Suplementos | Salón de Detroit El país de las camionetas se rindió a los autos Finalmente, la cordura vuelve a Estados Unidos y en su más importante salón, los coches fueron la noticia Por: EL INFORMADOR 16 de enero de 2010 - 02:01 hs La primera señal fue la más fuerte. Ford Motor Company abrió los días dedicados a los medios con una sorpresa, el nuevo Ford Focus. Sorpresas no eran vistas en los salones de autos en mucho tiempo. Pero al final de la feria, queda otra sensación si no sorpresiva, al menos distinta: las camionetas ya no son la moda. El reino del planeta de los autos, pertenece de nueva cuenta, a los coches. El Focus fue, como dijimos, la primera señal de que este año, las cosas serían algo distintas. Primero, porque nadie esperaba un nuevo Focus, mucho menos presentado en Detroit y con estatus de auto mundial, es decir, ya no habrá un Focus europeo y otro estadounidense. El nuevo unifica criterios, ahorra dinero y promete a los que no tenían acceso al mejor de los Focus, un esperado ascenso de clase. El auto será hecho en Estados Unidos y al igual que el Fiesta, tendrá un diseño globalmente unificado, un motor de 2.0 litros suya potencia tendrá aproximadamente 155 CV y 145 libras-pie de torque. Luego del agradable shock, lo demás fue un desfile de los que ya se esperaba, como ha ocurrido en los salones en años recientes. General Motors, por ejemplo, mostró lo que de ella ya se esperaba: el nuevo CTS-V cupé, que añade emoción en movimiento a un auto que ya la tiene con su forma. Mostró también algunos Concepts como el GMC Granite, que ataca directamente al atrevimiento e formas de Scion, la juvenil marca de Toyota. También se vio el Cadillac XTS, un elegante concepto que muestra cómo será el sedán que sustituirá a dos autos a la vez, el STS y el DTS. La gran promesa fue el concepto del nuevo Aveo. Ojalá y el auto de producción conserve el agradable atrevimiento que el concepto exhibió. Y Chrysler, el tercer grande fabricante de Estados Unidos, puso una serie de vehículos conocidos, pintados con colores distintos, como el PT Cruiser de edición especial, la Nitro con suspensión más baja o un 300C con parrilla distinta. Fue una decepción que muestra la urgencia que tiene la marca porque Fiat, su nuevo dueño, haga algo por ellos. Porque la mayor atracción del pabellón de Chrysler fue un Fiat 500 y las modelos alrededor de Ferrari. La “curiosidad”, fue un Lancia Delta con parilla de Chrysler. El salón, que buscaba recuperarse de su muy deprimente edición de 2009, tuvo una “avenida eléctrica” para mostrar a los vehículos que usarán electricidad para moverse. Ahí estuvieron autos como el Nissan Leaf, el Mitsubishi i-MiEV y el chino BYD E-6, por ejemplo. BYD, que vendió 450 mil vehículos en China en 2009, tiene la ambición de ser el mayor fabricante del mundo en 2025. Por supuesto que no faltaron las promesas, como el concepto de Audi, el e-Tron, otro eléctrico para el futuro. Toyota, al mostrar su FT-CH, declaró que el Prius dejará de ser un auto para transformarse en una familia. El FT-CH será un híbrido plug-in, es decir, que se enchufa para obtener energía. Estará a la venta, según Toyota, en dos años. Mientras Toyota prometía, Honda entregaba. El bi-plaza CR-Z es deportivo que busca ser el primer híbrido que se venderá por su desempeño, no sólo porque es amigable con el medio ambiente. El auto, que es una especie de sucesor del antiguo deportivo CRX, será comercializado ya en este año, probablemente entre septiembre y octubre. Su arribo a México se estudia, pero no debe darse hasta dentro de tres o cuatro años más. Volkswagen también mostró un híbrido, en la forma de un cupé concepto llamado NCC, que nos deja indicaciones sobre cómo será el siguiente Bora. Hubo poco más, como el nuevo Mercedes-Benz Clase E convertible, un auto que ya nace con cara de diseño antiguo. Lincoln mostró la MKX 2011, que adopta la parrilla de “cola de ballena” de la marca y un nuevo sistema de interacción con su pantalla de ocho pulgadas. Es una evolución sobre el SYNC, de la que hablaremos más al detalle en otra oportunidad. Al final, Detroit nos mostró su nueva cara. Las inmensas y sedientas camionetas, brillaron por su ausencia. De hecho Hummer, el mayor representante de ese estilo, ni siquiera estuvo en el salón, como no estuvieron Pontiac, Saab o Saturn, todas condenadas a muerte (con una mínima esperanza para Saab). Ford, por su atrevimiento al hacer del lanzamiento del nuevo Focus una sorpresa, junto su éxito al ganar los trofeos al auto y camioneta del año, con el Fusion híbrido y el Transit Connect, fue el dueño de la fiesta. En América del Norte, esto ya parece estarse volviendo una costumbre. EL INFORMADOR/ Sergio Oliveira Temas Autos Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones