Suplementos | Segunda parte Espiritualidad para el hombre y la mujer del siglo XXI La imagen que deberíamos tener de la espiritualidad cristiana es la de Dios persiguiendo al hombre con su amor Por: EL INFORMADOR 24 de julio de 2010 - 10:33 hs La religión es el punto de encuentro entre Dios y el hombre. Y la religión cristiana, en particular la Católica Romana, es una respuesta, lo cual significa que no es fruto del acercamiento de los hombres a Dios, sino exactamente lo contrario: es el resultado del acercamiento de Dios a los hombres, primero mediante los patriarcas y profetas, y luego y de manera definitiva mediante Cristo, el hijo unigénito. De aquí que la imagen que deberíamos tener de la espiritualidad cristiana, es la de Dios persiguiendo al hombre con su amor (lo que implica determinadas exigencias) y con su misericordia (Is 66, 12). La imagen opuesta, nosotros en persecución de Dios, quien se muestra en retirada y evasivo, no debería fomentarse, aunque a veces pareciera que es así (Sal 28 (27) 1). El cristianismo no consiste tanto en que la persona humana le hable a Dios tratando de ser escuchada, como que ella escuche a Dios y trate de obedecerle (Heb 5, 9). La espiritualidad cristiana contiene dos elementos básicos: el de adoración o reconocimiento de que Dios existe sin intervención nuestra (Lc 4,8; Jn 4, 22-23), y el de la acción de gracias (eucaristía) porque Dios comparte con nosotros su vida divina (Sal 50 (49) 23). Estos elementos constituyen la aceptación de lo que Dios es y realiza, por lo que omitirlos o atribuirles un lugar secundario es perder de vista la esencia del cristianismo, el cual exige la acción que nace de la adoración y la eucaristía. Además, uno de los fundamentos de la religión Católica Romana es el hecho de que Dios está presente en la vida del hombre, no como algo exterior, sino como una presencia divina en su interior (Sab 12, 1; 1Co 6, 19-20). Por consiguiente, la religión no se reduce a la adoración y acción de gracias a un Salvador trascendente, sino que es también la componente de una vida vivida con Él y en Él (Rom 6, 4). Esto significa que esta vida divina se encuentra ligada con la vida entera de la persona humana y no con algunas de sus partes. La religión Católica no es algo que se limita a simples episodios de culto o expresiones de religiosidad, sino que constituye una dimensión esencial de la vida entera. Dios siempre está presente en la totalidad de la vida, y por consiguiente, resulta ser algo que se encuentra integrado en toda la vida, y no en una parte de ésta que pueda limitarse en algunos tiempos y lugares. No hay huecos en la vida humana en los que pueda relegarse el cristianismo, ya que constituye la totalidad de la vida, y la espiritualidad afecta a cuanto hace y piensa el individuo, pues se trata de una relación tanto en el mundo como con Dios. Espiritualidad es, pues, una forma o estilo de vida en la que Cristo es el centro. Todo gira, se mueve y desarrolla en Él y para Él (Col 1, 16-17). Así, nuestra relación con Dios no consta sólo del contacto directo de la oración (Mt 7, 21), sino que incluye, de manera preponderante, los actos de nuestra vida, nuestras obras (Stg 2, 14-26).De aquí que la idea de que la oración y las obras no guardan relación es totalmente anticristiana, pues la única relación verdadera y personal con Dios es la que surge de una vida íntegra y congruente. Y aún más, la relación con Dios implica relacionarse con las tres Personas Divinas por separado al escuchar la palabra del Padre (y ponerla en práctica, por supuesto), participar del cuerpo de Cristo resucitado y plegarnos a los impulsos del Espíritu Santo dentro de nosotros. Por consiguiente, la espiritualidad cristiana conlleva el compromiso vital de cultivar esas tres relaciones, con el que se señala el camino para convertirse en hijo fiel de Dios aquí y ahora (Mt 5, 43-45). A su vez, tal compromiso da lugar a los elementos de la espiritualidad cristiana para el hombre y la mujer del siglo XXI, que, a partir del siguiente artículo, los iremos analizando con detalle. Que el Señor nos bendiga y nos guarde. Antonio Lara Barragán Gómez OFS Escuela de Ingeniería Industrial Universidad Panamericana Campus Guadalajara alara@up.edu.mx Temas Religión Fe. Lee También En misa de bienvenida de "La Generala", cardenal pide por una reforma judicial justa "La Virgen me salvó del cáncer de mama", agradecen la vida, salud y bienestar en la Romería 2025 Veinticinco años Evangelio de hoy: Jesús se deja encontrar en nuestro sufrimiento Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones