Martes, 21 de Enero 2020
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De viajes y aventuras...

Y tú… ¿Cómo la ves?

Por: EL INFORMADOR

Y tú… ¿Cómo la ves?

¿Qué sentirías si un ciego fuera el que te hiciera esta pregunta?

Ahí andamos preocupados que porque si la crisis que si no la crisis. Que si las ventas que si no las ventas. Que el desempleo. Que si los bancos. Que Obama. Que si debemos ahorrar. Que aguas con las tarjetas de crédito. Que si está prohibido fumar. Que no se vale darse besos en la calle. Que si la tienda Liverpool. Que si las señoras pendencieras y malhabladas nos agreden con sus camionetotas elegantes. Que si… Vaya usté a saber que cosas nimias nos abruman en nuestro diario acontecer.

Sí, pues. Está muy bien que todas estas cosas nos abrumen, y me parece más que razonable. Pero… pon atención de que fue un ciego el que te preguntó…

¿Tú…Cómo la ves? ¡Contéstale…!
Y… si te atreves, devuélvele la misma pregunta  para que puedas entenderlo, y dile…

“Y tú, tú que estás ciego ¿Tú cómo la ves?”
¡Él sí que la ve negra! Puedo apostarlo.

Haz un ejercicio y cierra los ojos tan sólo por un minuto; “mira” con ojos sin luz el mundo que te rodea.

¡No! ¡No los abras! Para que veas lo que el ciego ve. ¡Nada! ¡Cero! ¡No hay tan siquiera luz! “Clarísimamente se ve” que es negra su situación.

Vive tan sólo por un momento con tus ojos cerrados lo que es transcurrir tu vida en un mundo negro.

El que te hizo la pregunta no tiene la capacidad de ver formas, figuras, luces y colores, personas, árboles, aparadores, coches, la tele, el cine y millones de cosas más que tú sí puedes ver y disfrutar; y quizá… fíjate bien en lo que te digo… quizá ni el mismo cielo pueda ver.

¿Espantoso? ¿Angustioso? ¿Impresionante? ¿Doloroso? ¿Deprimente?

Los ciegos sí que ven negra, y muy negra.
Diálogo en la Oscuridad es un proyecto que el Museo del Trompo Mágico está realizando para sensibilizar los que tenemos la dicha de ver, a comprender el mundo que los ciegos, sienten, viven y padecen en su vida diaria, que transcurre entre la fría, y muchas veces hasta ingrata, humanidad que los rodea.

Dejemos por un momento las cosas temporales y miremos el mundo negro de los que no miran, aunque sea por una hora.

En el laboratorio que el Trompo Mágico nos presentará próximamente, podrás vivir esta experiencia en carne propia. ¿Impresionante? ¡Claro que es impresionante!

Con tecnología emanada de profundos estudios sociológicos y psicológicos del científico, sociólogo y humanista alemán Andreas Heineke, y con las experiencias tenidas en varias ciudades alrededor del mundo, se está realizando sin más apoyo que el de la ciudadanía (de quienes se requiere su ayuda) este impresionante laboratorio.

¿Caro…? Sí, es muy caro. Hay que importar la tecnología y los conocimientos por ellos alcanzados. Y ellos serán quienes vigilen y supervisen las instalaciones y su correcto funcionamiento; y… todo esto cuesta.

Les platico: Los visitantes poco a poco irán entrando por un estrecho pasillo donde se va apagando la luz hasta llegar a un punto -sin luz alguna- en donde, guiados por un endeble bastón (como el que ellos usan a diario) un guía ciego nos recibirá con un eufórico -!Qué bueno verlos!- seguido por un -Ahora que ustedes son los que no ven (ellos están acostumbrados a ese mundo negro) yo los voy a guiar… Sean bienvenidos a este mundo sin luz, para que ahora  puedan ver, cosas que con los ojos no se ven- y así empieza el recorrido.

Tan sólo amparados por el bastón y el tacto de las  manos, emprendemos el recorrido que empieza por la simulación de un paseo por un parque, donde se oirá el canto de los pájaros, el chapoteo de los patos, la brisa de… -¡No! No te caigas al estanque, ni choques con los árboles o las bancas- nos dirá el guía -¡Camina…!- (ellos lo tienen que hacer así a diario).
Más tarde ¡Habrá que cruzar una calle sumamente transitada! Camiones, taxis o semáforos invisibles te agredirán. Los sistecosomes pasarán a un centímetro de tu ciega humanidad; pitidos y sirenas te causarán un terror pocas veces experimentado.
¿Aterrorizante? creo que es poco (así es la vida diaria de los ciegos).

Después de pasar por todo esto, entraremos a un supermercado donde tendremos que distinguir con el sólo tacto, entre un bote de leche y uno de jugo, entre un frasco de mermelada o uno de mostaza.

Más tarde iremos a Chapala, en donde una canoa tambaleante nos espera con los motores encendidos. Súbete a ella y colócate en el asiento de mero atrás -¡Con cuidado! ¿Qué no ves las bancas?- te dirá amablemente el guía. -¡Un paseo con la  brisa de la laguna mientras contemplamos el atardecer, es reconfortante!-  repetirá eufórico.

Después del susto y la experiencia vivida, nos sentaremos en una bonita cafetería totalmente oscura donde tendremos que ordenar algo y… pagar en dinero contante y sonante ¿Cuál es billete de cincuenta y cual es el de veinte? Ese es un problema que tendrás que resolver, porque hay que pagar, eso que ni qué.

Al salir… la claridad volverá a tus ojos; y podrás volver a ver formas; imágenes y… a tus mismos  compañeros. Verás lo que antes no habías podido ver; comprenderás a los ciegos, y de seguro también los ayudarás.

¿Cómo la ves?

N.B. (Existen  varias modalidades para ayudas y patrocinios deducibles; por favor comunícate al 3030- 0038 y te informaremos sobre las opciones para ayudar en el proyecto).

deviajesyaventuras@informador.com.mx

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