Viernes, 14 de Noviembre 2025
Jalisco | La afectada afirma que timador conocía todos sus datos personales

Criminales van hasta las casas para estafar a cuentahabientes

La víctima recibió poco apoyo por parte de la institución crediticia para evitar el despojo de su dinero

Por: EL INFORMADOR

La denunciante afirmó que en el banco recibió poco apoyo para bloquear su tarjeta a tiempo. EL INFORMADOR / ARCHIVO

La denunciante afirmó que en el banco recibió poco apoyo para bloquear su tarjeta a tiempo. EL INFORMADOR / ARCHIVO

GUADALAJARA, JALISCO (13/AGO/2016).- Aquella noche llamaron a la puerta de Carmen, una pensionada. Salió a la cochera y vio que se trataba de una persona de traje. Preguntó por ella por su nombre completo y éste se identificó como subgerente del banco en el que ella tiene su cuenta.

Le preguntó si usó su tarjeta bancaria ese día pero ella respondió que no. “Déjeme decirle, las tarjetas del banco han cambiado, ya tienen fotografía y huella digital, ¿usted la tiene así?”. Fue que el sujeto inició con el fraude en el que logró que la mujer le entregara su tarjeta y su número de identificación personal.

Los hechos ocurrieron el 1 de agosto a las ocho de la noche, contó la afectada,vecina de la Colonia Jardines de la Cruz. El sujeto le dijo que el plástico estaba bloqueado y que iba a cambiárselo. Como prueba le mostró un paquete de tarjetas, todas cortadas, que según él había cambiado ya a cuentahabientes.

Entonces, el estafador le comenzó a dar datos que se supone sólo están en poder del banco para que ella los confirmara: su nombre completo, la sucursal donde abrió la cuenta, tipo de cuenta, incluso le dijo el nombre de su marido y que éste tenía cuenta en esa misma sucursal.

Al confirmar ella uno por uno los cuestionamientos le dijo que pasara al día siguiente a la sucursal de su cuenta, en Cruz del Sur y Mandarina, a dos calles de su casa, para que le dieran una vajilla y mil 800 pesos por las molestias. “Nada más necesito que me dé su tarjeta porque ya no sirve”.

La pensionada se la entregó pero el sujeto a continuación le pidió su número de identificación personal (NIP) con el argumento de que también se lo iba a cambiar. El defraudador se fue del lugar.

Sin embargo, apareció una inquietud en ella de que algo estaba mal por lo que corrió a llamar al banco y fue cuando se enteró que era un fraude. La empleada del banco tardó en bloquear la cuenta y caundo finalmente lo hizo, el estafador había retirado siete mil 500 pesos de su cuenta.

Víctima asegura que en el banco reconocieron más casos

Al día siguiente, la víctima acudió al banco para dar la queja al gerente y pedir el reembolso de los siete mil 500 pesos que le despojaron. Como prueba llevó el papel que le dejó el defraudador. “El gerente me vio y me dijo, ‘¡Ay, esas cartitas, mire todas las que tengo!’ Eran 25 cartitas”, todas fueron fraudes que le aplicaron a igual número de clientes tan sólo en esa sucursal, según comentó el gerente a la mujer.

La afectada dijo que denunciaría el fraude pero en el banco le aseguraron que en 10 días lo resolverían. Pero no sucedió así: “Hablo por teléfono y me dicen que no procede porque yo entregué mi tarjeta y mi NIP. ¿Cómo no voy a darlos si me están dando toda mi información? ¿De dónde sacaron mi información?”.

Sin asegurar que tiene la certeza de que hay personal del banco coludido, la pensionada comentó que uno de los empleados del banco le confirmó que trabajadores con acceso a información de clientes se dedican a realizar esos fraudes.

“¿Dónde está la protección de datos personales? ¿De dónde sacaron todos mis datos?”. Ya con la negativa del banco, la mujer se decidió por denunciar el delito.

Fiscalía sin reportes de casos semejantes

La Fiscalía General del Estado informó que hasta el momento no han recibido denuncias que describan esta modalidad de fraude, por lo que pidió a quienes se hayan visto afectados por engaños como este que acudan a reportar los hechos.

No obstante, se indicó que se ha tenido noticia de otros casos donde los delincuentes obtienen información de las víctimas al robar su correspondencia. En los estados de cuenta que mandan las instituciones bancarias suelen aparecer los datos necesarios para engañar a las personas y cometer los fraudes.

También existe la posibilidad de que los criminales se hagan pasar por empleados bancarios y llamen a los domicilios de las víctimas para ofrecer un producto, por ejemplo, una tarjeta de crédito. Es de ese modo que piden los datos personales. Este tipo de situaciones puede olvidarse rápido de modo que unas semanas después o meses incluso los defraudadores vuelven a contactar a la víctima, ahora, ya con los datos necesarios para hacer más fácil el engaño.

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