Suplementos | Compara el reino de los cielos con un hombre que encontró un tesoro en un campo El amor más completo Compara el reino de los cielos con un hombre que encontró un tesoro en un campo Por: EL INFORMADOR 24 de julio de 2011 - 08:14 hs Cuando Jesús contó una serie de parábolas acerca del reino de los cielos, incluyó aquella que lo compara con un hombre que encontró un tesoro en un campo, y emocionado por ello, fue y vendió lo que poseía y compró el campo. Así de sencillo. Después contó otras historias referentes al reino de los cielos, pero por hoy nos quedaremos con la primera. ¿Cómo podemos interpretar esta historia del Señor?, ¿qué es lo que quiso enseñar a sus discípulos y, en consecuencia, a nosotros? Por supuesto, hay mucho que podemos aprender. ¿Quién es el hombre de la historia?, ¿por qué se emociona tanto por el tesoro, al grado de venderlo todo para comprar ese campo? y ¿qué representa el tesoro? Algunos han sugerido que el hombre de la historia representa a los seres humanos, quienes, al descubrir a Jesús, que representa el tesoro, entonces dejan lo demás para quedarse con Él. Aunque esta es una posible interpretación de la parábola, permítame compartirle mi personal entendimiento de la misma. Lo primero es considerar que cuando Jesús aclara que la historia que va a relatar es una forma de entender el reino de Dios, puede significar lo que es el reino desde el punto de vista de los hombres, o también el enfoque de Dios del mismo tema. Una clave para descubrir su significado es entender que, para el hombre de la historia, ese tesoro era tan valioso como para vender todo lo demás, a fin de obtener el terreno con el tesoro. Si tratáramos de comparar en el tema de nuestra salvación quién entregó más, si los seres humanos o Jesús, sin duda que quien se entregó totalmente fue Jesús. Los creyentes en Jesús somos llamados a consagrar nuestra vida al Señor, pero no se nos pide morir por ello, sino más bien creer en el mensaje del evangelio. Otro asunto a considerar es que al obtener el tesoro, el hombre tuvo también que comprar el campo. Sabemos que el tesoro valía mucho, pero posiblemente el terreno no. En realidad, lo único que hacía tan valioso ese terreno era su contenido: el tesoro. Pero para obtener el tesoro había que adquirir también un montón de tierra y piedras sin mucho valor. Incluso esas piedras podrían ser más bien obstáculos para sacar el tesoro. Regresando a nuestras comparaciones: ¿para los seres humanos “obtener o ganar” a Cristo les representa adquirir también otras cosas que casi no tienen valor?, ¿o es que en realidad es Cristo quien, al salvarnos, también encuentra dentro de nosotros “tierra y rocas” de complejos, debilidades, adicciones, fobias y muchos problemas más? Evidentemente, es el Señor quien, después de renunciar a todo lo que poseía, como su reino su trono y sus poderes divinos como la omnipresencia, entonces viene por nosotros y nos adquiere, a pesar de lo que va incluido en “el terreno” de nuestro corazón. Esta sencilla parábola nos deja una maravillosa lección: Dios nos ama, y nos ama tanto, que decidió comprarnos al considerar que éramos su tesoro, a pesar de otras cosas que también venían incluidas. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Lee También En misa de bienvenida de "La Generala", cardenal pide por una reforma judicial justa "La Virgen me salvó del cáncer de mama", agradecen la vida, salud y bienestar en la Romería 2025 Veinticinco años Evangelio de hoy: Jesús se deja encontrar en nuestro sufrimiento Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones