Suplementos | Las personas presentamos “síntomas” que reflejan “enfermedades” que nos aquejan Fiebre y enfermedad Las personas presentamos “síntomas” que reflejan “enfermedades” que nos aquejan Por: EL INFORMADOR 6 de febrero de 2012 - 06:37 hs La fiebre es una señal de alarma para nuestro cuerpo, la cual nos avisa que una parte de nuestro organismo se está enfermando; por lo tanto, aunque es necesario bajar la fiebre para que la persona se sienta mejor, es muy importante al mismo tiempo combatir la enfermedad, para que la fiebre no se vuelva a presentar. En cierto sentido, la fiebre, aunque es una advertencia de enfermedad, al mismo tiempo es una ayuda que nos permite poner atención en algo importante que está sucediendo en nuestro cuerpo. Cuando Jesús visitó la casa de Pedro y Andrés, le informaron que la suegra de Pedro se encontraba en cama, con fiebre. Según el relato de San Marcos 1 29-30, el Señor se acercó a la suegra de Pedro, la tomó de la mano y la hizo levantar; a partir de ese momento, ella no tuvo más fiebre, al grado que en lugar de volver a su cama para descansar otro rato, inmediatamente se puso a servirlos. Es evidente, entonces, que Jesús no sólo le quitó la fiebre, sino que además la sanó de la enfermedad que le estaba provocando la temperatura alta de su cuerpo. Podría haber sido una infección respiratoria, o una fiebre tifoidea, o una infección urinaria, o un absceso en una muela, o una infección en un oído, o muchas otras posibilidades. El caso es que el Señor, con su poder, eliminó totalmente la enfermedad de su cuerpo. El día de hoy, las personas presentamos “síntomas” que reflejan “enfermedades” que nos aquejan. Es como si la “fiebre” en nosotros reflejara que tenemos alguna “enfermedad”, sólo que no siempre se trata de algo físico, sino que en muchos casos puede ser algo emocional o espirital. ¿Qué podría representar en estos tiempos esos síntomas? Todo aquello que nos detiene o disminuye, para evitar que seamos productivos. La suegra de Pedro tenía seguramente la intención de servir a Jesús y sus discípulos, pero se encontraba “atada” a la cama, debilitada y muy limitada para hacer algo. En la actualidad, muchas personas se deprimen, se cansan prematuramente y no encuentran la fuerza para llevar a cabo sus necesidades normales. Esto no siempre tiene un origen orgánico, ni necesariamente se debe a una enfermedad, sino que puede ser un cuadro de depresión, o desaliento por falta de propósito. Hay muchas posibilidades para que esto se presente, y estas personas, en su necesidad, toman suplementos o alguna sustancia que les haga sentir mejor, o que les dé fuerza para llevar a cabo sus actividades, pero no siempre obtienen los resultados que esperaban. Cuando vivimos en ansiedad constante, con molestias crónicas en nuestro cuerpo que no parecen tener una explicación clara, o cuando nos preguntamos con frecuencia si nuestra vida tiene en realidad un propósito claro, o una razón por la cual esforzarse, estamos manifestando una necesidad más profunda, la cual necesita atenderse para que verdaderamente nos sintamos mejor y podamos retomar nuestra vida con entusiasmo y esperanza. La buena noticia es que el Señor Jesús sigue visitando las casas de las personas, no solamente para “quitar la fiebre”, sino para sanar las enfermedades. Él tiene el poder para resolver nuestros conflictos superficiales, de la misma forma que puede descubrir sus profundas raíces y sanar asuntos con los que hemos padecido toda la vida. No importa si el origen de nuestra carga se encuentre en lo que nos pasó la semana pasada, o se remonta a nuestra infancia, cuando tuvo lugar un evento con personas que ya no están en este mundo; en todos los casos, el poder de Jesús no está limitado ni por el tiempo, ni por la distancia. Que en estos días el Señor Jesús pueda “visitarle en casa”, “quitar toda fiebre” y “sanar toda enfermedad”, para que usted, si tal es el caso, pueda levantarse y servirle. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Lee También En misa de bienvenida de "La Generala", cardenal pide por una reforma judicial justa "La Virgen me salvó del cáncer de mama", agradecen la vida, salud y bienestar en la Romería 2025 Veinticinco años Evangelio de hoy: Jesús se deja encontrar en nuestro sufrimiento Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones