Viernes, 31 de Octubre 2025
Suplementos | Toronto alberga la creatividad y modernidad de los jóvenes diseñadores.

Experiencias para disfrutar Canadá

En bicicleta por un barrio antiguo, en busca de osos polares o en convivencia con pueblos indígenas, encontrarás de todo para todos

Por: SUN

En las calles. Las bicicletas son un excelente medio de transporte en Canadá. EL UNIVERSAL  /

En las calles. Las bicicletas son un excelente medio de transporte en Canadá. EL UNIVERSAL /

VANCOUVER, CANADÁ (24/JUN/2012).-  Siete experiencias para querer volver, una y otra vez, al segundo país más grande del mundo: Canadá.

En primera persona. Vancouver


Renta una bicicleta en línea por 10 dólares canadienses (www.bayshorebikerentals.ca) y baja un mapa del área de Gastown, el barrio viejo de la ciudad. Dirígete hacia la réplica del Coliseo Romano, hoy la Biblioteca Pública. Tiene un millón de ejemplares y fue hecha por el arquitecto israelí Moshe Safdie. Ve hasta la esquina del Downtown y entra a The Templeton, un restaurante “kitsch” que te transportará a la época de Elvis. Finaliza con una visita a la fábrica de cerveza de Granville Island o entra a Loved & Found (28 Water Street), una tienda de diseñadores locales orgánicos con ropa pintada.

Por las Rocallosas. Alberta


Desde una caminata de historia natural hasta un recorrido por las casas de té en las Rocallosas. Esto es algo de lo que se puede hacer en Alberta. Hay senderos montañosos y praderas alpinas de más de cuatro mil kilómetros. Lake Louise es uno de los mejores centros de caminata por estar cerca de The Great Divide, uno de los picos más altos de Canadá. Los senderos en esta área comienzan a gran altitud, así que rápidamente llegarás a puntos de vista abiertos, como el Helen Lake, un sendero frente al Icefield Parkway que te llevará a un prado alpino cerca de Banff.

Arte por todos lados. Toronto

Uno. Camina hasta la esquina del Royal Ontario Museum (ROM) (www.rom.on.ca), el más importante del país. Ostenta una estructura enorme de cristal, obra del arquitecto Daniel Libeskind, quien aplicó el estilo deconstructivista en su diseño. Dos. Baja por Queen Street y busca el Drake Hotel (www.thedrakehotel.ca). Es un ejemplo de lo que hoy está de moda en la ciudad, el reciclaje. De ser un viejo hospital ahora es un hotel-restaurante de estilo retro, obra de Jeff Stober. Conserva su estructura y herrería original. Tres. Quédate en esta calle, es la “reina del diseño”. Las propuestas son de jóvenes estudiantes y migrantes latinos. Busca a Lady Mosquito y compra una bolsa hecha de algodón pima. www.ladymosquito.ca

Con mucho sabor. Montreal

Los mejores restaurantes están en Mile End, el barrio que está lleno de tabernas, cocina griega, italiana y hasta portuguesa. Sí, a Montreal también se va a comer. Encontrarás cafeterías para comer una simple sopa y tiendas de rusos donde se oferta pan negro y caviar. Un lugar muy concurrido es Milos (5357 Avenue du Parc), del chef Costas Spiliadis. El sitio está decorado en tonos blancos, con imágenes de aceites de oliva y esculturas romanas. Ofrece las mejores langostas, mariscos y pescados, que generalmente se acompañan con ensaladas. Debes reservar antes de asistir. (Tel. 514- 272-3522). La siguiente recomendación es probar una especie de sándwich delicatessen, el lugar es Schwart’z, un icono de la ciudad (3895 Saint-Laurent). Los hay de pavo, pollo y carne, todos son ahumados y se hacen acompañar con papas fritas. El lugar abre de 11:00 a 21:00 horas. Para cerrar, ¿qué tal un latte bien italiano? Ve a Café Olímpico (124 St. Viateur West). Su música y ambiente de jazz te encantarán.

Noches eléctricas. Tofino

Se toma un hidroplano en el muelle de la Isla de Vancouver y se viaja al oeste. La mayoría de los turistas que vienen lo hacen para encarar las tormentas eléctricas. Este fenómeno espectacular sucede de noviembre a principios de enero. Las causas son los vendavales del océano Pacífico. El sitio ideal para observarlos se llama Wickaninnish Inn (www.wickinn.com), y lo es porque se ubica en el extremo Este de Tofino, a orillas de la playa Chesterman. La actividad inicia con una cena en el Pointe Restaurant. Cerca de las 20:00 horas, como si estuviera programado, inician los relámpagos y la lluvia. El restaurante apaga la luz y deja a los asistentes con velas y vino tinto. La imaginación vuela, las ráfagas eléctricas se presentan en forma de cosas, el poder de la naturaleza es mayor que cualquier atracción artificial. La tormenta se calma durante la madrugada. La experiencia culmina con té y panqués de mantequilla. Hidroplanos: Orca Airways. Costo: 206 dólares por persona, viaje redondo. www.flyorcaair.com. The Wickaninnish Inn. Tarifa por habitación por noche desde 390 dólares.

Osos polares. Manitoba

Para verlos hay que ir al Nanuk Polar Bear Lodge, en la Bahía de Hudson. La temperatura es de 15° C, pese al verano. Aquí todos los días, mínimo tres, permanecerás en el lodge, una especie de cabaña gigante para compartir. Puede que no pase una hora para que se presente un oso justo en la entrada del lugar. Se organizan expediciones en motonetas por la mañana, hay observaciones de aves, mamíferos y osos polares. La aventura de siete días y seis noches cuesta poco más de siete mil 295 dólares canadienses. Incluyen traslados en avión desde Winnipeg, alimentos, estancia y excursiones. www.churchillwild.com

A las raíces. Yukon


Este es uno de eso viajes que debes hacer en algún momento de tu vida. Yukon, localizado al norte de Canadá y que en lengua gwich’in significa “río grande”, fue bien conocido por la llamada Fiebre del Oro de Klondike en 1897. Pero hoy quienes lo visitan van en busca de otro tipo de tesoros.

Se trata de un paseo de 24 horas para acercarse a las comunidades indígenas. La experiencia inicia a las 9:00 horas. La agencia especializada en este tipo de recorridos pasará por cada integrante a su hotel y los transportará hasta la zona de Whitehorse, donde actualmente vive una pequeña población. Ahí te recibirán con sus trajes, maquillaje e instrumentos que utilizan para trabajar. Durante el día te enseñan la elaboración de sus tejidos, la fabricación de objetos tallados en madera y la forma en que se alimentan con la pesca y la caza de animales. Las actividades continúan luego de comer con ellos, básicamente carne y verduras cocidas. Presentan danzas y te muestran la utilización de sus instrumentos musicales, incluso, podrás conocer algunas de sus casas, pero eso dependerá de ellos.

Si los visitas en julio, podrás vivir con mayor intensidad su cultura, pues tal vez coincidas con la celebración de seis días del Adäka Cultural Festival (www.adakafestival.ca). El evento reúne a todos los integrantes del Consejo de las Primeras Naciones del Yukon. Vienen indígenas de otras regiones de Canadá. Hay exposiciones de arte y muestras musicales, así como la realización de talleres sobre las Primeras Naciones y ceremonias.

Costo por persona de la convivencia con comunidades: 120 dólares canadienses. www.travelyukon.com

TOMA NOTA
Otros escenarios

Winnipeg.


El Winnipeg Folk Festival se celebra en  julio en el Birds Hill Provincial Park. Tiene áreas para acampar, en caso de que no quieras hospedarte en la ciudad. www.winnipegfolkfestival.ca

Niagara.

La recomendación es visitar las cataratas del Niagara por la mañana y terminar con un almuerzo y degustación de “icewine”, el mejor vino canadiense. Cerca del Niagara está el territorio número uno en producción: Niagara on the Lake.

Whistler.

En invierno, en enero y febrero, son las Olimpiadas Culturales; el programa incluye funciones musicales, teatro, danza, literatura y cine, así como arte culinario.

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