Suplementos | Nuestra propia conciencia nos hace ver que hay cosas buenas ¿Indirecta o directa? Pedro preguntó: 'Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?' Por: EL INFORMADOR 6 de agosto de 2010 - 07:53 hs Jesucristo estaba enseñando a la gente respecto a estar preparados para su regreso a la tierra, a través de parábolas que están relatadas en Lucas 12, 32-48. En cierto momento de su enseñanza, Pedro le hizo esta pregunta: “Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?”. Aunque pudiéramos suponer que Jesús habría contestado directamente a Pedro, aclarándole si se refería a los discípulos o a los demás --es decir, si se trataba de una directa o una indirecta--, lo que sucedió fue que el Maestro le habló de los administradores. Su respuesta fue: “¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre, para que les reparta la ración a sus horas?”. A través de una pregunta retórica, Jesús se estaba refiriendo a las personas que deben estar preparadas para el retorno de Jesús, es decir aquellos que sirven como administradores. Un administrador es una persona que ha recibido a su cuidado algún bien del verdadero dueño, con el propósito de que cuide lo que se le ha encomendado, y que además le entregue fruto de lo que tiene; se sobreentiende que todo administrador tarde o temprano dará cuenta de lo se le ha encomendado. Aunque tendemos a pensar que hay algunos administradores en el reino de Dios, principalmente aquellos con una vocación religiosa o con una vida religiosa activa, en realidad todos somos administradores de algunos tesoros que Dios nos ha encomendado y de los cuales nos pedirá cuentas. Veamos algunos ejemplos. Tiempo. Desde que nacemos, Dios nos da una cantidad extraordinaria de tiempo para vivir, esperando que lo aprovechemos al máximo. Dios es tan generoso, que da el mismo tiempo a ricos que a pobres, a sabios que a incultos; tristemente, muchas etapas de la vida se pierden por dedicarnos a “perder el tiempo” o a “matar el tiempo”. Un minuto perdido es un minuto que nunca volverá. Salud. Muchos han dicho “nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde”; esto se aplica cabalmente a la salud. Cada día que estamos sanos, es una gran oportunidad no sólo de vivir sabiamente, sino de hacer todo el bien posible a los demas. Recursos. Aún aquellas personas que podrían considerarse como pobres, han sido dotadas de recursos por parte de Dios, tales como la creatividad, a través de la cual pueden desarrollar una vida productiva. La mayoría de las personas tienen más de lo indispensablemente necesario para vivir, y por ello pueden hacer que sus recursos sean instrumentos para que otros puedan conocer el amor y la generosidad de Dios. Familia. Especialmente en el caso de la familia, es evidente que Dios la ha establecido conforme a su propósito. De hecho, nosotros no escogimos a ningún integrante de nuestra familia, excepto a la persona con la que nos casamos; de ahí en fuera ni nuestros abuelos, padres, tíos, primos, hermanos , sobrinos, hijos o nietos fueron de nuestra elección, sino que se fueron integrando a nuestra familia de acuerdo al diseño de Dios. Por eso tenemos una gran responsabilidad para entregarle a Dios buenas cuentas de nuestro matrimonio, o de la formación de nuestros hijos, o de las relaciones con los demás miembros de nuestra familia. De todo ello daremos cuenta un día delante de Dios, creamos en Él o no. Nuestra propia conciencia --aún en el caso de los ateos-- nos hace ver que hay cosas buenas que deben ser recompensadas y cosas malas que deben ser castigadas. Esto puede verse en todas las culturas y razas del mundo, independientemente de que crean en Dios o no. Por eso la idea de hacer justicia y dar cuenta de lo que se nos ha dado, es una verdad universal. Ángel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones