Suplementos | La parte más importante de su discurso es aquella que sigue después de que Jesús dice las palabras “Cuando empiece a suceder esto... El comienzo del final El discurso del Señor acerca del tiempo en que vendría otra vez a la tierra, seguramente llenó de cierta desazón a los que lo escuchaban Por: EL INFORMADOR 28 de noviembre de 2009 - 12:39 hs El discurso del Señor acerca del tiempo en que vendría otra vez a la tierra, seguramente llenó de cierta desazón a los que lo escuchaban, ya que anticipaba muchas señales sobrenaturales, las cuales harán que los hombres queden sin aliento; con todo, en medio de esas señales preocupantes, Jesús dio algunas claves que harán la diferencia en aquellos que pongan atención a sus palabras. La parte importante no es tanto aquello que primero llama la atención, como los estruendos del mar, o los cambios en los planetas y el sol; en cambio, Jesús mismo anticipa que cuando cosas así estén sucediendo, es el tiempo de alzar la cabeza y poner cuidado en la manera de vivir. Creo que la parte más importante de su discurso es aquella que sigue después de que Jesús dice las palabras “Cuando empiece a suceder esto…”. Es como si el Señor dijera “ pongan atención al comienzo del final, porque ahí está la clave”. Por tanto, miremos un poco más de cerca a lo que el Maestro dijo. Podemos distinguir claramente tres consejos que Jesús dio a sus oyentes: Levántense y alcen la cabeza, tengan cuidado, y estén siempre despiertos. Veamos ahora su aplicación. Levántense y alcen la cabeza. Este consejo va en contra de lo que será la tendencia natural de la gente, de mirar los problemas y amenazas, dejándose llevar por la preocupación y olvidando lo que Dios ha dicho. Cada día las personas viven adictas a la información, sin cuidar el impacto que las malas noticias pueden producir en su ánimo, llevándoles a vivir en un estado de desesperanza. Por el contrario, el consejo de Jesús de levantarse y alzar la cabeza, puede entenderse como una invitación para buscar en los cielos la dirección y el consuelo de Dios, invocando su ayuda para no dejarse llevar por la preocupación y los temores. Tengan cuidado. Este consejo de Jesús nos previene del efecto de los vicios, la bebida y los agobios o afanes de la vida, estorbando la claridad de la mente para poder discernir los tiempos que se estén viviendo. Una persona afanada o enviciada no se da cuenta de las oportunidades y los peligros que pasan a su alrededor, sino que mantiene su visión e interés en algo que no sólo será de corta duración, sino que no le dejará beneficio permanente alguno. El riesgo de vivir de esa manera es que la atención de la gente está tan perdida, que no se da cuenta de los peligros que le rodean, ni de las oportunidades que Dios da para salvarse. Estén siempre despiertos. El hecho de velar en tiempos como los que se avecinan, es con el propósito de poder escapar de las cosas que están por venir, y de poder mantenerse de pie ante el Hijo del hombre. ¿Qué significan estas expresiones? “Escapar de las cosas que están por venir” puede entenderse como lo que sucedería si de repente hubiera un incendio nocturno en una casa, en donde uno de sus ocupantes estaba despierto, lo que le permitiría escapar del peligro e incluso advertir a otros. “Mantenerse de pie ante el Hijo del hombre”, es una expresión que da a entender que un día todos compareceremos ante Jesús como el juez de nuestra vida, en donde cada uno de nuestros actos será puesto en balanza, y el Señor decidirá nuestro destino eterno. El asunto es que si estamos conscientes de que eso va a suceder algún día, continuamente nos estaremos preparando para ese encuentro. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones