Suplementos | La realidad es que muchos, en el fondo no creen, dudan del poder de Dios Capitalizar la Cuaresma Dios creó al ser humano dotándolo de un poder, si bien no ilimitado, sí muy grande, y por ello tiene capacidad para lograr lo que se propone, siempre y cuando tenga una motivación adecuada para creerlo y confiar en ello Por: EL INFORMADOR 14 de marzo de 2009 - 11:14 hs Dios creó al ser humano dotándolo de un poder, si bien no ilimitado, sí muy grande, y por ello tiene capacidad para lograr lo que se propone, siempre y cuando tenga una motivación adecuada para creerlo y confiar en ello. La realidad es que muchos, en el fondo no creen, dudan del poder de Dios. Dudar, no creer en el poder de Dios, es la desgracia más grande que le puede suceder a cualquier ser humano, ya que implícitamente estará dudando, no creyendo en su propia capacidad y poder, que Dios mismo le infundió desde su nacimiento; y, si fue bautizado, potencializado, a raíz de haber recibido este sacramento. Muchos de los bautizados --debido a que no saben lo que el serlo significa, y a que tienen una imagen equivocada, tergiversada o distorsionada de Dios, porque no han tenido la experiencia del verdadero Dios vivo y actuante-- no saben que ese Dios verdadero no es aquel que está lejano y que actúa cuando, donde y con quien a Él se le antoja, y creen que son tantos los seres humanos --y, por ende, los problemas a resolver--, que difícilmente se va a manifestar en ellos. Por lo demás, se sienten indignos e inmerecedores de recibir sus gracias, su ayuda, y piensan que Dios ocupa su tiempo con los “santos”, los que “están muy cerca de Él”, los que “no pecan”, etc. Debido a todo ello, decimos, jamás esperarán una acción poderosa de Él en su favor, y por lo tanto vivirán también en la subestimación de sí mismos. Existe además del riesgo de no usar nunca esas capacidades, esos poderes, y el riesgo de que sean manipulados por otros y usados para su provecho, para su bien. Así, cuántos no “motivan” a otros tantos que están este caso, y se aprovechan explotándolos, utilizándolos para sus fines personales y mezquinos o para los de alguna organización, lo cual les causa un gran daño. Y ¿qué decir del Enemigo, que precisamente a eso se dedica para evitar que, los que lo permiten, se acerquen al Dios, crean en Él y en su Poder, y cambien de manera de pensar y de actuar? El Evangelio de hoy nos recuerda un pasaje en el que Jesús manifiesta su poder temporal, lanzando fuera a los profanadores del templo, y ante los cuestionamientos del por qué lo hacía, les descubre su poder trascendente, al afirmar que Él podría reconstruir en tres días el templo de su cuerpo --como de hecho, pronto, en su muerte y su resurrección así habría de suceder--, y sin embargo nadie, ni sus mismos discípulos --éstos hasta después de dicha resurrección--, le entendió, ni le creyó. Nos dice la carta a los Hebreos que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre(Heb 13, 8). Por lo tanto, las manifestaciones de su poder divino, no son “cosas del pasado”, como algunos lo afirman; como tampoco es anacrónica la promesa de que “los que creamos en Él haremos las cosas que Él hizo y aún mayores”(cfr. Jn 14,12)”, y quienes creemos y confiamos en Él podemos ser instrumentos de su poder para usarlo en bien de los demás, con el fin de dar a conocer a esta Dios vivo y cercano a nosotros. Si creemos, pues, en este Dios y en su Enviado Jesucristo, podremos creer y confiar en que al final de nuestra vida no acabará todo, sino que al morir, por su poder, también seremos resucitados con Él. Capitalicemos este tiempo de Cuaresma para purificar y acrecentar nuestra fe en Jesucristo, Dios y Hombre verdadero y en su poder, para de esa manera también purificar y acrecentar la fe en nosotros mismos, en nuestras capacidades y poder, a fin de ser partícipes con Él de la instauración de su Reino en este mundo. ¿Cómo lograrlo? Iniciemos pidiéndoselo sin descanso, en nuestra oración personal diaria, y ya veremos los resultados. Francisco Javier Cruz Luna cruzlfcoj(arroba)yahoo.com.mx Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones