Suplementos | Junte lo mejor de la esencia española y póngalo en un auto. El resultado es éste Arrebato español Junte lo mejor de la esencia española y póngalo en un auto. El resultado es éste Por: EL INFORMADOR 16 de agosto de 2014 - 02:07 hs Por dentro, la tecnología y el espacio es la mejor oferta del León Cupra. / GUADALAJARA, JALISCO (16/AGO/2014).- Tal vez parezca un simple hatchback. La mayoría lo verá sólo como un auto más. Pero el que sepa apreciar un buen coche, un gran automóvil siendo más justos, encontrará en el Seat León Cupra ese toque de genialidad, ese carácter juguetón, coqueto, atrevido y apasionado, esa alma española que encuentra el respaldo perfecto en la ingeniería alemana. Mire con cuidado el nuevo León y encontrará pequeñas sorpresas. Como la Catedral de la Sagrada Familia, de Gaudí, tiene un carácter distinto de día al que exhibe en la noche. El sol proyecta sobre su cuerpo sombras que le acentúan la personalidad fuerte, los hombros formados a costa de mucha gimnasia. La parrilla y la toma de aire frontales forman una expresión de desafío que intimida. La forma del medallón trasero y sus calaveras apuntan hacia el centro bajo del auto, como si quisiera mostrarnos la estela de viento que deja a su paso. Cuando las estrellas roban la luminosidad diurna el León se viste de leds. Por delante dos triángulos imperfectos y brillantes revelan lo que la noche esconde, como dos muy dilatadas y felinas pupilas. Desde atrás las calaveras juegan el mismo juego, firmando su presencia con orgullo. Por dentro el León Cupra se muestra un auto cómodo, incluso más amplio de lo que parece. Dos puertas laterales serán pocas para una familia, pero encajan exactamente en el gusto de los que alteran su respiración ante un deportivo. Los asientos abrazan como lo haría una caricia de Penélope Cruz cuando no hay prisa, pero sujetan con vigor cuando la fiera que le presta el nombre cuando decide correr. Los terminados son buenos en muchos casos, como en la parte superior del tablero, la más visible y observada. No todo es así. La consola central que guarda un par de portavasos, exhibe algunas de las victorias de los responsables por contener los costos sobre los diseñadores e ingenieros. El equipo, sin embargo, es muy bueno y hay poco que reclamar. La pantalla táctil ya ofrece navegación por GPS. El quemacocos, impuesto por un mercado poco conocedor de las leyes de la física, está presente y, desafortunadamente, la transparencia del cristal no logra ser tapada por la malla abierta que se encuentra donde debería estar algo opaco. El muy buen estéreo reproduce la música de nuestro celular conectado por Bluetooth, pero fiel a un error tradicional en todo el Grupo VAG, no hay una entrada USB. Curiosamente la guantera guarda una muy fuera de moda entrada de discos compactos y otra poco utilizada entrada para tarjetas SD. Fuerza y movimiento En movimiento el León Cupra muestra la actitud de un Joaquín Cortés al bailar flamenco. Su gracia se percibe en cada curva de la que sale con esa facilidad aparente, que resulta imposible de reproducir por los demás. Acelera y levanta el frente como lo hace el bailador, mientras sus pies pisan firme el suelo. No cualquiera tiene el pulso o los pulmones para acompañar al Cupra con sus 265 caballos de fuerza alimentando el corazón germano y su alma española. El velocímetro delante de los ojos del piloto lo desafía a llegar a esos aparentemente imposibles 300 km/h. El que se atreva puede correr el riesgo de quedar como nosotros, cuando a 30 km/h antes de esa marca nos dejamos vencer por el miedo, mientras el Cupra nos insistía que quería más. Casi pudimos ver en él el gesto triunfal de Manolete, oreja en mano, sonrisa franca y aire de superioridad. Sí, la caja de cambios de doble embrague, tiene seis velocidades, lo que es lo mismo que la de su “primo rico” y tal vez más difícil rival, el que ostenta las tres letras más conocidas entre los hatchbacks veloces del mundo: GTI. Pero 45 caballos hablan mucho a favor del Cupra y en la hora final este León resulta veloz, preciso, tan pulcramente letal como el látigo y la espada de Don Diego de la Vega, mejor conocido como El Zorro. La dirección jamás se queja por recibir el embate de 258 libras-pie de torque y se deja controlar con la facilidad de los que disfrutan jugar. Incluso cuando la inexplicable magia alemana -como siempre disfrazada de ciencia- nos incita a picar un pequeño botón en el tablero con una bandera impresa y éste nos lleva a un menú en que elegimos cómo queremos jugar hoy, el León nos complace con confort, deportividad o la palabra secreta para la conducción extrema: Cupra. Presionado ese botón el auto entra en estado de alerta máxima. Transmisión, caja, dirección y suspensión se ponen listas para atacar, dispuestas a devorar el camino por delante. Entonces el León Cupra desafía incluso el tiempo, llegando siempre antes, como si de alguna extraña manera pudiera doblarlo. Tal vez los relojes blandos de Salvador Dalí fueran sólo un adelanto de lo que haría ese auto que es alemán sí, en concepción, pero resulta 100% español en el alma. ¡Olé! FICHA TÉCNICA Motor: Frontal Cilindro: L4; 2.9 litros. Turbocompresor: Sí. Potencia: 265 HP @ 5,350-6,600 rpm Torque: 350 newton-metro @1,750-5,300 rpm Tracción: Delantera. Transimsión: Automática de seis velocidades (6+R), con modo secuencial (DSG). SUSPENSIÓN Delantera: Independiente, de tipo McPherson, con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Trasera: Independiente, de paralelogramo, deformable, con resortes helicoidales y barra estabilizadora. FRENOS Delanteros: De discos ventilados, con (ABS). Traseros: De discos sólidos, con (ABS). DIRECCIÓN De piñón y cremallera, con asistencia eléctrica DIMENSIONES en milímetros Largo: 4,236 Ancho: 1,810 Alto: 1,423 Distancia entre ejes: 2,596 Peso: 1,406 kilogramos CAPACIDAD Tanque: 50 litros. Cajuela: 380 litros. RESULTADOS EN EL AUTÓDROMO Aceleración de 0 a 100 km/h en: 6.1 segundos. Frenado de 100 km/h a 0 en: 44 metros. Cuarto de milla 14.89 segundos @ 149 km/h Velocidad máxima: 250 km/h PRECIO 415,000 pesos Temas Autos Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones