Martes, 18 de Mayo 2021

LO ÚLTIMO DE Suplementos

Suplementos | Ficción política y drama se vive en “Los usurpadores”

La batalla por la silla presidencial

Ficción política y drama se vive en la más reciente obra literaria de Jorge Zepeda Patterson: “Los usurpadores”

Por: EL INFORMADOR

Jorge Zepeda Paterson. ESPECIAL / CORTESÍA

Jorge Zepeda Paterson. ESPECIAL / CORTESÍA

GUADALAJARA, JALISCO (30/OCT/2016).- Sucede en la FIL, en su edición 2017 con Estados Unidos como invitado de honor. Escritores, actores, directores de cine, expresidentes y presidentes latinoamericanos, políticos… decenas de personajes famosos se encuentran en la ceremonia inaugural donde todo marcha bien hasta que un comando armado irrumpe en la sala para disparar a diestra y siniestra. El saldo es catastrófico, pero más allá de las pérdidas humanas, se desata una crisis política que pone al Presidente Prida al borde perder el poder, además de desequilibrar la precandidatura en el PRI a la presidencia nacional.

Así comienza “Los usurpadores”, el nuevo thriller político de Jorge Zepeda Patterson donde el lector encontrará una narrativa vertiginosa con intrigas, espionaje y conspiraciones para conseguir el poder.

Sumados al grupo de amigos llamado los Azules, entre los personajes que desfilan por las páginas de “Los usurpadores” vemos a un militar que busca escalar hasta la silla presidencial, un precandidato que planea artimañas más sutiles para convencer al Presidente de que el “dedazo” lo apunte, un exitoso tenista mexicano que entabla una amistad con el presidente de la nación, además de Milena (la de “Milena o el fémur más bello del mundo”).

Sobre “Los usurpadores” habla Jorge Zepeda Patterson, quien además se presentará en la FIL el próximo 30 de noviembre.

-En esta ficción política está el regreso de los republicanos a la Casa Blanca, ¿crees que sea posible? Y de la novela, ¿cómo surgió su trama?

-Lo de los republicanos es un mero accidente circunstancial, espero que no suceda así considerando su candidato. Lo de la FIL ejemplifica de manera muy dramática la tesis central de la novela, que es en esencia una especie de “juego de tronos” por la silla presidencia. Nunca habíamos llegado a una lucha por el poder con tan pocas reglas del juego, con poderes fácticos salvajes, dispuestos a cualquier cosa para hacerse del poder. La presidencia está muy débil, los partidos son meros cascarones, huecos vacíos, utilizados por las facciones de lucha. Instituciones como lo que fue el IFE o el Trife están muy comprometidas ya por las cuotas partidarias. Da la sensación de que no hay reglas que sujeten a los contendientes: es casi como una final de futbol que se jugará sin árbitro ni abanderados. Esa masacre en la FIL es un escenario extremo a lo que puede llegar la lucha cruenta por el poder en este contexto.

-Las redes sociales y comunicaciones tienen un rol en la novela.

-Lo que vivimos en 2012 con #YoSoy132 o los tres libros que no leyó el candidato del PRI no habría sido posible en el pasado sin la viralidad de las redes sociales. Eso fue en 2012, es un juego de párvulos comparado con lo que será el 2018: hoy en día el peso de un meme casi sustituye el argumento político, un video ridiculizando a un político, una lady, un lord, son elementos que estarán en la política, como nunca antes. Por no hablar de las incidencias criminales, como las intervenciones de hackeos e infiltraciones. La campaña estadounidense ha tenido las sospechas de si por vía rusa se ha espiado a la candidata. Estamos en ciernes frente al papel que jugarán en el futuro las redes.

-Al ser un thriller político, la prensa es también un elemento de la novela, con mucho contraste y reflexión de las características de los medios “tradicionales” frente a las nuevas tendencias, como el portal que diriges.

-Es un tema querido, un guiño en el que quise presentar la encrucijada que vive el mundo de la información a medio camino entre la prensa tradicional (que tienen su versión digital) y los nuevos medios exclusivamente digitales. Creo que se complementan, se compensan, pero tienen diferencias sustanciales. Mi biografía es una mezcla de las dos: en la novela presento la encrucijada con dos grandes amigos, el director del principal periódico del país y la directora del principal medio digital. Hay una especie de tensión en la manera en que encaran la crisis política después del atentado en la FIL. Me sirvió para ilustrar en qué se parece y en qué no, cómo se consume la información que generan estas dos vertientes. Para mí fue un divertimento.

-También está presente el deporte, en particular el tenis.

-El tenis ha sido mi deporte personal, por toda la vida. Fue un gusto, pero también un recurso muy útil en la novela. El Presidente es fanático del tenis: inventé una especie de Chicharito multiplicado por diez, pero en el tenis, que ha ganado todo. El tenista va a jugar tenis con el Presidente, quien lo adopta como un interlocutor, confesor a quien le dice cosas que no le diría a nadie más. Infamias, las intimidades y la soledad del poder. Me permitió que el lector escuchara al Presidente través del tenista que no sabe nada de política.

-Es también una reflexión sobre esa característica que han tenido los presidentes en México.

-Sí, la frase de esta semana, “Un Presidente no se despierta para joder al país” es casi literalmente una reflexión que hace mi personaje, el Presidente Prida. Me llamó mucho la atención, está en el mismo tenor: la sensación de que “trato de hacer lo mejor, pero no resulta, soy incomprendido, soy víctima del resentimiento”. Es el subtexto de lo que Peña Nieto acaba de decir, son palabras similares a las de mi Presidente ficticio en sus monólogos con el tenista. Reflejan eso: la sensación de soledad, sentirse héroes y luego víctimas.

-Además de Sergio, el tenista, hay otros personajes que sobresalen. Pienso en Jonathan, que empieza en la cárcel: es una representación de la falta de oportunidades, personas talentosas que en un contexto benéfico jamás se acercarían al crimen.

-Para mí fue un personaje entrañable, a pesar de ser miembro del crimen organizado. Es un joven con IQ elevadísimo, y que ilustra que en varias regiones del país no importa el talento o brillantez tengan los jóvenes, resultan presos por la ausencia de oportunidad. Sólo el crimen ofrece una ventana para sobrevivir. Ilustra este mundo que a veces la clase media no vemos, pero que hay tantos millones en este país sujetos a situaciones adversas.

-Un militar también es un personaje central, que contiende por la candidatura del PRI. ¿Qué tan cercanos estaríamos a una situación así?

-No estoy seguro que en la realidad tengamos un contendiente de corte militar para la Presidencia. Quise ilustrar la creciente molestia de los militares con la clase política. Sienten que los han usado como chivos expiatorios para hacer un trabajo durante diez años para el cual no tienen ni la capacitación ni las herramientas jurídicas. Esta molestia espero que no se exprese en nada que tenga que ver algún intento de golpe de Estado. Probablemente estarían dispuestos a apoyar a una candidatura que represente una mano firme que establezca el control en el país. Es una variable.

EL INFORMADOR/JORGE PÉREZ

Temas

Lee También