Suplementos | El hambre es una realidad El Pan de Dios El hambre es una realidad Por: EL INFORMADOR 23 de abril de 2012 - 06:53 hs Las cosas materiales que nos rodean y con las cuales tenemos contacto diariamente, tienen su parte sólida, visible y definida dentro de los parámetros concretos y tangibles, pero los seres humanos tenemos la capacidad de descubrir en todas las cosas, la parte simbólica, inmaterial que nos conecta con lo espiritual y nos abre a una vida superior y mucho más rica y profunda que la que vivimos superficialmente en compañía de otros seres inferiores. Todos los seres vivos –sean vegetales o animales–, tienen un nivel de vida superior a los minerales y a elementos inanimados que tal vez sólo existen. En común con estos seres vivos todos gozamos de un ciclo vital que se cumple indistintamente; pero también tenemos necesidades especiales que nos hermanan y que es necesario satisfacer para poder llevar una vida sana y una existencia plena. El hambre es una realidad Entre nuestras necesidades básicas, acaso la más emergente y/o apremiante es la del alimento. Nuestro ser físico la pide, la exige, la reclama… Y el Señor Jesús que vino desde el cielo, como un ser divino, no desconoció este aspecto de nuestra humanidad… por eso, cuando nos enseña a orar, hace un elenco de lo principal que debemos pedir a nuestro Padre Dios, y es altamente significativo que el “pan de cada día” entre en este listado de cosas primordiales. Es evidente que nuestro Padre Dios nos dio esta condición física que necesita alimento, y es un hecho que nos da también las posibilidades de satisfacer el hambre, pero al llenar el estómago nos damos cuenta de que no es lo mismo comida que alimento, y tal vez podríamos preguntarnos si nuestro ritmo alimenticio responde y corresponde de verdad a la necesidad fisiológica. Diversos tipos de hambre Lo interesante hoy, en nuestra reflexión. es pasar del signo al símbolo y llegar a comprender que la enseñanza evangélica de Cristo Jesús no se queda en el pan material que comemos día con día, sino que como seres desarrollados a otros niveles, tenemos unas necesidades espirituales muy similares al hambre física que bien podríamos llamarlas “hambre existencial”, “hambre espiritual” “hambre de trascendencia”. Para todo tipo de hambre es necesario acercarse a buscar el pan de Dios, porque en este mundo y en ningún mercado vamos a conseguir esos alimentos impalpables que sólo Dios nos puede dar. El Pan que Dios nos da El pan de cada día incluye nuestra parte de vida, de amor, de trabajo, de comprensión y de respeto a la cual todos tenemos al mismo tiempo derecho y obligación. Reconocimiento, protección, cuidado, ayuda, cariño… son derechos y obligaciones, los grandes lo necesitan, los niños no pueden vivir y crecer sin su ración de estos elementos que alimentan su vida espiritual. Pedir nuestro pan de cada día es pedir a Dios que nos dé ese lugar vital en el tiempo y en el espacio, para poder realizar la plenitud de todos los aspectos de nuestro ser y la capacidad para ser también pan para otros. Pedir nuestro pan de cada día es pedir también el trabajo como medio de superación y de sustento para satisfacer las necesidades más elementales. Pedir nuestro pan de cada día es pedir a Dios nuestra parte de afecto para recibir el cariño al cual todos tenemos derecho, la capacidad para saber también expresarnos cuando los demás esperan de nosotros amor, comprensión o perdón. ORACIÓN - Danos hoy nuestro pan Padre, nuestro, Tú sabes bien lo que necesitamos para vivir y para ser felices; Tú sabes lo que nos hace falta para ser personas. Después de resolver las necesidades básicas de casa, vestido y alimento, también te pedimos, Padre: Sacia nuestra hambre de realización, de reconocimiento, de dignidad. Tenemos hambre de sabiduría, de amor, de ser mejores cada día. Ayúdanos también a sentirnos satisfechos y felices con aquello que nos das cada día, Padre bondadoso. María Belén Sánchez fsp Temas Religión Fe. Lee También En misa de bienvenida de "La Generala", cardenal pide por una reforma judicial justa "La Virgen me salvó del cáncer de mama", agradecen la vida, salud y bienestar en la Romería 2025 Veinticinco años Evangelio de hoy: Jesús se deja encontrar en nuestro sufrimiento Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones