Suplementos | Cada día lamentamos los hechos violentos que nos presentan los medios Dios mío, ¿qué nos pasa?, ¿ya nos has abandonado? Cada día lamentamos los hechos violentos que nos presentan los medios Por: EL INFORMADOR 3 de septiembre de 2011 - 12:39 hs Hace más de dos mil años que está resonando la Palabra divina en nuestro mundo, y nosotros seguimos sordos a la voz que nos puede dar alegría, salvación, plenitud, felicidad... Y hoy por hoy, cada día lamentamos los hechos violentos que nos presentan los medios, y de los cuales nos llenan la cabeza, la mente y el corazón. Ríos de lágrimas corren por nuestro país, y estas lágrimas no son lluvia vivificante para que florezcan rosas. Reprochamos y condenamos agriamente a los culpables, sin considerar nuestra parte de culpabilidad en todo el conjunto de la situación que sucede en nuestro entorno. No basta alzar los puños e increpar ásperamente a quienes cometen tales fechorías, es necesario también aportar elementos para que la vida se vea de otra manera, para que los violentos recapaciten y dejen de lado aversiones, intereses, venganzas, que ya estamos viendo a dónde conducen. Agresiones en contra de personas inocentes que nada tenían en contra, cuya única falta era tal vez buscar alegrías falsas e ir tras cosas no precisamente lícitas... Porque la noche o el antro encubren cosas turbias, y en ellas se escuda el mal para atacar. Ambición, gula, lujuria, envidia, pereza, soberbia, ira, son las que rondan en los lugares tenebrosos del corazón. Hermanos, hermanas, todos hijos del mismo Padre Dios, nacidos en la misma tierra y bajo el cielo azul de un México sufrido hasta el extremo: Las cosas de Dios resplandecen a la luz del día y no se hacen en la oscuridad. Bien podemos preguntarnos: ¿Qué hago yo personalmente en mi ambiente para promover la paz? ¿Cuál es mi oración para que las cosas cambien? De veras, necesitamos hacer un sincero Acto de Contrición y colectivamente pedir a Dios que no nos abandone. Si no hemos querido escuchar sus palabras, si no vivimos conforme a sus enseñanzas, si no cumplimos el mandamiento de amor que Cristo Jesús nos dejó... ¿cómo queremos una sociedad justa, limpia y hermosa? Hoy nos toca llorar todos juntos por tantas vidas segadas, por tantos buenos planes frustrados. Estamos viviendo situaciones extremas... Es tiempo de decir: ¡Ya basta!, ¡que cesen ya discordias y matanzas, la proliferación del vicio! ¿De dónde proviene todo esto? Estamos ya tan inmersos en el pecado que no sabemos ni siquiera implorar perdón al cielo. Ahora podríamos unir las manos y construir una era de prosperidad, en donde la felicidad sea una lámpara y las nuevas generaciones puedan caminar sin miedo ni peligro; ahora que hemos constatado que a nada conduce la violencia originada en los vicios y delitos, y que estamos en vísperas de celebrar un aniversario más de independencia, unámonos en defensa de nuestras familias y nuestros medios de vida, para alzar vigorosamente ¡Viva México! No son las amenazas las que rinden los corazones, no son las agresiones terroristas las que frenarán una situación tan deplorable. Es como en la familia: si el padre o la madre quieren controlar a los hijos a gritos, golpes, castigos, amenazas, solamente lograrán que suba de tono la rebeldía, que reaccionen diversamente de como se pretende. En cambio, si recurrimos llenos de fe al Evangelio; si el mensaje del Señor Jesús basado en el amor desinteresado y sublime que Él nos predicó es atendido, una vez más comprobaremos que su Palabra une, suaviza tensiones, perdona, purifica. Miles de veces lo hemos constatado: el amor transforma, construye, da vida. ¿Estamos en condiciones de rezar? ¿Estamos dispuestos a invertir algo a favor de la paz? Por principio, callar en casa palabras altisonantes, eliminar los vicios, atraer a los hijos con cariño y buenos ejemplos y darles lo mejor. Porque hay grandes males que sólo con la ayuda del Cielo es posible remediar. Porque hay bienes que únicamente con el favor de Dios se pueden lograr, pidamos con insistencia la intervención divina. María Belén Sánchez fsp Temas Religión Fe. Lee También En misa de bienvenida de "La Generala", cardenal pide por una reforma judicial justa "La Virgen me salvó del cáncer de mama", agradecen la vida, salud y bienestar en la Romería 2025 Veinticinco años Evangelio de hoy: Jesús se deja encontrar en nuestro sufrimiento Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones