Suplementos | El don o virtud de la fe es algo fundamental en la vida humana La desdicha de no creer Se dice que existe una 'sabiduría popular' que emana de la experiencia del pueblo, y que encierra en sí el conocimiento adquirido sobre la base de esa experiencia precisamente Por: EL INFORMADOR 11 de abril de 2010 - 11:44 hs Se dice que existe una “sabiduría popular” que emana de la experiencia del pueblo, y que encierra en sí el conocimiento adquirido sobre la base de esa experiencia precisamente, y no sobre estudios e investigaciones realizadas acerca de determinados temas o aspectos de la vida. Se dice también que dicha sabiduría popular suele expresarse mucho en los famosos dichos, refranes, consejas populares, etc. Por otro lado se ha podido comprobar, fundamentado en estudios clínicos con base científica --según lo leí en una revista seria--, que cuando una frase o una aseveración, aunque éstas encierren en sí mentiras, se repiten con frecuencia, la mente las llega a asimilar como verdades y la persona termina por creerlas y asumirlas como tales, haciéndolas parte de sus convicciones y hasta de sus valores, y acaba por actuar conforme a éstas. Del relato del Evangelio de este domingo, surgió una de las frases o dichos populares más conocido y más pronunciado por muchos: “Yo, como Santo Tomás, ver para creer”, y aunque muchos la utilizan para referirse a creencias puramente humanas, desconozco qué tanto influye en su fe en lo sobrenatural, en lo divino. Los que suelen repetirla con frecuencia, podrían preguntárselo y hacer una revisión de su vida de fe, Y es que el don o virtud de la fe es algo fundamental en la vida humana, especialmente en la vida del cristiano, ya que es la plataforma de la misma. Cuando se tiene y se ejerce el don de la fe, todo es posible en nuestra vida, porque teniéndola y ejerciéndola, tenemos a Dios con nosotros, de nuestro lado, inmerso en nuestra historia personal, iluminándonos, fortaleciéndonos, alentándonos, protegiéndonos; y cuando caemos, levantándonos, impulsándonos, perdonándonos, purificándonos y amándonos, pero sobre todo, dejándonos amar por Él. Por el contrario, cuando no se tiene ni se ejerce, mantenemos a Dios alejado de nuestra vida, y por lo tanto permanecemos expuestos a todo peligro, a todo mal, a toda ocasión de pecado, y a medida que caemos, a precipitarnos como en un tobogán que cada vez hace que la caída sea más brusca y difícil de detener, hasta llegar a abismos insondables. Recordemos que la fe es un don --por lo tanto gratuito-- de Dios, que Él da al que se lo pide y que, una vez recibido (como lo hacemos en nuestro bautismo), a nosotros nos toca hacerlo crecer, ejerciéndolo; es decir: creyendo y creyéndole, no a una teoría o doctrina, sino a una persona, y nada menos que a Dios mismo, y por lo tanto creyendo en su Palabra, en la Biblia, en la que encontramos y descubrimos su plan de salvación para nosotros, con sus enseñanzas, sus mandatos, sus principios, y el ejemplo y testimonio vivo de Jesús, como centro de la misma; confiando plena e incondicionalmente en Él; obedeciéndole en todo, sin restricciones y dependiendo única y exclusivamente de Él, no de nosotros mismos, de nuestras capacidades y esfuerzos, y tampoco de los demás. Así pues, en este segundo domingo de Pascua en el que estamos celebrando con gran gozo y festivamente la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo, convendría hacer una reflexión, mirando hacia nuestro interior y descubriendo cómo está nuestra fe: si ésta es auténtica; si es pura de intención; si es firme y está bien arraigada; si es grande y creciente, o bien si somos de los que decimos: “Yo, como Santo Tomás, ver para creer”, y conforme a ello actuamos. Y cuidado, porque de ser así, si Jesús afirma en este mismo relato que “son dichosos los que creen sin haber visto”, se puede inferir que son desdichados los que no creen si no ven”. En ambas situaciones lo que necesitamos es la oración: Por medio de ella nuestra fe se verá acrecentada, fortalecida, enriquecida… Si carecemos de ella, pidámosela; Él siempre responde. Francisco Javier Cruz Luna cruzlfcoj(arroba)yahoo.com.mx Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones