Jueves, 23 de Octubre 2025
Suplementos | ¿Cómo se comporta la gente que asiste al lugar donde su fe es predicada? Básicamente hay cuatro grupos de personas

La siembra dominical del sembrador

Vamos a asumir, para fines didácticos, que la gran mayoría de los mexicanos tenemos la costumbre o la convicción de asistir el día domingo a un lugar donde practicamos nuestra fe

Por: EL INFORMADOR

    Vamos a asumir, para fines didácticos, que la gran mayoría de los mexicanos tenemos la costumbre o la convicción de asistir el día domingo a un lugar donde practicamos nuestra fe. Independientemente del tipo de religión que las personas pudieran tener, vamos a suponer que una gran cantidad de personas se reúnen, generalmente los domingos, para escuchar enseñanzas acerca de su fe, y muy probablemente a lo largo del tiempo que dura su reunión, la persona encargada de la reunión les dará consejos y leerá las enseñanzas importantes en las que ellos creen, y luego procederá a explicarlas para su aplicación práctica.
    ¿Cómo se comporta la gente que asiste al lugar donde su fe es predicada? Básicamente hay cuatro grupos, y aunque todos están en el mismo lugar y escuchando lo mismo, el resultado final es diferente.
    El primer grupo lo forman las personas que, aunque escucharon, no entendieron nada. ¿Por qué una persona no entiende? Generalmente es porque la persona encargada de enseñar no explica adecuadamente las cosas, o porque la gente que escucha está extremadamente distraída por el ambiente en el lugar; puede ser que esté incómoda, o distraída por un problema, porque esté mirando a los que están a su alrededor, o porque no le interesa escuchar, sino que más bien está presente por cumplir un compromiso con alguien.
    El segundo grupo está compuesto por quienes escuchan con cierto interés y que inicialmente responden a lo que les es enseñado; estas personas piensan que es bueno lo que escuchan y que les gustaría aplicarlo a lo largo de su vida diaria; pero esos pensamientos les duran poco, y en cuanto vienen los primeros problemas, todo se les olvida y no ponen en práctica lo que aprendieron el domingo. Sus problemas y sus necesidades los distraen, y por lo tanto no hay cambios en su vida.
    El tercer grupo pone atención a lo que escucha en el lugar de reunión de su fe, y sale con la decisión de llevarlo a la práctica; por un tiempo recuerda lo que le enseñaron, pero al paso de los días aparecen cosas que son más importantes dentro de sus prioridades, y para cuando se da cuenta, sus nuevos proyectos de fe son cosa del pasado. Incluso algunas de las cosas que escucha los domingos van en contra de sus intereses personales, por lo que, tarde o temprano, prefiere lo que le conviene.
    Finalmente hay un cuarto grupo de personas que decide escuchar con atención, incluso a pesar de los distractores a su alrededor; esta gente abre su corazón a la enseñanza y es posible que enfrente las mismas luchas que el resto de las personas, pero ellos deciden abrazar la enseñanza que recibieron, y por lo mismo la mantienen  fresca en su mente y como una prioridad en su vida. El resultado es que al paso de los días, su vida va siendo transformada por lo que han aprendido.
    ¿Qué clase de persona es usted? ¿Con qué actitud asiste al lugar donde se le predica su fe? Esta clasificación de personas que escuchan fue hecha por el Señor Jesús hace muchos años, y se le llamó “La parábola del sembrador”. Usted puede leerla en los evangelios, y lo más importante no es si la historia le gusta o no, o le parece interesante o no, sino cuál va a ser su actitud y sus decisiones la próxima vez que le compartan las enseñanzas de su fe.


Angel Flores Rivero         
"mailto:iglefamiliar@hotmail.com"  



   

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