Suplementos | Por: Julieta Flowers Emergencias 33 Cambiar de vida Por: EL INFORMADOR 6 de marzo de 2010 - 02:06 hs El otro día por la noche, cayendo a deshoras a uno de los bares más in de la ciudad, me encontré con un viejo amigo que casi llega a los 50 años. Qué barbaridad. Al calor de la noche y la conversación, me habló de su divorcio en puerta, una separación que lo estaba aniquilando. Su mujer y muy pronto su ex mujer, cuenta cuando mucho con 35 años de edad. Y él atrofiado y triste me decía, a quemarropa… que estos nuevos 25 que son los 35 han hecho que las mujeres sean capaces de elegir andar de novias de un chico de 20 años. Ahora, dijo, nosotras tenemos el poder. Argggggggggggg. Y cómo no me di cuenta. Pensaba yo mientras él lloraba en la barra con una cantidad industrial de tequilas encima, porque seguramente su mujer lo dejaría por cualquier quinceañero y eso dolía en el ego, verdaderamente. Híjolas, me quedé pensando, no me había dado cuenta del poderío de esta nueva generación de mujeres de 30. Mi crisis existencial no me ha hecho evolucionar hasta esos parámetros y analizando un poco mi vida, mis asuntos amorosos de las últimas semanas han tenido que ver con la llamada de un ex que no sabe vivir sin mi, pero que al volver, se ha dado cuenta que es mejor vivir sin mi. Así, cómo pues. Otra, el encuentro fortuito con galanes que quieren todo menos compromiso, cosa que no está mal, pero ninguno cumplió mis expectativas. O no estudian, no trabajan, no crecen o no se quieren divorciar. Y ahora resulta que las mujeres de 30 somos las nuevas dueñas del universo. Ante una inminente realidad que yo era incapaz de ver, no pude si no decidir con toda valentía… cambiar de vida. Sí, iba a dejar atrás toda esa basura de relaciones inconclusas, arrastradas y sin futuro con que había llenado el armario de mi vida. Por qué… quizá por diversión, luego por decidia o porque era una experta en el autoengaño. Novio que ya no es novio, se debe ir mucho a dar vueltas a la plaza de Ostotipaquillo. Galán que no resuelve en una semana, se debe ir mucho de viaje al triángulo de las Bermudas. Luego de asear mi armario (le puse su Ajax emocional, su clorito y todo) me pregunté… ¿Y ahora? Después de un silencio espectral adentro de mi cabecita, me llegó una imagen moderna… hacerle caso a mi vecino de 27 años, muy guapo él… lo pensé, debo confesarlo, seriamente, pero… al verme frente a eso, como estaba muy de moda en estos días, según dijo mi amigo, me aterré. Me quedé paralizada. Cómo me iría en la vida con un niño de veintitantos, cuando los de mi generación eran incapaces de madurar. La verdad, en estos momentos, practico el difícil arte de contemplar la vida. Temas Tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones