Suplementos | Por: Juan Palomar Diario de un espectador Dice Marguerite Yourcenar: Se necesita siempre un golpe de locura para construir un destino Por: EL INFORMADOR 20 de febrero de 2010 - 01:45 hs Progresos del jardín. Logra, con paciencia, que quien lo frecuenta afine la vista, acuerde su transcurso al latido profundo del mundo. Las visitaciones de los pájaros suelen ser una de sus herramientas. De repente, junto al chorro de la pila, aparece un ave jamás vista, y que quizás –quién lo sabrá- frecuenta con asiduidad estos lugares. El ojo que la descubre aprende entonces una nueva, explosiva y quieta forma de la belleza fulgurante y cotidiana. Cómo no haber reparado antes en ese amarillo de gloria del plumaje, en esa cabeza roja que se absorbe en su breve reflejo. Los instantes que la contemplación alarga se comban en una pausa que parece durar jornadas enteras y forman, en el transcurso de ese día, una esfera perfecta e intemporal de júbilo y de pasmo. Ido el prodigio, el jardín prosigue su lento, infatigable magisterio. ** Dice Marguerite Yourcenar: "Se necesita siempre un golpe de locura para construir un destino." ** Los Rolling Stones según Martin Scorsese. De esta película queda la certidumbre, tantas veces renovada, -y permítase el lugar común- de estar verdaderamente ante la banda de rock’n’roll más grande del mundo. Las dieciocho cámaras que el director utilizó para realizar la cinta, rodada en 2006 durante un concierto en el Beacon Theatre de Nueva York, permiten establecer una inédita intimidad con la energía misma que desde hace más de cuarenta y cinco años rueda a lo largo y ancho de toda una época. Los Rolling Stones han logrado, ellos solos, llevar los límites del rock a través de modas y generaciones, estableciendo así la improbable, casi milagrosa permanencia de su intento. Scorsese se ocupa en mostrar, una y otra vez, el devastador paso del tiempo y los excesos en las caras de los Stones, en contrapunto implacable con la intacta furia con la que a cada vez acometen sus canciones. Jagger dice en Shattered: "Risa, gozo, soledad/ es lo que hace a nuestra ciudad la mejor/ Orgullo y sueños sucios/ sobreviven en las calles." ¿Cuánto durará la banda? La pregunta atraviesa ya casi medio siglo. ("Creo que duraremos otro año", declara Jagger cuando cumplían su segundo calendario.) La pura incandescencia, el oficio asombroso que el cuarteto acumula y derrocha en escena, la hondura de sus raíces musicales, todo sigue quedando de manifiesto a pesar de lo que ellos mismos han cantado: "El tiempo no espera a nadie/ y no esperará por mí." Shine a light, Brilla una luz, enciende un fuego. Apropiado título para una de las mejores películas de rock de todos los tiempos. Keith Richards, con una amplia y torcida sonrisa, saluda a quien lo entrevista: "Es bueno verlos a todos ustedes." Hace una rápida pausa y agrega: "Es bueno ver a cualquiera." ** De la batea de las postales. Haddock y Tintin regresan a Moulinsart. Apenas altera la simetría de la imagen el ramaje de un árbol que enmarca el primer plano. Una allée de grava, muy a la francesa, bisecta la verdura del parque que recorren los dos amigos. El castillo se observa al fondo, icono exacto de la tranquilidad y el equilibrio. Atrás de los personajes que caminan de espaldas al observador quedan la aventura, el acecho del riesgo, lo impensado. Moulinsart, su sosegado reposo doméstico y familiar, la inminente visita del profesor Tornasol, los cuidados de Néstor, conforman un grato panorama al que se vuelve, también, vez tras vez. ** De Pierre Reverdy, una versión de Memoria: Un minuto apenas Y ya he regresado De todo lo que pasaba nada he retenido Un punto El cielo crece Y al último momento La linterna que pasa El paso que se oye Alguien se detiene entre todo lo que marcha Se deja ir al mundo Y lo que consigo lleva Las luces que danzan Y la sombra que se extiende Hay más espacio Mirando delante Una jaula en donde salta un animal viviente El pecho y los brazos hacían el mismo gesto Una mujer reía Volteando la cabeza Y aquel que venía nos había confundido Estábamos los tres sin conocernos Y formábamos ya Un mundo lleno de esperanza ** Del video. Elegy. No se sabe si con humor involuntario o no, esta película fue traducida como "La elegida". Basada en una novela de Philip Roth, y protagonizada por la siempre agradecible Penélope Cruz y por el excelente Ben Kingsley, la cinta se deja ver. Dirige Isabel Coixet. Aunque borda peligrosamente, y a veces con flagrancia, en el lugar común, el argumento explora el juego de distancias entre una muchacha bellísima y un envejecido profesor universitario. Lo salvan la solidez de las actuaciones, la atinada música; no así los esperados y convencionales escenarios. Elegía por, a lo mejor, esa fatigada, acorralada búsqueda del otro. Por esa misma usura del tiempo que a nadie espera. (Y el "working title" era: Elegy: Dying animal.) ** Hablar por el radio tiene una especial, extraña dimensión. Voces y músicas que se oyen en lugares insospechados, por gentes impensables. El misterio del radio supera con amplitud y gracia la obviedad televisiva. Cada palabra pudiera tener la gravedad, la urgencia del aire que la transmite en todas las direcciones, atravesando cuanto la rodea. Terreno fecundísimo para la trivialidad y la chabacanería comercial, para la pura necedad, o para la inesperada iluminación: una música exacta, unas frases que recuperan el sentido de algo. Nunca se sabe: y prendemos el radio otra vez. ** Las cosas idas que nos acompañan. Una vieja pala, colgada del muro de la covacha del jardín. Invisibles raíces que ahora ligan a la noble herramienta con el árbol que prospera. jpalomar@informador.com.mx Temas Tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones