Suplementos | ¿Adónde iremos a llegar? ¡Alertas con la hipocresía! Es trascendental tener bien claro que no se trata tan sólo de un conocimiento teórico Por: EL INFORMADOR 4 de septiembre de 2012 - 09:57 hs Es una realidad insoslayable que la secularización o paganización avanza a pasos agigantados, particularmente en los países latinoamericanos, tradicionalmente cristianos católicos; ello se debe fundamentalmente a la falta de un conocimiento auténtico y sólido de Dios y de su Enviado Jesucristo, así como de su Plan de salvación para la humanidad. Si esto se diera, otra cosa sería no sólo la Iglesia, sino el mundo entero; ¿adónde iremos a llegar? Podemos responder que hasta donde quieran aquellos que están convencidos de su fe, se esfuerzan día a día por ser coherentes, y han asumido su responsabilidad emanada de su bautismo, y actualizada y potencializada por la gracia de Dios que reciben cotidianamente, de trabajar y luchar con todo, incluso con la propia vida, por dar a conocer y difundir en todo el mundo, es decir, en todo lugar, ambiente y circunstancia, con su palabra y su testimonio, el Mensaje del Reino de Dios que Jesús vino a traer, y con él, la persona de Él mismo, Señor, Dueño, Amo, Rey de ese Reino. Es trascendental tener bien claro que no se trata tan sólo de un conocimiento teórico, intelectual, fruto del estudio y del raciocinio, lo cual sería producto de la capacidad, el esfuerzo y la inteligencia humanas, sino de un conocimiento que lo supera con creces, de un conocimiento vivencial, que surge de una experiencia personal, de un encuentro con Jesucristo resucitado y vivo, verdadero Dios y verdadero Hombre, quien nos lleva a Dios Padre, en el que, por la acción del Espíritu Santo, renunciamos a la vida pasada de pecado y esclavitud, al ‘hombre viejo’ quien vivía para sí y para Satanás, y aceptamos a Jesús como nuestro único Salvador y Señor, y nos convertimos a Él, recibiendo, también por su Espíritu, una Vida Nueva, la cual, guiada e iluminada por el mismo Espíritu, nos hará ser auténticos y dejaremos de ser, como lo denuncia Jesús –recordando las palabras del profeta Isaías- “hipócritas”, aduciendo, como lo recuerda el Evangelio de hoy, que << Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me rinde culto: las doctrinas que enseñan no son sino preceptos humanos. Ustedes dejan de lado el mandamiento de Dios, por seguir la tradición de los hombres». Francisco Javier Cruz Luna Temas Religión Fe. Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones