Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Jueves, 21 de Noviembre 2019
Suplementos | Por: any rico

Blog de imagen

Dime cómo comes y te diré quién eres

Por: EL INFORMADOR

Hace unos días estaba en un restaurante de los de moda y no me fue posible ignorar justo frente a mi mesa, a dos jóvenes de unos 25 años, bien vestidos, con apariencia de profesionistas y ejecutivos que comían cerca. Le describiré a uno de ellos: Pidió primero una ensalada la cual partió en trocitos chiquitos con cuchillo y tenedor, después una pasta, usando la misma técnica, abrazaba el plato como si este  fuera a emprender la carrera y se escapara antes de terminar;  se colocó la servilleta en el cuello de la camisa sobre la corbata y NUNCA separó el antebrazo de la mesa para llevar el cubierto a la boca, siempre bajó la cabeza al plato de tal manera que a su compañero de a lado, al conversar lo veía volteando para arriba ya que su cabeza estaba casi completamente pegada a la pasta. No le digo del postre que era grande y cubierto de chocolate: bajaba tanto la cabeza a él para comerlo que por poco saboreaba el chocolate con la punta de la nariz, siempre inclinado sobre el plato.

¿Bien o mal educado?

Muchos jóvenes ahora se interesan por reglas de etiqueta, por cuidar su aspecto, imagen, apariencia y repetirse “el sermón” de urbanidad  básica que la mamá y la abuela nos dijeron siempre: “No suerbas,  lleva el cubierto a la boca y no la boca al plato, limpia tu boca antes de tomar líquidos, dirígete con respeto a las personas, abre la puerta para que pase una dama, saluda y solicita las cosas con amabilidad,  contesta el teléfono con cortesía” y cosas así. Estos errores -que más bien calificaríamos de horrores- son la diferencia entre un joven  bien o mal educado.
Claro que dejamos un precedente si ignoramos la forma de conducirnos con propiedad que nos permiten ocupar un espacio de “bien educados” y considerados.

Hacerlo diario crea un hábito

No tengo idea de dónde salió la idea de dejar los cubiertos sobre el plato cruzados como espadas al terminar de comer, ni en el Manual de Carreño pionero de los buenos modales aparece algo así.  Si el plato fuera un reloj, le recomiendo que los deje alrededor de las 5 de la tarde y paralelos con el filo del cuchillo hacia usted y le daré algunas otras sugerencias de comportamiento en la mesa, la intención es sentirse seguro y no en desventaja.
• No converse sosteniendo los cubiertos en la mano y gesticulando con ellos para darle énfasis a su plática, la otra persona se sentirá amenazada con el cuchillo.
• No volteé la copa si no desea vino, sólo diga ‘No gracias’. Si al evento que asiste están sirviendo vino y usted no toma, no pida un refresco, concrétese a tomar agua.
• No fume entre platillo  y platillo, es terrible, puede terminar amistades por eso…
• Al descansar los cubiertos, no los deje fuera del plato, estos deben descansar dentro del plato y el mango no debe tocar el mantel.
• Al usar su servilleta, concrétese al limpiar su boca, a utilizar un sólo espacio y no dejarla como si fuera la última obra de Dalí.
• No haga brochetas al comer pinchando con el tenedor un pedacito de carne, otro de brócoli, otro de papa, y por último una rodajita de zanahoria y lleno el tenedor, llevarlo a la boca. Lleve a la boca trocito por trocito, de una cosa a la vez.
• No pierda la compostura desparramándose en la silla, aflojando la corbata y quitándose el caso al sentarse a la mesa.

Cuidado con el pan

Al llegar usted a la mesa del restaurante, es frecuente que de inmediato le sirvan pan, y claro que si está  rico, con aroma a recién hecho y con hambre, quien se resiste, no demore mucho en solicitar su orden porque lanzarse sobre al pan y hacer “lonches” de  mantequilla uno tras otro, no es lo adecuado. Espere a acompañar el pan con su comida, trocito por trocito y bueno, no está de más recordarle que el plato del pan de la izquierda es el que le corresponde, si este se encuentra muy retirado de su lugar,  delicadamente atráigalo hacia usted porque con un poco de mala suerte y la persona de la izquierda toma el suyo, y adiós.
Si el pan está en alguna panera, no se atraviese extendiendo el brazo para alcanzarlo “pescándolo” con el tenedor, sólo pida que le pasen la canastilla y tómelo con su mano, nunca lo parta con tenedor y cuchillo.
Definitivamente es mejor solicitar algunos platillos de entrada acompañados de aperitivos a desperdiciar el apetito con panes de todos los sabores. A la hora de llegar la carta, usted estará tan satisfecho que sólo apetecerá un café.

Y si representa una empresa...

Cada vez las empresas se preocupan más por  la capacitación de sus ejecutivos en el área de su imagen y del impacto que esta produce en los demás, ellos llevan la imagen de sus empresas a donde se desplazan, deben ser congruentes.
Me comentaba una amiga que cuando rentó un edificio de apartamentos para ejecutivos de una empresa dedicada a la mercadotecnia, hizo una cita con sus representantes en un restaurante, asistieron tres jóvenes: un caballero y dos damas, vio su imagen, su comportamiento y conversación, eso le dio la pauta y la seguridad para saber que su edificio estaría bien cuidado y en buenas manos. Confirmo de nuevo que la imagen es permeable, se espera que la reputación de la empresa sea acorde a la de sus ejecutivos y viceversa.

El conducirnos por la vida con propiedad y respeto, nos proporciona muchos beneficios y satisfacciones personales y profesionales.


Consultora en Imagen Integral
Tel. (3) 31-33-33-15 Guadalajara
annyrico@hotmail.com

Temas

Lee También

Comentarios