Sábado, 11 de Octubre 2025
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Entrevista con: Paulina Valerio Lamas

Era una niña muy soñadora, imaginativa, escribía mucho

Por: EL INFORMADOR

"Yo era una niña muy soñadora, imaginativa, escribía mucho (sobre todo poemas y cuentos). No paraba de hablar dejaba mareada a toda mi familia a la hora de la comida. Me encantaba Animaniacs, Candy candy (que me hacía llorar, yo creo que por eso ya no tolero las telenovelas) era fan de Fenomenoide, de Sailor moon y de Ranma 1/2".

Cuando eras niña, ¿con qué soñabas "ser de grande"?


Pues quería ser de todo un poco: maestra, locutora y recuerdo que como me gustaba mucho la música de violín, decía que quería ser una gran concertista.

¿Cuáles eran tus juegos favoritos?

Los álbumes eran la onda, también tenía muñecas, pero con esas no jugaba tanto (sólo para hacer casitas).

¿Cómo eras de niña?

Creo que también era tranquila, hice pocas travesuras, creo que la que más recuerdo fue que me puse a jugar a que yo era química, y como las sustancias de mi juego ya se habían agotado tomé de la recámara de mi papás sus perfumes, cremas, talco...en fin todo lo que me encontré a mi paso. Lo revolví y pues me di cuenta que había creado la primera crema de cara y cuerpo, que podrían utilizarla como perfume y también como desodorante y además tenía rubor incluido, ¡era una maravilla! Pero a mis papás no les gustó tanto mi idea.

¿Tenías muchas amigas?

Mi mejor amiga era "La Güera", mi vecina. Éramos como dicen "uña y mugre". Pero en el salón de clase, creo que me la llevaba bien con todos. Lo mismo jugaba un día con unos que con otros. Mi grupo de amigos en la escuela eran: Cris, Abraham, Nancy, Claudia, Judith, David, Harry, Waldo y Laura.

¿Cómo era tu familia?

Era (y sigue siendo) muy bonita. La verdad estoy muy contenta y agradecida con la familia que tengo, porque mis papás lograron que yo me quedara con buenos recuerdos de mi niñez.

¿Extrañas algo de esa época?

¡Los recreos! Pero los exámenes no.

¿Cuál es tu recuerdo más fuerte de la infancia?

Recuerdo que en la primera casa donde viví de niña se me hacía enorme, sentía que era mi pequeño castillo. En cualquier espacio pequeño me escondía, me encantaba eso. Y bueno, me cambié de casa y crecí y cuando volví a esa casa, fue muy extraño; ya la veía pequeña, yo había crecido y ni de chiste cabía en los que fueron mis escondites…

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