad hoc; y se ven también señoras y adultos casi mayores, profesionistas que salen a dar un paseo o que le dan a los pedales para ir a tomar un café cerca. Todo eso está muy bien. Entre más personas entendamos que la bicicleta es una alternativa a los medios de transporte motorizados, sobre todo para distancias cortas, nuestras vidas pueden ganar un poco de más placer. Hay también los que han asumido como un apostolado ideológico la promoción de la bicicleta y no se bajan de ella ni para razonar. Pero bueno, de esos habrá siempre y ni cómo hacerle. Gente que en los fundamentalismos laicos encuentran su verdadera vocación. Entre ellos cuento a los que montados en su bicicleta se comportan como choferes de minibús. Guerreros de la causa “bicicletil”, que montados en su ideal progresista ignoran que el hilo negro ya se inventó, y no es como ellos piensan. No era la primera vez que me pasaba, pero sí fue la que motivó estas palabras. Una mañana, saliendo de un local de la avenida Chapultepec, me eché en reversa en mi auto, viendo que no vinieran peatones, motos, bicis o coches. A unos 40 metros venía un ciclista (de esos que andan todos equipados, y que se ve que le sudan en los pedales, la bici como modo de vida, típico guerrero bicicleto). Como no venía nada que me impidiera salir con comodidad y pensando en el ciclista, salí pronto para colocarme hasta el segundo carril e irme, pero al estar haciéndolo escuché un golpe fuerte en la parte trasera del auto. Voltee y no vi a nadie. Regresé la vista y vi pasar rapidísimo al tipo en la bicicleta mentando madres, muy enojado. A los diez metros nos tocó la luz roja. Los carros nos paramos. El de la bici se siguió de frente. ¿El semáforo? Por supuesto que no le importó. Si queremos una buena cultura de movilidad no motorizada, quienes usamos la bicicleta debemos respetar las señales de tránsito. Revisemos las normas y las políticas de aplicación de los reglamentos de tránsito en otras latitudes. No podemos pedir privilegios cuando no se respeta lo más elemental. Temas Tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones