Suplementos | El ejemplo de Dios es fidelidad en la Alianza Fidelidad y amor Compromiso en el trabajo, en el estudio, en la amistad… en fin, todos los aspectos importantes de la vida, traen consigo un compromiso… Por: EL INFORMADOR 20 de marzo de 2010 - 12:05 hs 21 de marzo 2010 El ejemplo de Dios es fidelidad en la Alianza. Si en todo compromiso es necesaria la fidelidad, tanto más en el matrimonio, que es uno de los signos visibles donde se refleja la Alianza de Dios. Compromiso en el trabajo, en el estudio, en la amistad… en fin, todos los aspectos importantes de la vida, traen consigo un compromiso… Cuando en el trabajo se pierde la actitud el compromiso, se empieza a fallar, a hacer las cosas por inercia o por rutina, por salir del paso, por no perder el cheque de la quincena… y decae la motivación, se pierde también la satisfacción del hacer y el gozo de realizar algo en la vida. Cuando el estudiante hace un lado el compromiso, pierde el entusiasmo y empiezan los descensos, las bajas calificaciones o las materias reprobadas. En otros niveles vitales es mucho más importante, porque el matrimonio es un compromiso que implica todo el ser; no es por un sueldo, no es por un tiempo, no es accidental, o por mientras. El matrimonio es una alianza de amor, del mismo tenor de la Alianza que Dios hace con su pueblo… Por lo tanto, los fallos a ese compromiso vital que se ha hecho en el matrimonio van contra la esencia misma de la persona, que cuando falla va deteriorando en sí misma la capacidad de amar y va bloqueando la posibilidad de ser feliz. Y al mismo tiempo que arruina su vida, estropea la de los otros que se hallan implicados en su proyecto vital. Por eso el adulterio es algo grave, por eso amerita un castigo, pero no sólo para la mujer que rompe su compromiso, también y mucho más para el hombre, que en resumidas cuentas, en una dinámica machista como el modelo que todavía seguimos en nuestro mundo, es quien debiera llevar la dirección y dar el ejemplo. Y desde luego en un mundo en el cual la mujer ha ido ganando terreno y haciendo oír su voz, cada vez va teniendo más influencia en el mundo y la vida, es la más implicada en la fidelidad, porque desde siempre, en todos los lugares y en todos los tiempos, la mujer ha sido inspiración y modelo en una sociedad, que sutilmente, aun sin declararlo abiertamente sigue sus intuiciones. Toda alianza es única y exclusivamente por amor, por eso los tópicos actuales que tratan de desvirtuar la grandeza y santidad del matrimonio son tan nocivos… Por eso el adulterio y el divorcio son una ruptura profunda del vínculo, pero también en el corazón algo se rompe y se deteriora… se erosiona la capacidad de amar, que fue lo más grande que el Señor Dios sembró en el corazón al llamarnos a esta vida. El amor no es fragmentario, no puede ser divisible, aunque es de diferentes tipos, pero nunca hecho trizas… si el matrimonio no cuaja, toda la vida cruje… El verdadero amor es gratuito, total único e indivisible, compartir el amor, no significa partirlo y repartirlo indiscriminadamente, es diferente. No obstante, cuando por ligereza, debilidad o algo que se desvía en el ser humano, siempre hay la posibilidad de encontrarse con el Dios de amor, que al mismo tiempo que nos ha dado su ejemplo de fidelidad, nos da el perdón y la posibilidad de restaurar lo dañado y de recuperar lo perdido… Y si humanamente consideramos que fallar merece un castigo, el ejemplo de Dios es muy diferente, Él no castiga, no reprocha, pide tan sólo que reconociendo el mal se enmiende y se inicie una vida diga y limpia, como si fuera el primer día. Por eso es importante y necesario prepararse con seriedad al matrimonio, y tomar con seriedad todo aquello que implica un compromiso en la vida. Por eso la cuaresma nos invita a volver nuestros ojos al Señor Dios de la vida y a aprender de Él todo cuanto nos ayuda a vivir los compromisos que hacen la vida más plena, más hermosa y más feliz. María Belén Sánchez fsp Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones