Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Miércoles, 26 de Septiembre 2018

Suplementos

Suplementos | La nueva cultura de tres colores

Ciudad: separación de basura

Texto y fotos: carlos gonzález martínez

Por: EL INFORMADOR

A María del Refugio le tomó la noticia por sorpresa. Dice que había escuchado algo al respecto pero simplemente no le quedaba claro. Vecina de la colonia Loma Dorada, en Tonalá, cierto día los “del camión de la basura” no le quisieron recibir sus desechos porque no los había separado. Luego de una ligera discusión, se arreglaron con una buena propina y una advertencia de parte de los trabajadores municipales: “Para la otra sepárela como le explicamos, doña, porque luego nos regañan”. Y entonces el mundo se le complicó a Cuca: según las indicaciones tenía que depositar la basura orgánica en una bolsa de color verde, la inorgánica en otra azul y los desechos sanitarios en una de color naranja. “Pero yo pensé que (las bolsas) las iban a regalar o ¿dónde las compra uno? (…) y luego hay que ver si tienen en la tiendita; no, si es un problema, nos complican más la vida”, afirma con actitud desesperada. En una segunda vuelta del camión y ya con los residuos clasificados, los recolectores comenzaron a recoger basura revuelta de sus vecinas sin debatir. Cuca se molestó: “A mí me la hicieron de emoción la otra vez, pero me dijeron que ahora siempre no. Que hasta enero iban a pedir separado todo…, nomás me hicieron gastar en las bolsas”.
El pasado 20 de octubre entró en vigor la norma ambiental estatal NAE-Semades-007/2008 que obligó a toda la Entidad a separar los residuos orgánicos, inorgánicos y sanitarios. Durante un mes antes, al ritmo de una cumbia, un “jingle” explicando cómo se debían separar los desechos se repitió constantemente en radio y televisión, que quizá María del Refugio y sus vecinas de la calle Circuito Loma Norte nunca escucharon. El modelo comenzó a aplicar primero para las colonias ubicadas en el centro de los municipios de la zona metropolitana pero muchos trabajadores en la recolección de basura no se enteraron, originando confusiones como la de Cuca. Paulatinamente se han incluido otras colonias y según datos de la Semades se estima que actualmente el 15% del Estado ya separa su basura. El objetivo es que al finalizar el primer semestre de 2009, Jalisco en su totalidad clasifique sus desechos. Jardines Alcalde, Chapalita y una sección de Jardines del Bosque, Bugambilias y Altamira lo hacían desde años atrás.
Y es que muchos temen posibles multas. En la Colonia Independencia, de Guadalajara, Nayeli Zepeda ya comenzó a separar junto con otras de sus vecinas de la calle Platón. “Según escuché, que si no lo hacemos nos van multar (...) dicen que será por mucho dinero, así que de una vez hacerse a la idea (ríe)”. Cuestión de lógicas. Con 65 años de edad, Ramón Mariscal quien aún ejerce su oficio de mecánico pero en Tlaquepaque, tiene una visión distinta de la campaña. “No es por la multa que lo debemos hacer, porque como mexicanos somos mañosos y sabemos evitarla con ‘mordidas’. Yo digo que es por nuestros nietos (…) uno ya va de salida pero ellos se quedan en un mundo contaminado (…) yo toda la vida he echado mi basura así nomás, y es malo, ahora lo puedo ver porque hay más información. Sé que mis nietos aprenderán a hacerlo mejor. Mira (apuntando con su mano izquierda a un estante lleno de latas), usamos (en mi taller) aceite para carros de muchos tipos y antes lo echábamos al caño, así nomás. Ahora no sé que hacer con ellos ¿en qué bolsa van?”.
Ninguno de los tres empaques de colores incluyen desechos como el aceite quemado, las pinturas industriales, la basura electrónica (aparatos con chips), las pilas y los tetra pack. Estos desechos son de alto riesgo para el medio ambiente por los químicos que expulsan; por ejemplo, las pilas al estar expuestas al aire libre, lluvias y el Sol desprenden mercurio, plomo y cadmio, que producen efectos negativos en el sistema reproductivo, nervioso, riñones y huesos del hombre. En este caso y según la Semades, Ramón y sus colegas de la zona se ven obligados a llamar a los recolectores para que recojan específicamente estos desechos. Son pocos quienes telefonean y en las casas habitación el problema es similar. Nayeli, joven ama de casa, relata que guarda sus pilas desechables en un frasco bien sellado, pero como desconoce qué hacer con ellas, llega a recolectar tantas que se ha visto obligada a depositarlas en el cesto de basura esperando que los pepenadores resuelvan el problema.
Pero los pepenadores no hacen mucho con las pilas. De hecho, ahora ellos comienzan a percibir conflictos en los basureros donde laboran. En el de Matatlán, los casi 300 pepenadores que a diario trabajan en el lugar suponen que los residuos previamente separados en los hogares se están canalizando y vendiendo en otra parte porque, a decir de ellos, desde que entró en vigor la norma les llega la basura igual de revuelta, muy poco plástico o metal, y mucho desecho sanitario. Mario Ramón Silva, integrante del Colectivo Ecologista de Jalisco, explica que no hay “canalización” alguna. “Es posible que ahora llegue menos basura a los tiraderos no porque la manden a otros lados para su venta, sino porque la gente está cambiando sus hábitos. Y eso es lo verdaderamente valioso de la campaña. Cuando las personas generan revoltura en la basura, lo único que quieren es deshacerse de ella. Pero cuando la separan de manera limpia y ordenada, ya no la ven como tal, sino como simples bolsas, papel o vidrio. No hay necesidad de tirarla todos los días si las puedes juntar y luego vender tú mismo”.
La ciudad produce seis mil 500 toneladas de basura a diario. Silva reconoce que la tarea de modificar esta cifra es difícil porque implica cambiar logísticas de antaño y sobre todo, hábitos profundos en los ciudadanos. Pero el proceso ya está en marcha. La Semades trabajó durante casi un año y medio con los municipios en su capacitación y los que son metropolitanos plantean cambiar las rutas de recolección e instalar plantas de transferencia: centros de acopio donde se separará la basura limpia y que ofrecerá trabajos más plausibles para los pepenadores. Mientras tanto, la gente comienza a entender que la basura puede evitarse simplemente separándola de acuerdo a su género. Visto así, las quejas aminoran. María del Refugio, la misma que se enojó en Tonalá, reflexiona: “Yo me quejo porque uno no se entera bien y hay confusiones, eso es molesto y pues todo cambio es difícil (…) pero creo que es para bien. Todos queremos vivir en un mundo limpio, en un mundo que sea digno”.

Para capacitarse
• La Semades ofrece talleres en sus oficindas ubicadas en Calle Cubilete. El horario es de 09:00 a 13:00 horas todos los viernes y no tienen costo.
• El Colectivo Ecologista de Jalisco tiene una escuela virtual en línea para aprender a separar la basura. Es gratuita. http://www.cej.org.mx/

Temas

Lee También

Comentarios