Suplementos | María y su participación en la obra salvadora de su hijo Jesús requieren profundidad El papel de María Santísima La Iglesia nuevamente destaca su importancia como Madre de Jesús y su protagonismo en este tiempo de preparación Por: EL INFORMADOR 18 de diciembre de 2010 - 07:41 hs El domingo anterior, 12 de diciembre, celebramos en nuestra Iglesia, el país y el continente, una de las más importantes fiestas marianas: el 479 aniversario de las apariciones de Santa María de Guadalupe, por lo que la liturgia fue dedicada a ella. Una semana después, como todos los cuartos domingos de Adviento, la Iglesia nuevamente destaca su importancia como Madre de Jesús y su protagonismo en este tiempo de preparación; por eso es que nuestra reflexión de hoy, para la gloria de Dios, se ocupa de María Santísima. “En la Santa Iglesia (María) ocupa el lugar más alto después de Cristo y el más cercano a nosotros”. Esta contundente afirmación fue hecha por el Magisterio de la Iglesia Católica, y está consignada en la constitución dogmática sobre la Iglesia, Lumen Gentium (LG 54), del Concilio Ecuménico Vaticano II. Resalta el papel de María en la historia de la Salvación, que está estrechamente unido al misterio de Cristo y de la Iglesia, y que como nos podemos dar cuenta, es trascendental, fundamental y crucial. Sin embargo, es importante tener presentes estas referencias esenciales que dan a la doctrina sobre María su justo lugar, y así poder descubrir su gran valor y riqueza para la vida cristiana. Ante ello María y su participación y contribución a la obra salvadora de su hijo Jesús requieren un estudio profundo, iluminado por la luz de la Sagrada Escritura y de la tradición de la Iglesia, que la resalte como persona y como discípula y servidora que cumplió con creces una misión especialísima en la Historia de la Salvación. Así mismo, y siguiendo las indicaciones del mismo Concilio, es preciso conocer y dar a conocer los deberes para con ella que todos los bautizados tenemos. De tal manera que, y en virtud del papel que Dios le asignó a María en su obra de salvación, merece de todos los cristianos no sólo la aceptación y recepción de ella en sus corazones y en sus vidas, sino, desde luego, éstas deberán transformarse en acciones específicas a ejemplo de las actitudes evangélicas de Aquella que es modelo de fe y de santidad. Siendo así, María, madre del Señor y Madre de los creyentes, necersariamente tendrá que inspirarles en su manera de orar, de actuar, de amar. Es preciso entender y comprender que la doctrina y el culto mariano no son fruto del sentimentalismo, ya que el misterio de María es una verdad revelada que se impone a la inteligencia de los creyentes. Por ello, Jesús mismo invita a sus oyentes a no dejarse guiar por la emoción que resalta los lazos de sangre con María, cuando lo relata el Evangelio de san Lucas: “Cuando Jesús terminó de hablar, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y le dijo: “¡Feliz el seno que te llevó y felices los pechos que te amamantaron!”. Jesús le respondió: “Felices más bien los que escuchan la palabra de Dios y la practican”. Con ello reconocía que Ella era feliz o bienaventurada, porque escuchaba la Palabra de Dios y la ponía en práctica. (Lc 11, 28). Por otro lado, la misma constitución dogmática Lumen Gentium en el número 67 exhorta a que se evite tanto la falsa exageración, la actitud maximalista, como la minimalista. La primera trata de dar a María un lugar que no le corresponde, otorgándole prerrogativas que pertenecen a Cristo y muchas veces deificándola. La segunda pretende reducir y hasta quitar importancia a nuestra Madre María en la Historia de la Salvación, así como a su virginidad perpetua y a su santidad. Es indispensable estar bien conscientes de la naturaleza humana de la persona de María y de la naturaleza divina de Jesús, y la infinita diferencia que existe entre ambas. Valoremos en su justa dimensión a nuestra Madre María, reconozcamos su invaluable contribución a la obra salvífica de su hijjo Jesús y amémosla como Jesús mismo la amó. Francisco Javier Cruz Luna cruzlfcoj@yahoo.com.mx Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones