Suplementos | Juan Palomar Diario de un espectador Casa González Luna. Vuelta a la exposición que celebra los 80 años de una de las edificaciones fundamentales de la historia de Guadalajara Por: EL INFORMADOR 10 de julio de 2009 - 21:32 hs Vueltas de los años. Allí estuvo el pájaro hace un instante. Breve silueta oscura recortando el aire contra el muro azul. Su vuelo establece un trazo, sin duda indispensable, para completar el día. Vira el tiempo, las nubes pasan altas, la lluvia que no llega deja descender al calor del verano que avanza. Pero inaugura la mañana, desde el balcón, toda la honda respiración del jardín amanecido. Cumple años el granado, sus frutas de lumbre giran imperceptiblemente, maduran serenas, puntuales. Una muchacha de pelo rojo regresa. Refulge el tiempo y soñar es saber, repite el agua. ** U2. Rattle and hum. El rasguido y el murmullo. Una película que dirigió Phil Joanou hace ya más de 20 años durante la gira The Joshua Tree de la banda irlandesa. Queda la electricidad, la briosa energía de una serie de canciones que logran atravesar las décadas con intacta urgencia. Hay músicas que se convierten, irremediablemente, en el trasfondo inasible y fugaz que ayuda a dar sentido y materia al tiempo transcurrido. ** U2. Ninguna línea en el horizonte. Tengo la cabeza como un cerillo prendido, canta Bono -21 años después- en alguna parte de este álbum, su última entrega. El cuarteto es acompañado otra vez por Brian Eno y Danny Lanois. El sonido oscila entre la inicial, entusiasta acometida de la guitarra de The Edge y la ocasional sofisticación adquirida a través de una ya larga trayectoria. U2 se sigue moviendo, entrega algunas piezas memorables: sobretodo, continua tejiendo una obra que aspira, con honradez y ahínco, a durar. ** Casa González Luna. Vuelta a la exposición que celebra los 80 años de una de las edificaciones fundamentales de la historia de Guadalajara. La inquisición de Alfonso Alfaro en el mundo de Luis Barragán -partiendo del acervo de la biblioteca del arquitecto- que materializa y explica esta muestra, constituye una de las vetas más importantes y fecundas en la lectura de la trayectoria vital y artística del maestro jalisciense. La resonancia de libros, objetos, cuadros, cuidadosamente seleccionados a lo largo de la vida del artista, con los muros y las luces de su temprana obra maestra tapatía -que ahora venturosamente conserva el ITESO- constituye una experiencia honda, reconfortante, aleccionadora. A continuación se transcribe un texto clave: el que da introducción a esta indispensable, gozosa instalación. “Para desentrañar las claves esenciales del arte tradicional del México criollo y mestizo, que permanecían invisibles a sus contemporáneos, Barragán tuvo que cruzar el Atlántico. Mirando desde lejos y a través del prisma prestigioso de sus modelos originarios, aprendió a valorar lo que siempre había amado y disfrutado en la sierra de Mazamitla y en Guadalajara. En Europa y el Mediterráneo pudo identificar la matriz última de una corriente vital del arte mexicano cuya fórmula integraba la riqueza expresiva de los materiales, la intensidad emocional, la búsqueda conjugada de la serenidad y del asombro, el sentido de la trascendencia. Éstas eran las propuestas fundamentales del programa estético que había estado aquí en vigor durante buena parte de la época virreinal tanto en las iglesias y los conventos como en las moradas urbanas, las haciendas y los ranchos, y que la revolución ilustrada, el gusto neoclásico y la cultura liberal habían intentado aniquilar. Las modernizaciones que se desplegaron en la segunda mitad del siglo XVIII y prosiguieron cada vez con más ímpetu lograron sólo erradicar esa sensibilidad de los espacios ocupados por las nuevas elites citadinas y relegarla, reprimida y sofocada, hacia los márgenes de las culturas populares. De ahí pudo rescatarlas Barragán. Por eso la importancia de su legado rebasa con mucho al de un hábil y talentoso profesional de la arquitectura. Su obra es la de un artista que formula propuestas originales, con frecuencia a contracorriente de las modas, y a quien sólo la longevidad permitió obtener el reconocimiento merecido. Al reabrir para el arte culto las compuertas cerradas del programa estético de los siglos XVI y XVII, permitiéndole expresarse a través de los cauces espaciales y plásticos del siglo XX, Barragán se convirtió en un artista de talla universal. Mirando desde México, su fusión integradora de la tradición popular con el arte más refinado, su síntesis de la sensibilidad preilustrada y tridentina con el vanguardismo estético, nos legaron un instrumento de concordia social que no hemos sabido aprovechar. Este país ha estado desgarrado por los enfrentamientos que han escindido nuestra historia política precisamente entre esos mismos campos disociados o enfrentados cuyas diferencias logró resolver Barragán gracias a su lenguaje gozoso que transforma la luz en color.” ** Bob Dylan revisitado. Everybody is either making love or expecting rain. El bardo sigue cantando, su talante es elusivo, el fraseo y el aliento transmiten resonancias bíblicas, extravíos y destellos, hallazgos deslumbrantes y oscuridades surcadas por el relámpago del genio. Otra vuelta, nueva revisión de la película que realizó Martin Scorsese sobre los años tempranos de la carrera del maestro de Minnesota. Un arco que arranca en una modesta casa del Rust Belt estadounidense y culmina en un accidente de motocicleta en 1966. Junto con cintas como Stop making sense (Jonathan Demme) sobre Talking Heads, No direction home puede contarse entre los mejores homenajes fílmicos al rock, a la música contemporánea. Varias veces se ve a Dylan cantar, con idéntica furia, los célebres versos de Like a rolling stone: “Cómo se siente/ estar sola/ sin rumbo para tu casa/ como una piedra que rueda.” ** De Emily Dickinson: Cuando esperé temí, Puesto que esperé me atreví; Por dondequiera sola Como una iglesia queda; Espectro no puede dañar, Serpiente no puede encantar; Despide a la desgracia Aquél que la ha sufrido. jpalomar@informador.com.mx Temas Tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones