Suplementos | Hay muchas lecciones que podemos descubrir cuando estudiamos a San Juan 14 1-2 La puerta para una vida abundante Se trataba de una ilustración para ayudarnos a entender que hay una relación cercana entre Él y sus seguidores Por: EL INFORMADOR 15 de mayo de 2011 - 10:48 hs Por definición, una puerta es un instrumento para cambiar de ambiente. A través de una puerta, pasamos del interior de una casa al exterior, y viceversa; en un momento estamos dentro del hogar, y basta pasar por la puerta para encontrarnos en la calle, un lugar común; una puerta nos hace pasar de la sala a la recámara, y así cambiamos de un lugar de uso común a un lugar de descanso e intimidad. Una puerta nos introduce a un medio de transporte, y así nos movemos mucho más rápido que antes de cruzar esa puerta. Por eso tiene tanto significado el hecho de que Jesús un día haya dicho “Yo soy la Puerta”. Se trataba de una ilustración para ayudarnos a entender que hay una relación cercana entre Él y sus seguidores, de la misma manera que un pastor cuida a sus ovejas. En los tiempos de Jesús, era común que los pastores pasaran muchos días en el campo cuidando a sus ovejas; las hacían dormir en rediles muy sencillos, en cuya entrada se acostaba el pastor, para evitar que alguna oveja se saliera o un depredador entrara; en otras palabras, literalmente el pastor se convertía en la puerta de protección. Mientras el pastor se mantuviera en su lugar, las ovejas estarían seguras. La puerta era, entonces, una forma de proteger a las ovejas, pero también servía para cambiar de ambiente; cuando las ovejas cruzaban esa “puerta” llamada “su pastor”, dejaban el campo abierto, lleno de peligros, y entraban en el redil, un lugar seguro. Eso debió ser muy revelador para las personas que escucharon estas palabras de Jesús en aquellos tiempos, pero ¿siguen siendo relevantes para nosotros? Hay muchas lecciones que podemos descubrir cuando estudiamos a San Juan 14 1-2, pero quizá el mensaje principal del pasaje del evangelio que podemos leer el día de hoy, sea que Jesús es la puerta que nos permite cambiar de estilo de vida. Esta es una necesidad muy común, ya que la gente siempre busca una fórmula mágica que le permita dejar ciertos hábitos, y que logre un cambio benéfico y permanente, pero los resultados demuestran que no hay fórmula humana que funcione de la manera que la gente espera. Es cierto que hay muchos métodos de autoayuda, los cuales generalmente no funcionan y otros que provocan cambios en las personas; pero ninguno puede compararse con el encuentro con Jesús, ya que todos los demás métodos están fundamentados en la voluntad y la fuerza del hombre, y no dejan de ser cosméticos y superficiales, mientras que la obra de Jesús es definitiva, porque comienza con lo más importante: el corazón de la persona, por eso sus resultados son verdaderos. ¿Cómo podemos cruzar por esa puerta, a la que Jesús nos invita? ¿Hay acaso un lugar físico, un santuario, en donde podamos cruzar para poder cambiar nuestra vida? Al igual que en otros pasajes de los evangelios, Jesús estaba usando una metáfora, una especie de ilustración, para ayudarnos a entender el mensaje central del evangelio: Dios quiere tener una relación personal con cada uno de nosotros, y esa relación tiene un solo fundamento: creer en la obra de salvación de Jesús, al morir por nosotros en la cruz. Verdaderamente, si ponemos nuestra confianza en Jesús para salvación, será posible iniciar un cambio de vida que nos lleve a una nueva vida, a un cambio de ambiente permanente, a dejar atrás los hábitos nocivos, los temores, la culpa y muchas cosas más, y disfrutar lo que Jesús mismo llamó como “vida en abundancia”. Cuando Jesús es la puerta por donde pasamos para iniciar una nueva vida, también obtenemos la tranquilidad de saber que hay un pastor que nos protege de los depredadores que nos han angustiado toda la vida. Angel Flores Rivero iglefamiliar(arroba)hotmail.com Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones