Martes, 04 de Noviembre 2025
Jalisco | Vecinos del Dean han tenido que construir pequeñas murallas afuera de sus casas

Héroes de temporada

Vecinos del Dean han tenido que construir pequeñas murallas afuera de sus casas para sobre pasar cada temporal de lluvia

Por: EL INFORMADOR

Doña María tiene 40 años viviendo en la zona de El Dean.  /

Doña María tiene 40 años viviendo en la zona de El Dean. /

GUADALAJARA, JALISCO (17/JUL/2012).- María Olivo vive en una casa con dos metros de profundidad y 40 años de inundaciones. En su puerta, un dique que sobrepasa el metro de altura y en su sala unos muebles que huelen a humedad. Y aquí todo esto es normal.

En la colonia Higuerillas, en Guadalajara, decir que el temporal ha sido benéfico indica que el agua no ha sobrepasado los 40 centímetros de altura. Y como todas las casas han construido pequeñas murallas en el zaguán, María no hace otra cosa que reír mientras mira Laura de América detrás de la barda.

Unos metros más adelante, está la tienda de abarrotes de la señora Raquel Álvarez. Tiene 18 años habitando en la zona, que en resumen es una red disimulada de canales de agua pluvial. Hace nueve años que dejó de comprar sala, comedor y muebles de madera. El refrigerador es un artefacto que cambia cada dos años. Y es que, por el caudal de las lluvias, ha perdido algo más que patrimonio "le construimos y le construimos para arriba, con más escalones, oiga. Y ni así... hay años en los que no nos queda de otra más que resignarnos".

En el sur de la ciudad, el caudal de las aguas de lluvia que baja del Cerro del Cuatro, llega aquí, al vaso regulador del parque El Dean. Este año las inundaciones no han entrado hasta las casas pero sí han rebasado el machuelo de banqueta.

Y unas cuadras más arriba están ellos, los héroes de temporada. Niños y jóvenes que no rebasan los 25 años de edad y que, a falta de empleo formal, esperan las lluvias con las mismas ansias que un campesino en temporada de sequia. El Pato creció así, sacando carros varados en temporada de lluvias. Dice que cobra 50 pesos por carro "arrempujado" entre varios.

El Pato dice que lo más difícil es esquivar las alcantarillas abiertas o reventadas por la presión de la corriente. Toda el agua que desciende del Cerro del Cuatro hace que las calles Estaño y López de Legaspi se vuelva una laguna que ni los camiones pueden salvar.

Entre las anécdotas está la lluvia postelectoral del  2 de julio. Esa tarde los tripulantes de un camión de la ruta 63 tuvieron que bajar en medio de la laguna porque el autotransporte se había convertido en un Titanic en medio la avenida. Y ellos, como mano de obra barata, se ganaron 200 pesos por empujarlo.

Así pues, los vecinos del sur de la ciudad conviven con la realidad húmeda de la ciudad. Igual que María, pocos compran salas o comedores porque saben que aquí son desechables.

Y aunque el año 2011 fue uno de los más secos en lo que va del siglo, saben que como héroes, tendrán que sortear las trampas del temporal porque como bien dice María aunque "llueva poquito, corremos el riesgo porque la laguna ya está llena".

**En el sur de la ciudad las lluvias trajeron agua para los pastizales y los sembradíos hasta hace una década. El pavimento.

EL INFORMADOR / OMAR GARCÍA

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