Suplementos | En forma, bajo el agua Adiós al cansancio El ejercicio aeróbico involcra periodos de movimiento constante Por: EL INFORMADOR 29 de enero de 2010 - 01:35 hs Comúnmente asociamos la palabra ejercicio con una actividad difícil, dolorosa, molesta y aburrida, la realidad, es que sólo implica hacer un esfuerzo por incluirlo en nuestras actividades cotidianas con el fin de mantener nuestro cuerpo saludable y en forma. Es aquí donde los ejercicios aeróbicos y los de fuerza, anaeróbicos, entran en acción. El ejercicio aeróbico involucra periodos de movimiento constante que elevan el ritmo cardiaco de una persona, la intensidad de la actividad debe ser tal, que al finalizar el ejercicio se requiera de un esfuerzo considerable para mantener una conversación cualquiera. Aproximadamente 30 minutos de actividad aeróbica realizados de 3 a 5 veces a la semana debe elevar su ritmo cardiaco lo suficiente para mantenerse físicamente en forma. Los ejercicios de fuerza (anaeróbicos) trabajan los músculos del cuerpo utilizando la resistencia, que significa el empujar o jalar un peso, ya sea el propio o el de un objeto. El ejercicio anaeróbico tonifica los músculos, incrementa la flexibilidad e incrementa el tiempo que se puede estar activo sin cansarse. La natación ha sido nombrada el ejercicio perfecto principalmente por su naturaleza inclusiva o de amplio espectro ya que todas las partes del cuerpo humano se ven involucradas y beneficiadas. Además de que en la natación se puede ejercitar de forma aeróbica así como anaeróbica, dependiendo de los ejercicios realizados. Una ventaja de la natación es que es divertida. Es fácil pensar que chapotear o brincar en una alberca o un lago es placentero y no lo calificamos como una tarea o rutina pesada y aburrida. Otra ventaja de ejercicios acuáticos como la natación, los acua aerobics y el aqua wellness es que son de bajo impacto, lo que significa que no causa mayor tensión en el cuerpo. Flotar en el agua crea una especie de colchón que permite al cuerpo moverse pero no experimentar la fuerza del contacto. Por lo tanto, las probabilidades de lesionarse durante el nado son mucho menores que con los ejercicios en piso donde los huesos y las articulaciones reciben un impacto considerable simplemente por soportar nuestro peso. Los efectos benéficos de la natación sobre el cuerpo humano son perceptibles desde el momento en que se entra al agua. En el corazón, por ejemplo, se observa que tiende a disminuir en promedio 10 latidos por minuto con la inmersión en el agua, y hasta 30 latidos menos por minuto haciendo ejercicio en el agua que en tierra. Los científicos no están completamente seguros de por qué disminuye la frecuencia cardiaca durante el nado. Una posible explicación es que debido al efecto de flotación y la posición horizontal del cuerpo durante la natación se reduce el efecto de la gravedad, la sangre no necesita tanta presión para fluir por el cuerpo. El corazón es un músculo por lo que se fortalece cada vez que se ejercita. Después de unas semanas en un nadador dedicado se nota un ligero agrandamiento en el corazón, lo que se traduce en una mayor facilidad para bombear sangre por el corazón incluso estando en tierra firme. Lo mejor El ejercicio aeróbico ayuda a las personas a estar más saludables e incrementa la cantidad de oxígeno absorbida por el cuerpo. Un ejemplo de ello es el número considerable de estudios que han concluido que la natación es el mejor ejercicio para las personas que padecen asma; un síntoma de esta enfermedad incluye inflamación de bronquios, que son los conductos de aire que permiten la entrada y salida del oxígeno a los pulmones, se ha observado que este síntoma se atenúa en aquellos sujetos que practican natación, por lo que algunos científicos médicos han elaborado algunas teorías al respecto. Una de ellas ha ganado popularidad explicando que el alivio se debe a que la humedad del aire en las albercas es más noble para los conductos bronquiales que el aire seco de la ciudad. Otros aseguran que la respiración regulada (respirar cada número de brazadas) requerida para la natación, de alguna forma balancea las cantidades de oxígeno y dióxido de carbono que resulta en la relajación y apertura de los conductos bronquiales. Lo importante es que sin importar la razón, es evidente que el desempeño pulmonar, cardiaco, muscular y físico en general mejora en todas las personas con un programa continuo de natación o actividades acuáticas. Así es que ¡a nadar!. POR: JEANNE NAGLE Traducción ROGELIO MORALES Temas Calor de hogar Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones