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Lunes, 19 de Noviembre 2018
Jalisco | Cuando se presenta fiebre, diarrea o vómito, el cuerpo del pequeño puede deshidratarse rápidamente

¿Qué tiene mi bebé?

A todas las mamás que por primera vez tienen un bebé les ha sucedido. El pequeño llora y llora sin parar y no sabe detectar el motivo del llanto

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Mamá primeriza

El llanto parece interminable; la angustia invade a la madre. Es preciso actuar y no minimizar síntomas que arriesguen la vida del
recién nacido.

A todas las mamás que por primera vez tienen un bebé les ha sucedido. El pequeño llora y llora sin parar y no sabe detectar el motivo del llanto. Generalmente la angustia invade a la madre y no sabe qué hacer; Su Salud le presenta una serie de recomendaciones y tips para detectar el problema de su hijo, sin olvidar que el recién nacido debe ser atendido por un pediatra desde la primera semana de vida.

Antes que nada, debe conservar la calma porque su bebé detectará la angustia que usted genera.

Estas son sólo recomendaciones, ya que en muchas ocasiones estas crisis se presentan durante la noche, pero siempre que usted no esté segura de qué es lo que verdaderamente le sucede a su hijo, debe llevarlo rápidamente con el pediatra.

Debe actuar y no minimizar ningún síntoma, porque los bebés enferman con mucha facilidad, y muchos padecimientos pueden poner en peligro su vida. Cuando se presenta fiebre, diarrea o vómito, el cuerpo del pequeño puede deshidratarse rápidamente; no olvide entonces que la atención oportuna es muy importante.

Antes que nada, revise a su bebé para descartar si lo que lo molesta es algo externo, es decir, si tiene el pañal sucio, hambre, sueño, o algún detalle que a usted se le haya pasado, ya que descarte todas estas posibilidades, entonces considere que pueda tener algún padecimiento.
Algunas de las enfermedades que se presentan en el recién nacido son las siguientes:

Cólico del recién nacido

Este tipo de dolor abdominal inicia en el pequeño en la segunda semana de vida y desaparece hasta los tres o cuatro meses. Se caracteriza por presentarse en la noche.

El bebé comienza a llorar sin consuelo, estira y encoge sus piernitas y el dolor contrae su carita. Los ataques de llanto pueden alargarse, con algunas pausas durante varias horas, y de repente el niño se tranquiliza.

La causa exacta de este padecimiento aún se desconoce con exactitud, los especialistas lo atribuyen a la inmadurez del intestino del recién nacido, o a una alimentación inadecuada debido a la inexperiencia de los padres.

Otros motivos pueden ser que el bebé toma agua con ansiedad, traga demasiado aire al alimentarse o no tolera la leche.

¿Qué hacer?

Una vez que sospeche que su hijo padece de cólicos, debe llevarlo al pediatra para descartar la posibilidad de otro padecimiento.

Una posición que puede aliviar en el momento al bebé, es la llamada “aviador”, que consiste en pasar el brazo izquierdo por el pecho del niño para mantenerlo en brazos pero boca abajo, ya que el pequeño recibe calor por delante y por detrás permanece bien sujeto. Además, la posición boca abajo es recomendada cuando se tiene dolor de estomago, sólo que en este caso el bebé está abrazado por uno de sus padres; al mismo tiempo puede darle ligeros golpecitos en la espalda y ayudarlo a sacar el aire.

Los cólicos se atribuyen también a la comida que la madre consume, por lo que se recomienda, mientras da pecho a su hijo, no comer cebolla cambray, café, leche fresca, leguminosas, col, chile y yoghurt.

En el caso de los bebés a los que se alimenta con biberón, los papás deben asegurarse que el orificio no sea demasiado grande (una gota por segundo) para evitar que entre el aire. No meter demasiado la mamila en la boca del bebé.

Al alimentarlo, debe intercalar descansos después de un minuto de lactancia, para ayudar al bebé a eructar, para evitar que se le quede aire en el estomago.
No se desespere! Algunos pequeños se tranquilizan más rápidamente si sus padres los tratan con cariño.

Puede darle masajitos en su estomago, sus manos deben girar siempre en sentido de las agujas del reloj.

Diarrea

Una alergia o una alimentación equivocada puede presentar la diarrea en un bebe y en algunos casos más graves se puede tratar de gastroenteritis.

Cuando se presenta este problema, el bebe llora con más frecuencia de lo normal, deja de mostrar interés a otras cosas y no desea comer.

En algunas ocasiones sube su temperatura y tiene evacuaciones repetidas de color verdoso y con un olor más pestilente que lo habitual, tiene el vientre hinchado y presenta repetidos ruidos de su intestino.

Cuando no se atiende al bebé, al tiempo el vientre se desinflama, por la pérdida de liquido y se hunden las órbitas de oculares.

¿Qué hacer?

Nunca olvide que la diarrea es una enfermedad que, en caso de no atenderse, puede llevar a su bebé a la muerte; cuando llega a la etapa de fiebre y vómitos, el bebé pierde mucho líquido y se deshidrata con suma rapidez.

En el caso de la diarrea, es muy importante que le dé mucho líquido y administre una dieta especial para proteger su estómago.

Cuando el bebé se encuentra en el periodo de la sexta a la octava semana de vida, puede darle de comer adicionalmente sopa de zanahorias y papilla de arroz.

En el tercer mes de vida, podrá comer manzanas crudas rayadas y puré de plátano, estas frutas son recomendables cuando se padece diarrea.

Cuando el niño tiene cuatro meses de nacido, puede darle papas hervidas en forma de puré, una vez que mejore de su diarrea.

Cuando el bebe sane por completo, continúe los cuidados un par de días más, ya que su organismo estará predispuesto a enfermar de nuevo.

Vómito

Como es el caso de la diarrea, el vómito es una enfermedad en la que se pierden muchos líquidos, y se debe ser cuidadoso porque los niños pueden deshidratarse.

Cabe mencionar que casi todos los niños padecen de vómitos y no precisamente se trata de que estén enfermos, ya que los primeros meses de vida tragan su alimento rápidamente, lo que provoca la entrada de aire, o a veces comen de más y por eso lo regresan. Sólo cuando el vómito sea repetitivo debe estar alerta para llevarlo a que reciba atención médica.

¿Qué hacer?

Detectar que clase de vómito presenta su hijo y revisar la forma en que le administra el alimento.

Provoque que el bebé eructe en varias ocasiones cuando lo alimenta.

Generalmente los vómitos se eliminan alimentando al pequeño con porciones reducidas de comida más frecuentes.

Después de darle de comer, puede colocar una almohada pequeña bajo el colchón para que la parte superior de su cuerpo esté más elevada.

Si en el vómito usted detecta sangre, debe acudir de inmediato al pediatra, porque su bebe puede tener una obstrucción intestinal.

Resfriado

Los pequeños se resfrían con facilidad, y los síntomas que se presentan en ocasiones son: fiebre, abundante moco y tos.

El resfriado generalmente no debe durar más de una semana, durante este tiempo debe desaparecer la mayoría de los síntomas; en caso de no ser así, acuda rápidamente a su pediatra, porque el padecimiento se puede complicar.

¿Qué hacer?

Cuide a su pequeño de las corrientes de aire, que incluso puede tener en su propia casa, revise puertas y ventanas para evitar que el aire se cuele por alguna rendija.

En caso de que tenga fiebre no cobije mucho a su bebé, porque el sudor que presente puede perjudicarlo más.
Limpie siempre la nariz de su pequeño para que pueda respirar libremente.

En caso de que tenga tos, generalmente será suficiente con té y jugos caseros, pero recuerde que si pasan días y no mejora debe acudir al médico.

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