Suplementos | Arturo Barrios Flores: Único atleta mexicano con tres récords mundiales Deportes En los ochenta apareció un fuera de serie llamado Arturo Barrios Flores, y esto es algo de él Por: EL INFORMADOR 28 de septiembre de 2008 - 06:34 hs Dentro del atletismo, en los años recientes, se conocen fracasos y decepciones con la excepción de una mujer, Ana Gabriela Guevara. Pero en los ochenta apareció uno fuera de serie llamado Arturo Barrios Flores, y esto es algo de él. Se dice que la genética es muy importante, que heredamos hasta los... sueños. Y realmente la mayoría de las cosas no se adquieren con el transcurrir de la vida, se heredan al nacer y son una parte importante para el desarrollo pleno en cualquier actividad elegida. Pero la experiencia nos ha demostrado también que cualquier persona puede lograr todo lo que se proponga, claro, con mayor o menor esfuerzo de acuerdo a esas cualidades heredadas, porque tenemos que descubrir nuestras cualidades y así disfrutar de la vida y sus logros. Así lo demostró este atleta del que hablamos. Uno de sus secretos, muy simple: Levantarse cada mañana y aparecer o amanecer con los sueños e ilusiones intactas, aunque te pasen por donde te pasen, diciendo siempre “No te busques dolores, porque si te los buscas, por supuesto que te los vas a encontrar” y esto va para toda clase de dolores, no sólo físicos. ¿Quién es Arturo Barrios? Un atleta fuera de serie, las revistas especializadas de mundo como Runner y Runners’ World, consideraban que había nacido una estrella, fue nominado en el ranking mundial el atleta del año 1986 y le dedicaban grandes espacios y reportajes a este mexicano nacido el 12 de diciembre de 1963 en México, Distrito Federal. Ingeniero mecánico por la Universidad de Texas A&M, clase 1985, donde por sus cualidades atléticas obtuvo una beca para estudiar y entrenar al mando del coach Ted Nelson, corriendo por inclinación natural y por una gran necesidad. Barrios era desconocido. En las primeras competencias donde estaban convocados atletas de renombre -por México, Martín Pitayo y José Gómez; los kenianos Michael Musyoki, Joseph Nzau, Ibrahim Hussein y Peter Koech; los americanos Paul Cummings y Bill Rodgers; de Irlanda, John Treacy; de Gales, Steve Jones; y de Tanzania Zak Barie-, toda una constelación de estrellas de esa época en pruebas de los 10 mil metros. Fue una estrella luminosa en el centro de nuestro sistema atlético, único, sólo y sin otro de su especie. ¿Por qué sólo? Simplemente por la mentalidad. Se comprometió con su ser, además de los atributos heredados, tratando de hacer de su vida una obra magistral, nunca se desvió del “Camino de los Sueños”, logró tres récords del mundo y es el único mexicano en la historia que lo ha alcanzado. “Ahora buscan pretextos, que me faltan apoyos, que no tengo oportunidades, que me faltan recursos, que tengo que comer, en fin, pero nada de eso es válido, ni cierto, logré tener muchos éxitos hace 20 años y jamás existieron apoyos, así es que esa no es una justificación válida para trascender, para no volar en el mundo del atletismo”. “Busca siempre aprender y progresar, que sea la escuela del éxito tu mayor maestro, aprovecha tus oportunidades. Jamás me senté a llorar mis fracasos, sigue y sigue hacia adelante, porque siempre lo puedes lograr, sólo hay que soñar primero con mucha intensidad y después trabajar para lograrlo”, así se expresó Arturo. Llegaron los récords mundiales El 13 de agosto 1989 logró el récord del mundo en 10 mil metros en Berlín, con una marca que perduró de 1989 a 1993, sí, durante seis años fue el poseedor de la marca mundial con 27 minutos, 8.23 segundos. En 1991 obtuvo dos nuevos récords mundiales en La Fléche, Francia, el de 20 kilómetros y el de la hora, que estuvieron vigentes hasta el 2007. Ganador de la famosa carrera de Sao Silvestre, una de las más antiguas del mundo que se efectúa el día último del año en Sao Paulo, Brasil, en dos ocasiones 1990 y 1991. Participó en dos Juegos Olímpicos, Seúl 1988 -donde fue quinto lugar en los 10 mil metros-, y Barcelona 1992, en las pruebas de cinco y 10 mil metros, sin fortuna. Cansado de tanto esfuerzo, con éxitos notables que relucían en el mundo menos en su país natal México, se convirtió en ciudadano norteamericano en septiembre de 1994. En su vida atlética, con su gran optimismo, su gran confianza en sí mismo y el soñar con intensidad, pero sin dormirse en sus grandes y maravillosos sueños, sino trabajando para hacerlos realidad, logró ser el atleta más notable del mundo en los ochenta y los noventa y era nacido en México. por: alfonso arzápalo Temas Tapatío Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones