Suplementos | La Síndone muestra el cuerpo de un hombre muerto por crucifixión La Sábana Santa El hecho de que se le haya guardado con celo y considerado objeto de veneración, aunado al asombroso estado de conservación, conduce a pensar que algo extraordinario sucedió Por: EL INFORMADOR 14 de agosto de 2008 - 13:57 hs Tercera parte: Conclusiones La Síndone muestra el cuerpo de un hombre muerto por crucifixión. El hecho de que se le haya guardado con celo y considerado objeto de veneración, aunado al asombroso estado de conservación, conduce a pensar que algo extraordinario sucedió, que hizo que se considere que la Síndone es realmente la Sábana con la que se envolvió el cuerpo de N. S. Jesucristo. La imagen desafía, todavía, todo intento de explicación racional; a la fecha nadie ha podido reproducir algo semejante aún con la más moderna tecnología. Muchas hipótesis se han propuesto sobre la producción de la imagen, y todas coinciden en la irradiación de alguna forma de energía. Pero antes de debatir o polemizar sobre los méritos de uno u otro de los mecanismos propuestos, es más importante entender el porqué una cierta forma de energía debe asociarse con la resurrección, y, después, el cómo pudo tal energía haber logrado la impresión de la imagen, en la que la presencia de sangre es otro aspecto asombroso. La evidencia prueba que la Sábana no fue retirada por medios físicos, puesto que las manchas de sangre están intactas. Cada una de esas manchas se caracteriza por una precisión anatómica, con los contornos plenamente definidos. Si se hubiera retirado el lienzo, las manchas aparecerían embarradas y los coágulos resquebrajados, lo cual es un claro indicio de que el cuerpo no fue movido ni desenvuelto ¿Cómo explicar esto? Por otro lado, más evidencias muestran que el cuerpo envuelto no se descompuso mientras estuvo en contacto con la Síndone, mientras que los patólogos aseguran que se encontraba en estado de rigidez cadavérica (rigor mortis). La ausencia de descomposición indica que el cuerpo de Jesús no estuvo mucho tiempo en contacto con la Sábana, aspecto importante, dado que en el Oriente Medio, en la época de la Pasión, las condiciones climáticas obligarían a una fuerte y relativamente rápida descomposición. La conclusión es que el cuerpo se separó de la Síndone tras un lapso comparativamente corto (¿cómo?). ¿Y qué decir de la edad de la Síndone? El equipo STURP realizó estudios para fechar la confección de la tela, en los que analizaron el polen encontrado, del que se encontraron diversas variedades que evidencian la veracidad de los datos históricos. Por otro lado se llevó a cabo la prueba de carbono 14, que mostró que la Síndone se fabricó entre 1260 y 1390 d.C., lo cual sería una prueba de que no podría ser la Sábana con que se envolvió a N. S. Jesucristo. Sin embargo, estudios más recientes muestran que la primera prueba no fue confiable, ya que no se tomó en consideración la contaminación debida a bacterias, la transformación de una sustancia contenida en las fibras de lino con el tiempo, y que la muestra que se tomó formaba parte de una sección que había sido restaurada. Un nuevo estudio llevado a cabo posteriormente, en 1999, que tomó en consideración todos los factores posibles, arrojó como resultado que el lienzo fue fabricado alrededor del año 351 a.C., fecha muy plausible, dado que el intervalo de error es de 100 años. La edad concuerda, pues, con el tiempo en que vivió, murió y resucitó N. S. Jesucristo. Desde hace siglos, filósofos y científicos se han preguntado si es posible tener una prueba empírica a favor de la fe en Dios. Puede ser que la Síndone sea lo que piden, porque, ¿qué mejor conformación pudo concedernos Dios, que tal cúmulo de pruebas empíricas e históricas a favor de la resurrección de Jesús, y de la posibilidad para cada uno de nosotros de alcanzar a vida eterna? Cuando los escépticos de su tiempo le exigieron a Jesús que garantizara su mensaje, Él mismo les indicó la prueba de su resurrección de entre los muertos (Mt 12, 38-40). Estamos todavía muy lejos de una explicación total de la imagen de la Síndone en toda su belleza, con sus cualidades de majestad, dolor y paz impresas en el rostro torturado. La Síndone es la prueba sobrenatural del evento único que justifica nuestra fe, y que atestigua la transformación de un cadáver humano en un cuerpo vivo que nunca jamás estará sujeto a la muerte. Antonio Lara Barragán Gómez OFS Escuela de Ingeniería Industrial Universidad Panamericana Campus Guadalajara “mailto:alara(arroba)up.edu.mx” Temas Religión Fe. Lee También En misa de bienvenida de "La Generala", cardenal pide por una reforma judicial justa "La Virgen me salvó del cáncer de mama", agradecen la vida, salud y bienestar en la Romería 2025 Veinticinco años Evangelio de hoy: Jesús se deja encontrar en nuestro sufrimiento Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones