| Novelas de la historia Por: EL INFORMADOR 6 de julio de 2008 - 23:00 hs Todavía no he terminado la revisión de mis libros, algunos me entretienen tanto al examinarlos que alargo mi tarea. Hay libros de estudio, novelas y tomos de historia, siendo éstos los que me resultan más interesantes porque, ya lo hemos dicho, no hay invención que iguale a la verdad que sucede todos los días sobre la redondez de la Tierra, en la que los hombres y las mujeres realizan sus obras y sus locuras. Casi veo saltar de estas páginas a los reyes e importantes señores que fueron, con sus brillantes coronas y ricas vestiduras, sus ferocidades y benevolencias que de todo hubo. Y me pongo a pensar en quien inventó el oficio de rey, es casi tan antiguo como el más antiguo de los oficios. Seguramente en la antigüedad más remota un picapiedra forzudo miró a su alrededor y gritó, en algo que empezaba a ser idioma: “¡Eso es mío!” y se hizo con todo. Otro más bruto que él lo imitó y le quitó sus falsas pertenencias y así hubo reyes de árboles, grutas, lomas y montañas que, además, tenían criados y esclavos. Aparecieron las ideas, las religiones, algo a lo que llamaron “patria” y nunca hubo tiempo para la paz. “Paz”. No he podido averiguar quién pronunció por vez primera esta palabra. El caso es que en ese librote de la historia hay personajes de toda ralea, algunos muy buenos como San Francisco de Asís y Gandhi. Algunos muy malos como Enrique VIII de Inglaterra y Hitler de Alemania. Enrique VIII se enojó con el Papa e inventó una religión para él y los suyos, sin confesión y sin diezmo, con lo cual viven muy cómodos. No me explico que los anglicanos, muy parecidos a los católicos, sigan esa religión ideada por el monstruo de Enrique VIII. Tienen eucaristía ciertos días y lo anuncian en las puertas de sus iglesias, cuya virtud la adquirieron de los ortodoxos, así un católico, me lo dijo un cura amigo, puede comulgar con los anglicanos. Lo más novedoso de Enrique VIII fue su modelo de divorcio. Quería cambiar de esposa y la quitaba de en medio usando un verdugo especialista en el uso del hacha. Este rey, un Barba Azul, ha sido protagonista de novelas y películas por su sanguinaria vida. Hasta Shakespeare escribió un drama sobre él, en el que Catalina de Aragón, su primera esposa, tiene un importante papel. La maldad de este real tipo es un atractivo para escritores y lectores, pero también los buenos tienen su lugar. “El varón que tiene corazón de lis -alma de querube, lengua celestial-. El mínimo y dulce Francisco de Asís, está con un rudo y torvo animal...”. Así describe Rubén Dario a Francisco de Asís. Su vida también es una novela difícil de imitar, que nos llena de admiración. Y así pasó el tiempo y así seguirá pasando si los que estamos aquí no mejoramos nuestras costumbres, dando a los que no tienen y amando a la Tierra, pues no tenemos nada mejor. GABRIEL PAZ / Escritora. Temas Historia Lee También La conquista qué no termina ¿Qué se celebra este domingo 12 de octubre? La gran estafa que nos hizo “americanos” UdeG: 100 años haciendo historia Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones