Internacional | El partido chiíta exige clarificar gasto social Viudas iraquíes padecen violencia del conflicto Las mujeres al perder a su pareja viven un calvario para satisfacer la manutención, aunado a la falta de trabajo Por: EL INFORMADOR 19 de julio de 2010 - 04:44 hs Un iraquí permanece sentado junto al ataúd de un familiar tras el atentado suicida que dejó 43 muertos y 40 heridos. EFE / BAGDAD, IRAK (19/JUL/2010).- Um Ahmed Ali añora los tiempos que pasó al lado de su marido antes de que fuera secuestrado y asesinado. Ahora forma parte del llamado “Ejército de las Viudas de Iraq”, un grupo que sufre la presión de las tradiciones, la soledad y el desamparo. “Mi marido se esforzaba tanto como podía para hacernos felices y proveer todo lo necesario. Después de su asesinato (hace tres años), me quedé sola, obligada a trabajar porque mi padre no puede ayudarme y, además, no me puedo volver a casar debido a las tradiciones de la familia”, se lamenta Um Ahmed. “Mi vida es un infierno y un sufrimiento continuo”, agrega, resumiendo sus penurias mientras busca trabajo para mantener a sus hijos, de seis y cuatro años. El “Ejército de las Viudas de Iraq” se nutre de las centenares de miles de mujeres que se han quedado solas a consecuencia de la violencia que vive el país desde hace siete años. Aunque reciben una subvención del Gobierno, el dinero es escaso. “Estamos padeciendo una real tragedia estos días”. Pobreza y guerra Según datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), 22.9% de la población iraquí vive por debajo del umbral de la pobreza, una situación que se suma a la violencia política, que sólo el año pasado costó la vida de cuatro mil civiles. El dirigente del partido chiita Al Fadila, Gaafar Al Mawsaui, exigió recientemente al Gobierno que muestre al Parlamento en qué se gastó el dinero público durante los últimos cuatro años, no sólo el que se dedica a la asistencia social, sino también el destinado a cubrir las necesidades básicas de la población. Se trata de mucho dinero, de cerca de 300 mil millones de dólares, que se han evaporado mientras el país sigue con graves carencias de agua potable y una energía eléctrica que sólo se disfruta un promedio de dos horas diarias. “Si las condiciones de la familia iraquí llegaron a un nivel de vida tan bajo, no nos podemos imaginar las condiciones de vida de las viudas y huérfanos”, dice el escritor Amer Hadi. “La mayoría de las viudas están sobrecargadas con las responsabilidades de la vida, mientras buscan trabajo o esperan casarse otra vez, sobre todo aquellas que tienen menos de 30 años”. Sin censo No hay datos fiables sobre el número de viudas en Iraq porque hace mucho tiempo que el país vive sin censo, pero cálculos extraoficiales cifran en dos millones las mujeres que se han quedado sin sus maridos y en cinco millones los niños sin padre. Apenas dos años después de casarse, Nawal Haizam, de 35 años, se sumó a la lista de viudas de Iraq. Su marido murió debido a una explosión en la provincia norteña de Salahadin y ahora ella tiene que hacerse cargo de su hijo, que nació sin que llegara a conocer a su padre. Nawal recibe como subvención del Gobierno una suma equivalente a 140 dólares mensuales, un dinero que no cubre todos sus gastos, aunque sostiene que eso es mejor que nada. Obtiene ingresos extras haciendo trabajos de costura dentro de su casa, porque su familia no le permite salir a la calle. Y lo cuenta mientras se le saltan las lágrimas después de mirar la foto de su marido, colocada en un sitio preferente. Muerto ante sus ojos Hayam Jalil, de 38 años, cuenta que perdió a su marido en 2007, un soldado del Ejército, cuando unos desconocidos armados con pistolas con silenciadores irrumpieron en la casa, apoyaron un arma en el pecho de su marido y lo mataron frente a ella. “La sangre se desparramó sobre mi pecho y sobre la ropa de mis hijos, que dormían a mi lado”, recuerda todavía Hayam Jalil, quien sostiene que no tiene intenciones de casarse de nuevo, que criará sola a sus cuatro hijos y les compensará por la falta del cariño de su padre. “Los asesinos de (la red terrorista) Al Qaeda me robaron la sonrisa, me inscribieron en la lista de viudas y convirtieron mi vida en un infierno”. Temas Asia Muertes Iraq Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones