Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Viernes, 24 de Noviembre 2017
Augustín Carstens, gobernador del Banco de México. SUN / G. Espinosa
Economía

Quedaron atrás las crisis sexenales: Agustín Carstens

El titular de Banxico, quien dejará su cargo en los próximos días, destaca el avance económico del país y reconoce que todavía hay retos 

México es hoy un país con una democracia viva que dejó atrás las crisis sexenales, los tiempos en que el presupuesto se aprobaba con fines electorales y que el gobierno era financiado por el instituto central, afirma el gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens.

Ya no es un país de inflación de tres dígitos, sin reservas internacionales y sin perspectivas económicas, dice.

Se hizo la tarea desde los años 80 para dejar de ser el paria de los mercados financieros internacionales, añade, pero a la vez reconoce que todavía hay retos por enfrentar, como el restablecer el Estado de derecho.

A unos días de dejar el Banxico para dirigir a partir del 1 diciembre el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) en Basilea, Suiza, Carstens habla en entrevista sobre México, la economía, las próximas elecciones, de su vida profesional y personal.

En torno al proceso electoral que vivirá el país próximamente hace una reflexión: "México es un país con una democracia viva, la va a vivir el país; se tendrá el resultado que la mayoría del país quiera".
 
Lo importante, destaca, es que las bases institucionales que se han construido en los últimos 30 años, hagan su trabajo y perduren.

"México es un país con una democracia viva, la va a vivir el país; se tendrá el resultado que la mayoría del país quiera"

Gane quien gane la presidencia en 2018, estará en estrecha comunicación, porque el Banxico es miembro del BIS y mantendrá un nexo bastante estrecho de Carstens con México.

Banxico es una institución que juega un papel importante porque tiene un mandato y su Junta de Gobierno, perdura más allá de las elecciones, y con eso tiene que ser un elemento de certidumbre, indica Carstens.

"En los años 80, por lo general había una crisis sexenal porque el banco central financiaba grandes déficits fiscales, y un logro que se obtuvo con la autonomía de Banxico es que esa posibilidad se eliminó", matiza.

Lo importante es que las instituciones y arreglos que se han logrado ahora dan certidumbre económica a México, considera.

Escenario oscuro

A diferencia de hace 37 años, destaca que el país está infinitamente mejor. Señala que en ese entonces prácticamente nos quedamos sin reservas internacionales, teníamos un control de cambios, la banca estaba nacionalizada, teníamos inflaciones de tres dígitos y el salario real fue lo que más se deterioró.

"El escenario era prácticamente oscuro, México era el paria en los mercados financieros internacionales; seguimos teniendo retos, pero si vemos esos parámetros, ahora tenemos más de 170 mil millones de dólares en reservas, la inflación, que si bien estamos preocupados porque está alta, pero está a 6%, tenemos una banca boyante, bien capitalizada y una perspectiva de crecimiento".

Carstens considera que hasta ahora ha tenido una vida feliz.
SUN / G. Espinosa

Afirma que México hizo su tarea desde la década de los 80 para sentar las bases más firmes para tener una economía más influyente y desarrollada para satisfacer las necesidades de los mexicanos. "La verdad es que es un cambio dramático".

Se va tranquilo porque hay buena madera para sustituirlo. "Hay buenos economistas, el banco ha formado muy buena gente y hay excelentes funcionarios en otra parte del gobierno, además de que tiene una Junta (de Gobierno) muy buena".

¿Quién es Agustín Carstens?

"Soy mexicano, nací en el [entonces] Distrito Federal en una familia muy tradicional en donde se puso mucho énfasis en la educación y el deporte; y bueno, más que nada hasta cierto punto, muy afortunado en la infancia porque pude desarrollarme adecuadamente y después un poco tuve la suerte de ser economista, porque mi familia es de contadores".

Dice que el destino lo llevó por la ruta adecuada, porque ha estado muy contento con su labor profesional. "Estuve en el ITAM y en la Universidad de Chicago con el apoyo del Banco de México".

Entró al Banxico hace 37 años, los mismos años de vida profesional, de los cuales 27 los ha pasado en el instituto central; los demás entre el Fondo Monetario Internacional y en la Secretaría de Hacienda. Ahora se va al Banco de Pagos Internacionales.

¿A quién admira?

Son muchos los economistas que admira, uno de ellos es Miguel Mancera (director y gobernador del Banxico entre 1982 y 1997), Pedro Aspe, Gary Becker y Robert Lucas, los dos últimos de la Universidad de Chicago (ganadores del Premio Nobel) y Jacob Frenkel, con quien tiene contacto.

"Me dieron clases y trabajé con ellos. Lo que aprendí en la escuela y en Economía es más que nada tener la disciplina y el orden mental para enfrentar diversos problemas".

"Cuando fui a la escuela, hace 35 o 40 años, lo que me enseñaron es muy diferente a lo que enseñan hoy, y los problemas son muy diferentes a los que tenemos ahora. Más que decir ‘ya aprendí una verdad que me va a ayudar para toda mi vida’ es una ilusión, eso no sucede. Lo que más aprendí es a tener principios básicos, que son bastantes universales en Economía, y que si uno los puede aplicar de manera sistemática y uno es ordenado en ir abordando los problemas, pues mayor probabilidad de éxito".

A partir del 1 de diciembre, Carstens dirigirá el Banco de Pagos Internacionales, con sede en Basilea, Suiza. SUN / G. Espinosa

Dos momentos importantes en su vida

Por eso, para Agustín Carstens, el momento más feliz de su vida fue el día que contrajo nupcias con Catherine Mansell, dice al momento de frotar su argolla de matrimonio.

Y el momento más triste fue cuando falleció su padre, quien fue el que le enseñó a manejar.

Finalmente, Carstens confesó que México es el país en el que quiere vivir cuando llegue el momento de su retiro laboral y posiblemente escribirá un libro.

Para concluir la entrevista se le pregunta: ¿Ha sido un hombre feliz en su vida? "Yo diría que sí, yo diría que sí he sido bastante afortunado".