Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Jueves, 19 de Septiembre 2019
Suplementos | Esplendor hindú

El monumental Triángulo de Oro

Conformado por las ciudades indias de Delhi, Jaipur y Agra, es una ruta de mucho bullicio, grandes templos y mausoleos

Por: SUN

Akshardham. Templo hinduista construido hace cinco años. EL UNIVERSAL  /

Akshardham. Templo hinduista construido hace cinco años. EL UNIVERSAL /

INDIA (14/AGO/2011).- Para quienes nunca han pisado la India, pueden comenzar por el Triángulo de Oro, formado por las ciudades de Delhi, Jaipur y Agra.

Una ruta que recorre los estados de Rajashtan, Delhi y el Este de Uttar Pradesh, en el Norte del país, donde la influencia de la historia musulmana en la arquitectura es aún muy fuerte y donde se encuentran los mausoleos y templos más majestuosos.

Delhi, la ciudad verde

Puerta de entrada y salida para descubrir el Norte de la India. Delhi sorprende por la gran cantidad de parques y calles arboladas. La capital alberga legados del Imperio británico, su pasado musulmán y los rasgos y monumentos de su presente, en su mayoría hindú.

El primer día es para adaptarte al acoso de taxistas y vendedores, al calor y bullicio.

Al llegar al aeropuerto contrata dentro de la terminal un taxi prepagado. También hay una línea de metro que, por 80 rupias (1.8 dólares), te lleva a Connaught Place, la zona hotelera.

En el centro, alquila un taxi por ocho horas (unas 800 rupias o 16 dólares), ya que las distancias son largas. El taxista querrá llevarte a los restaurantes y tiendas de sus conocidos para cobrar comisión.

Los recorridos por Delhi comienzan por la parte vieja, Old Delhi, donde se encuentra la mezquita más grande de la ciudad, la Jama Masjid, de piedra roja. Muy cerca está el Red Fort, el mayor monumento de arquitectura Mughal. Es un conjunto de edificios, palacios y jardines.

En frente, varios templos y callejuelas llenas de tiendas, destapan el “real Delhi”. No lejos, está el Gandhi Raj Ghat, memorial de Mahatma Gandhi.

Al sur de la ciudad, tres monumentos destacan del resto.

La tumba de Humayun, que sirvió de modelo para el conocido Taj Mahal, rodeada de estanques, jardines y de silencio.

A pocos minutos, en taxi o auto-rickshaw, se encuentra el Templo Baha’i en forma de flor loto. Fue construido en 1986.

Aún más nuevo es el Templo de Akshardham, de hace menos de cinco años, con una parada de metro en su puerta. Es una recreación moderna de los exuberantes templos tradicionales. Exalta la vida de su fundador, Swaminarayam, así como los valores hinduistas. Tiene pantallas gigantes de cine y un espectáculo de agua y luz.

En la New Delhi, en torno al círculo de Connaught Place, hay más monumentos, tiendas modernas, cines y restaurantes donde se puede conocer la pujante clase media. El Museo Nacional muestra la cultura india y la Estación Central de Trenes es un hervidero que da salida hacia Agra y Jaipur.

Jaipur, la “Ciudad rosa”

Jaipur está a cuatro horas en tren desde Delhi. Sus murallas no tienen ni 300 años de historia.

En las oficinas de Rajasthan Tourism Development Corporation (en la estación de trenes y en la de autobuses, y otras dos en los hoteles Gangaur y Teej), se pueden contratar excursiones por un precio excelente. Las diurnas cuestan 250 rupias (cinco dólares) e incluyen las entradas a los monumentos. El nocturno ofrece una cena vegetariana en el fuerte Nahargarth, por menos de siete dólares.

Los tours pasan por lo más destacado de la Pink City, como la Hawa Mahal. Esta parte del Palacio de Jaipur se construyó para que las mujeres pudieran ver las procesiones callejeras. No es recomendable recorrer el palacio de noche.

La zona entre el palacio y las murallas está repleta de callejuelas y tiendas de saris, pulseras, telas, té y otros productos.

Fuera de las murallas, frente a la New Gate (Nueva Puerta), se puede visitar el Museo Central Albert Hall y el Museo de Indiología.

El palacio amurallado de Amber, a 11 kilómetros de Jaipur, es una visita obligada. A este fuerte se sube en jeep, elefante o a pie. De camino, visita el lago artificial de Man Sagar, con el Palacio de Agua al centro.

Agra, el blanco del Taj Mahal

El tercer vértice del triángulo es Agra, a cinco horas de Jaipur y tres de Delhi. Conviene madrugar para disfrutar del monumento más famoso de la India sin aglomeraciones. Las filas son interminables, pero la entrada para extranjeros, 30 veces más cara, es rápida.

El Taj Mahal, que el emperador mongol Shah Jahan construyó para su esposa favorita, fue descrito como “una lágrima en la cara de la eternidad” por el poeta Rabindranath Tagore.

Dentro se encuentran otros edificios donde no acuden los turistas, con vistas espectaculares al mausoleo y al río Yamuna, y en los que es posible descansar, leer o quedarse embelesado frente al brillo.

La puerta este conduce hasta el río. Algunos barqueros ofrecen paseos para ver el mausoleo con otro ángulo y , sobre todo, con más tranquilidad.

El visitante promedio se queda poco tiempo en Agra. Va y viene en el día desde Delhi. Si decides quedarte, puedes visitar el fuerte de Agra en el centro de la ciudad y cerca de la estación; también la mezquita Jami Masjid y el bazar Kinari.

Consejos de viaje

Primero lee Viaja con una buena guía e infórmate antes de viajar. Aunque es bastante seguro a ciertos niveles, la India es un país muy complejo. Los timos y abusos son frecuentes.

Es necesario vacunarse dos meses antes de partir ve al médico para checar los requisitos sanitarios.

El visado de la India es bastante estricta. Es necesario contactar a la embajada o consulado local al menos cinco o seis semanas antes del viaje para tramitar los permisos.

Una práctica muy habitual por taxis piratas del aeropuerto es llevar al viajero a una “oficina de turismo” falsa, donde le informan que su hotel está lleno o cerrado. Esto para venderle noches de hoteles con los que tienen comisión.

Al volante: conducir en la India es extremadamente peligroso para quien no está acostumbrado. No se recomienda alquilar coches ni bicicletas.

Temas

Lee También

Comentarios