Suplementos | El Evangelio de hoy nos presenta la figura de Juan Bautista Comprometerse en serio El mundo en que vivimos nos envuelve, nos absorbe y llega a enajenarnos Por: EL INFORMADOR 4 de diciembre de 2010 - 13:11 hs Dios es un Padre amoroso, misterioso y bondadoso, que continuamente está llamando a sus hijos de múltiples maneras y utilizando todo tipo de instrumentos para hacerlo, y nos llama para invitarnos a sellar un pacto, una alianza, un compromiso de amor con Él. Sin embargo, no todos escuchan y atienden a este llamado. El mundo en que vivimos nos envuelve, nos absorbe y llega a enajenarnos, limitando y hasta agotando nuestra capacidad de escuchar, de ver a Dios a través de sus manifestaciones. La actitud de muchos ante la vida, ante las personas, ante las cosas y los bienes materiales, e incluso ante la religión, llega a ser un verdadero obstáculo para tener ese encuentro cotidiano con Dios que deberíamos vivir todos aquellos que nos llamamos cristianos y, por lo tanto, hermanos de Jesucristo e hijos del Padre, lo que, lejos de tener una relación amorosa con ese Padre, llega a producir una vivencia sumamente superficial de la fe. Es por ello que, aun dentro del ámbito de la Iglesia, de los organismos dedicados a la evangelización, la catequesis, las obras de caridad, etc., escasean las personas que real y verdaderamente llegan a comprometerse en serio con el Señor y con la Iglesia, a través de una comunidad, ya sea parroquial o de otro tipo, con un compromiso que marque su vida; que cambie el derrotero de la misma; que transforme su mente y su manera de pensar, así como la actitud y las conductas. Este compromiso de referencia y lo que de él se deriva, es lo único que puede satisfacer realmente las aspiraciones superiores y trascendentes del ser humano; que puede llenar el vacío de eternidad que existe en el corazón de todo hombre y toda mujer, porque es un compromiso o alianza de amor con quien es el Amor. Así pues, quienes lo eluden pasan la vida buscando por caminos falsos, ilusorios, esa satisfacción plena de alma, cuerpo y espíritu. Y lo hacen ya sea en el trabajo, la profesión y la empresa, dedicando todo su esfuerzo, tiempo, recursos, su vida entera, a la búsqueda del “éxito”, y aunque obtienen logros, nunca alcanzarán el verdadero éxito que consiste en la realización plena como seres trascendentes que son. Lo mismo dígase de quienes cifran su satisfacción en la búsqueda en los triunfos deportivos, artísticos, militares,etc., que por más importantes y relumbrantes que sean, no dejan de ser muy pobres e intrascendentes, ante la grandeza de la alianza con Dios. El tiempo que estamos viviendo como preparación a la Navidad, al que se conoce como de Adviento, y que no debería ser lo que se ha convertido: un tiempo de dispersión, de dilapidación, de excesos de todo tipo, de alegría falsa porque es superficial, fincada en lo material, olvidándose de su sentido espiritual, sino todo lo contrario: es decir, un tiempo de reflexión, de compartir auténticamente, de esperanza y gozo profundos, de encuentro con el Señor. Este tiempo, pues, es una ocasión propicia --más que la de un año nuevo del calendario civil-- para hacer un alto en nuestro caminar por la vida, de reflexionar y pedir la luz para preguntarnos qué hemos hecho por Dios; y no sólo por Él, sino también por nuestro prójimo y por nosotros mismos, en una visión de eternidad, y ser más conscientes de que el tiempo pasa y se va, y que lo no que hagamos hoy nunca podemos realizarlo. El Evangelio de hoy, que nos presenta la figura de Juan Bautista, ese enorme predecesor del Mesías que supo comprometerse totalmente hasta dar la vida por la verdad, nos insta a ello precisamente, a hacernos esas preguntas, en aras a reaccionar, a arrepentirnos, convertirnos y comprometernos para, de esa manera, preparar el camino de nuestro corazón para que de él nazca Jesús, y con Él esa vida nueva que vino a traernos. Francisco Javier Cruz Luna cruzlfcoj@yahoo.com.mx Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones