Suplementos | Se mezclan valores auténticos, provocando con ello su tergiversación ¡Hagamos conciencia! Es tan fácil dejarse llevar por las corrientes de pensamiento, así como por las costumbres y tradiciones Por: EL INFORMADOR 2 de enero de 2011 - 08:18 hs El mundo cristiano enfrenta una realidad muy seria que, desafortunadamente, muchos bautizados viven, y que sale a relucir en festividades como la que hoy celebramos nos referimos a la imagen, al concepto que predomina en ellos, de un dios mágico y mercantilista. Ya nos habíamos referido en otra ocasión a esta realidad; sin embargo, son tales los extremos a los que se llega en estas fechas, que es necesario insistir en ello para ayudar a reflexionar y recapacitar a muchos, y, como consecuencia, a enmendar su actitud y sus acciones. Es tan fácil dejarse llevar por las corrientes de pensamiento, así como por las costumbres y tradiciones --aunque éstas sean paganas o contradigan el espíritu del Evangelio--, sobre todo si se ven potencializadas gracias a la fuerte influencia de un comercialismo y un consumismo que llegan al colmo, cuando muchos medios de comunicación, manipulando la verdad, presentan leyendas y mitos como reales --particularmente a aquellos que son más susceptibles de manipulación, como son los niños y los ignorantes--; influencian la conciencia y estimulan el deseo y la ambición de muchos, logrando con ello su objetivo: hacerlos comprar gastando aun lo que no se tiene, sin un razonamiento previo. Pero eso no es lo más serio y preocupante, sino que resulta que en todo este “juego” de astucia y manipulación se mezclan valores auténticos, provocando con ello su tergiversación, su minimización, su ridiculización y, finalmente, su abandono por parte de la gente víctima del mismo. Y lo que es peor, “intentan” manipular a Dios --que Dios está muy por encima de cualquier situación humana y jamás podría ser manipulado--, y con ello perjudican la fe y la vida espiritual de la persona, del creyente que no las tiene bien sólidas y firmes. ¿Cómo lo intentan? Pues precisamente fomentando falsas ideas e imágenes que muchos bautizados tienen de Dios, o de personajes muy cercanos a Él, como los santos y la misma Virgen María. Y aunque, repetimos, no lo logran, sí alcanzan sus mezquinos objetivos. Lo decíamos renglones atrás, refiriéndonos a las ideas de un dios mágico y mercantilista. Son muchos los que --ya sea por ignorancia, ingenuidad o falta de pureza de intención-- tienen estos conceptos y pasan la vida pidiendo favores, y hasta milagros, sin poner nada de su parte; y cuando se hace, o se cree que se hace algo por Dios, se espera de Él una correspondencia tipo intercambio: “Si yo te he dado, Señor, Tú tienes la obligación de darme. Si me he portado bien, me tienes que regalar esto o aquello”. Cierto, no se trata de juzgar a nadie, ya que no somos quién, ni estamos para hacerlo; sólo queremos hacer una llamada de atención, hacer conciencia en algo en lo que quizá todos --inconsciente e involuntariamente-- hemos caído --ya sea como empresarios, medios de comunicación o como consumidores que profesamos la fe en Jesucristo--, para darnos cuenta de cómo esto que parece sin chiste, sin importancia, puede resultar, y de hecho está resultando, perjudicial para la fe y para la vida toda de quienes desean seguirlo, y de esa manera hacernos el propósito de enmendar el camino. ¿Cómo? Rechazando todas esas corrientes manipuladoras e informándonos y preparándonos más y mejor en aquello que creemos, en Jesús y en su doctrina. El Evangelio de este domingo nos recuerda una gran festividad: la Epifanía del Señor, es decir la manifestación del recién nacido Salvador a todo el mundo, haciéndonos saber que esa salvación es para todos; es una salvación que lograremos gracias a su sacrificio en la cruz y no por arte de magia; una salvación que el Señor nos ofrecerá gratuitamente, y no condicionada en absoluto o a cambio de nada; lo único que espera de nosotros es que la aceptemos y vivamos conforme a sus designios amorosos. ¡Qué enorme distancia entre esta gran y auténtica celebración y la que se pretende destacar, ignorante o tendenciosamente, como la de los “reyes magos”! ¿No es cierto? Francisco Javier Cruz Luna cruzlfcoj@yahoo.com.mx Temas Religión Fe. Lee También En misa de bienvenida de "La Generala", cardenal pide por una reforma judicial justa "La Virgen me salvó del cáncer de mama", agradecen la vida, salud y bienestar en la Romería 2025 Veinticinco años Evangelio de hoy: Jesús se deja encontrar en nuestro sufrimiento Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones